31 de mayo de 2013

Bordado de musas con hilos de oro: CON LAS PIEDRAS, CON EL VIENTO, de José Hierro


CON LAS PIEDRAS, CON EL VIENTO
hablo de mi reino.

Mi reino vivirá mientras
estén verdes mis recuerdos.
Cómo se pueden venir
nuestras murallas al suelo.
Cómo se puede no hablar
de todo aquello.
El viento no escucha. No
escuchan las piedras, pero
hay que hablar, comunicar,
con las piedras, con el viento.

Hay que no sentirse solo.
Compañía presta el eco.
El atormentado grita
su amargura en el desierto.
Hay que desendemoniarse,
liberarse de su peso.
Quien no responde, parece
que nos entiende,
como las piedras o el viento.

Se exprime así el alma. Así
se libra de su veneno.
Descansa, comunicando
con las piedras, con el viento.

JOSÉ HIERRO, 1950

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29 de mayo de 2013

Música en mayo: THINKING ABOUT TOMORROW, de Beth Orton




Beth Orton, cuyo nombre real es Elizabeth Caroline Orton, es una cantautora inglesa, nacida en Norfolk, que el año 2003 ya triunfó en el Royal Albert Hall de Londres con su música, en la que fusiona el folk y la electrónica.

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28 de mayo de 2013

Fiesta: REHABILITACIÓN DEL CASTILLO DE TIEDRA, 1 de junio 2013


El Ayuntamiento de Tiedra (Valladolid) invita a todos los socios de Domus Pucelae a participar en las Fiestas del Corpus Christi que se celebrarán del 29 de mayo al 1 de junio en tan bello enclave castellano, uno de cuyos actos más destacados será la inauguración del emblemático castillo después de su restauración y rehabilitación.

Proponemos a todos los socios y simpatizantes disfrutar de una jornada primaveral de acuerdo al siguiente programa:

Sábado 1 de junio
-Jornada de puertas abiertas del Castillo de Tiedra, de 12 a 14 h.
-Degustación de Sopas de Pastores en la Plaza Mayor, 13 h.
-Concierto de Música Coral en la Ermita de Ntra. Sra. de Tiedra Vieja, 18 h.
-Inauguración popular del Castillo, con degustación de chorizo al vino en el Patio de Armas, 19,30 h.

¡Bienvenidos a Tiedra!
Patronato Virgen de Tiedra Vieja del Ayuntamiento de Tiedra
CIT Balcón de Torozos   

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27 de mayo de 2013

VIAJE: EXPOSICIONES EN MADRID, 15 de junio 2013

PROGRAMA

Salida a las 7,15 h. desde la Plaza de Colón con dirección a Madrid. Visita guiada en Caixa Forum a la exposición "Antes del Diluvio, Mesopotamia 3500-2100 a C." Breve descanso y a continuación traslado en autobús para visitar en la Fundación Juan March la exposición de Paul Klee. Regreso al centro de Madrid y tiempo libre para la comida. A las 16 horas visita a la exposición "Dali" en el Museo Reina Sofía. Al finalizar la misma tiempo libre (con opción de acercarse al Museo del Prado). Salida de regreso a Valladolid a las 18,30 horas.  

PRECIO SOCIO: 30 €.
PRECIO NO SOCIO: 35 €.

INCLUYE:
Viaje en Autocar.
Entrada a las exposiciones "Mesopotamia" y "Dalí" (4 € cada una).
Dossier.
Seguro de Viaje.

REQUISITOS: Grupo mínimo 25 personas.

INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 608 419228 de 18 a 20,30 h. a partir del 26 de mayo.


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Cinefórum: "Crash", 29 y 30 de mayo 2013


CINEFÓRUM - DOMUS PUCELAE

Día 29 de mayo, miércoles
19, 30 horas.
Salón de Actos del Centro Cívico Bailarín Vicente Escudero, calle Travesía de la Verbena 1, Valladolid.
Proyección de "Crash", de Paul Haggis, 2004.

Sinopsis:
     El descubrimiento en una cuneta del cuerpo de un hombre brutalmente asesinado hará que las vidas de varias personas se entrecrucen en Los Ángeles. Un policía veterano y racista, su compañero novato e idealista, la esposa del fiscal del distrito, un tendero iraní, un acaudalado matrimonio negro... Entre estos personajes surgirán tensiones raciales, religiosas y sociales que ilustran la caótica vida de los habitantes de Los Ángeles. Debut en la dirección del escritor-productor Paul Haggis (autor del guión de "Million Dollar Baby").

Día 30 de mayo, jueves
19,30 horas.
Salón de Actos del Centro Cívico Bailarín Vicente Escudero.
Cinefórum: coloquio y comentarios sobre "Crash".

Entrada gratuita hasta completar aforo.

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24 de mayo de 2013

Historias de Valladolid: COMEDIANTES EN VALLADOLID, monopolio y devociones


LA VIRGEN DE SAN LORENZO, PRIMERA PATRONA DE LOS COMEDIANTES

En otros tiempos, la estrecha relación entre lo cotidiano y lo sobrenatural era considerada posible por la religiosidad popular a través de las reliquias, imágenes, indulgencias y determinados ritos, no faltando en Valladolid un abundante muestrario al que acogerse para obtener beneficios espirituales, dado que la ciudad ostentó hasta el siglo XIX un carácter eminentemente conventual, con 16 parroquias aparte de la catedral, 40 conventos, 5 iglesias penitenciales, 13 hospitales de diferente capacidad y 15 ermitas diseminadas por su entramado urbano.

De entre todas las devociones, en la mayoría de las ciudades tenían especial predicamento las marianas y algunos santos locales, pudiendo comprobarse que Valladolid no era una excepción a esa norma. Efectivamente de entre todas las devociones, que fueron muchas, fue la Virgen de San Lorenzo la que consiguió un rango especial, por encima de otras devociones, debido a su historial prodigioso. La imagen reunía todos los requisitos necesarios para generar tanta veneración, como el misterio y la leyenda en torno a su hallazgo "milagroso", siendo objeto desde el siglo XV, como Virgen de los Aguadores, de constantes rogativas generales y contra la sequía, recurrida en 1561 en el incendio de la calle Platerías, en 1599 por la peste, en 1601 por el feliz parto y la enfermedad que aquejaba a la reina Margarita de Austria, en 1605 como acción de gracias por el nacimiento del príncipe heredero (futuro Felipe IV), influyendo precisamente la predilección de la reina Margarita por esta sencilla imagen, durante la estancia de la Corte en Valladolid, a que de forma oficiosa fuera considerada por los vallisoletanos como patrona de la ciudad.

Como testimonio de aquel patronazgo regio conocemos las visitas a la venerada imagen del rey Felipe IV en 1660, cuando regresaba a Madrid después de haber entregado a su hija María Teresa en matrimonio a Luis XIV de Francia, de Carlos II en 1690, cuando festejó en Valladolid sus segundas nupcias, y durante la estancia en la ciudad en 1710 de María Luisa de Saboya1.

Podemos considerar, por tanto, que desde el siglo XVII y debido al apoyo de la Corte, la ciudad comienza a decantarse por la Virgen de San Lorenzo como su patrona. Después, emulando aquella devoción fomentada en instancias palaciegas, se sumaron todas las instituciones locales, fortaleciendo con ello su prestigio a pesar de tener fuertes contrincantes, como la Virgen Vulnerata llegada a la ciudad en 1601 después de ser ultrajada en Cádiz por los ingleses o Nuestra Señora del Sagrario, descubierta emparedada en la catedral en 1602 y convertida en patrona del cabildo catedralicio. En su faceta de protectora, la Virgen de San Lorenzo fue recurrida por instituciones tan sólidas como la Chancillería y la Universidad, aunque sería el Regimiento quien más invertiría en su culto y en el afianzamiento de su patronazgo, llegando prácticamente a monopolizar la imagen, incluso después de que en 1781 se creara la Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo2.

De modo que la ciudad venía honrando a la Virgen de San Lorenzo tanto en sus fiestas jubilosas como en los momentos traumáticos, mezclando en su culto lo sacro y lo profano. Por ese motivo, un sector tan especial como los cómicos, dada la circunstancia de proximidad del corral de comedias al templo, también se encomendaban a ella, llegando a destinar para su culto el importe recaudado en la última función de cada temporada3, siendo ilustrativo el que, con motivo de la entronización de la imagen en su nuevo retablo, en la plaza de Santa María se llegara a poner en escena un auto sacramental callejero, al estilo de los celebrados en el Corpus, y en el corral de comedias se representara una función que contaba la historia de la imagen, según un guión escrito por un vecino de Valladolid. Estos festejos eran acompañados con las habituales mascaradas callejeras, fuegos artificiales y las apreciadas corridas de toros. Todo ello hace deducir que, en los primeros años del siglo XVII, la Virgen de San Lorenzo también era la patrona de los comediantes.

En este punto hemos de recordar que, junto al patronazgo oficioso de la Virgen de San Lorenzo, cuya proclamación oficial no tuvo lugar hasta 1916, el título de patrón de Valladolid lo ostentaba el arcángel San Miguel, hasta que fuera sustituido el 13 de noviembre de 1746 por el santo local franciscano San Pedro Regalado, después de que fuera canonizado por el papa Benedicto XIV el 29 de junio de aquel año.

EN TORNO A LAS COMEDIAS Y LOS COMEDIANTES

Hasta el último tercio del siglo XVI las representaciones teatrales tenían que adaptarse, ante la falta de locales adecuados, a todo tipo de recintos e improvisados entarimados, llegando a afectar incluso a los autos sacramentales después de que el Concilio de Trento prohibiera su escenificación en el interior de las iglesias. En ese momento, para cubrir esta necesidad, nacieron los corrales o casas de comedias, que en el siglo XVII, con la obra de los grandes dramaturgos y autores de comedias, se convirtieron en el marco apropiado para la satisfacer la constante demanda social de actuaciones, tanto por parte de la nobleza como de las capas populares, siendo una diversión prolífica y presente en las fiestas de Navidad, Carnaval, Semana Santa, Corpus y otras fiestas locales.

En los corrales el pueblo llano se situaba en el patio, donde en la parte delantera estaban colocados unos bancos en los que se sentaban los más ricos -cada banco ocupado al menos por tres personas-, apareciendo en el corral de Valladolid hasta trece filas de bancos. Detrás de los bancos y de pie el espacio era ocupado por hombres que recibían el nombre de "mosqueteros". Sobre el zaguán de entrada y frente al escenario se colocaba la "cazuela", espacio reservado a mujeres del pueblo llano, pues las pertenecientes a la nobleza o ricas familias compartían con los hombres los palcos o aposentos laterales, de modo que el público quedaba separado tanto por sexo como por jerarquización social.  A los corrales acudían compañías de actores, hombres y mujeres, que se desplazaban de unos pueblos a otros con su repertorio, que en ocasiones llegaba a las cincuenta comedias, muchas veces portando en carretas pesados equipajes.

Prácticamente en su mayoría, los patios de comedias nacieron unidos a concesiones otorgadas a distintas cofradías hospitalarias. Así ocurrió en el construido en Valladolid en 1575, para el que la Cofradía de San José y Niños Expósitos, con sede canónica en la iglesia de San Lorenzo, recibió del Ayuntamiento el permiso en exclusiva para representar comedias en el patio de su hospital con el fin de recaudar fondos destinados a su función social, de modo que todas las funciones presentadas en la ciudad reportaban beneficios a dicha cofradía.

EL TEATRO DE LA COMEDIA EN VALLADOLID Y SU VINCULACIÓN A LOS NIÑOS EXPÓSITOS

Las primeras representaciones teatrales públicas de Valladolid tuvieron lugar en 1547 en la Plaza de Santa María (actual Plaza de la Universidad) y después en la Plaza Mayor, Corredera de San Pablo, Plaza del Almirante (ante el actual Teatro Calderón) y junto a la desaparecida puerta de San Esteban (donde se representaron obras de Lope de Rueda en 1554), sin convertirse en espacios fijos para ello. Sería en 1574 cuando comenzaron las representaciones en el patio del Hospital de San José y Niños Expósitos, situado frente a la iglesia de San Lorenzo (actual plaza de Martí y Monsó).

La génesis para la creación en Valladolid de un teatro estable para comedias, no exenta de incidencias, comienza en septiembre de 1574, cuando la Cofradía de San José y Niños Expósitos compra a doña Ana del Portillo un corral frontero de la cárcel y un pequeño solar donde se hallaba un horno para ampliar el espacio del patio del Hospital, al tiempo que era solicitada la concesión municipal de las comedias en exclusiva para poder atender a los ciento treinta niños recogidos en la institución benéfica.

Grupo de la Sagrada Familia (Gregorio Fernández, 1621) que presidía
la capilla de la Cofradía de San José y Niños Expósitos
en la iglesia de San Lorenzo. 
En marzo de 1575 los cofrades de San José piden al autor de comedias Mateo de Salcedo la traza para un teatro estable en el patio del Hospital. Poco después los mayordomos de la cofradía Alonso de Valdesoto y Francisco de Pinedo invitan a los Regidores del Concejo a visitar el patio, aconsejando la compra de un espacio colindante para ensancharlo, al tiempo que denuncian a Mateo de Salcedo por construir un corral de comedias propio en la calle de la Longaniza (actual calle de Simón Aranda), en unas casas alquiladas a doña Ana de Valladolid que estaban próximas a la iglesia y el Hospital de San Antón, donde comenzó a representar el autor Juan de Granados.
      
En mayo de aquel mismo año los alcaldes de la cofradía, insistiendo en la necesidad de obtener el permiso de la representación teatral en exclusiva, exponen a Noguerol de Sandoval, Teniente de Corregidor, la penuria de la cofradía tras la llegada a Valladolid de asturianos, cántabros, gallegos y leoneses, declarando Pedro de la Calle, sacristán de San Lorenzo, que se dejan a diario en las puertas de las iglesias niños recién nacidos y otros de hasta ocho meses, lo que obliga a repartirles por casas particulares de la ciudad, estando obligado a pedir limosna para pagar el real necesario por cada vez que se daba el pecho a una criatura, motivos que facilitan que la petición sea aprobada por el Consejo de Valladolid.

Más diligentes son los cofrades Cristóbal Pérez y Ambrosio Núñez, que deciden acudir al rey Felipe II y su Consejo para que confirmase la exclusiva de las representaciones de comedias, determinante fuente de ingresos para la obra benéfica de la Cofradía, obteniendo la concesión del Consejo Real, que encarga hacerla efectiva al Consejo de Valladolid. En el mes de junio el Doctor Pareja, Corregidor, decreta que todas las comedias se hagan en exclusiva en el patio del Hospital de San José, bajo multa de 10.000 maravedís, dictamen que es hecho oficial el 5 de septiembre de 1575 con la protesta del comediante Mateo de Salcedo, que abandonaría Valladolid en 1579.

Entre 1576 y 1579 el corral de comedias vallisoletano vive cierta estabilidad, acometiéndose obras de ensanche que permiten el aumento de compañías, espectadores y, por supuesto, mayores ingresos para los Niños Expósitos. Un incidente tiene lugar en 1580, cuando en el patio representa con gran éxito el autor de comedias Jerónimo Velázquez. La llegada de una compañía de cómicos italianos dirigida por Juan Ganassa, que ofrece un pago superior por el arriendo del local, hace que consiga la concesión, aunque sus obras no son bien recibidas por el público, amenazando Jerónimo Velázquez con abandonar Valladolid, ante lo que la Cofradía de San José y Niños Expósitos solicita al Corregidor que se lo impidiera. Este hecho produce un endurecimiento del reglamento y la aplicación de la censura a la creatividad de los comediantes, ya que el 19 de diciembre de 1581 el Corregidor dispone que en adelante sólo podría representar la compañía autorizada por la Justicia y previo examen de la obra, prohibiendo a los cofrades traer compañías y cómicos de fuera, debiendo tener todas las compañías contratadas la necesaria licencia del Corregidor4.
      
Poco después llega otra compañía de italianos dirigida por Maximiliano Milanino, en este caso protegida por el Marqués de Tábara, asiduo benefactor de la Cofradía, que oferta 200 reales para que pueda representar. A ello responde Jerónimo Velázquez con una oferta de 220 reales. Para garantizar la recaudación, el Corregidor ordena que se representase en días alternos, dando por solucionado el problema.  

El teatro de comedias conoce hasta 1609 una etapa de tranquilidad, destacando la paulatina compra de inmuebles por parte de la Cofradía y la iniciativa en 1595 de rehacer todo el teatro, que no prospera a pesar de contar con el apoyo de don Rodrigo Calderón, el personaje más influyente de Valladolid. No obstante, la vida teatral recibe un nuevo impulso con la llegada de la Corte en 1601. En ese momento, en que en algunas festividades son frecuentes representaciones callejeras simultáneas en seis grandes carros de propiedad municipal, el Ayuntamiento paga 3.500 ducados por la compra de un solar en la calle de Pedro Barrueco para que la Cofradía de San José levantara un segundo teatro. En ese momento es destacable la gestión a favor de la Cofradía de San José y Niños Expósitos de uno de sus cofrades, el rico mercader don Martín Sánchez de Aranzamendi, también patrocinador de la reedificación de la  iglesia de las Angustias.
Boceto para el techo del teatro de comedias de la Cofradía de San José.
Francisco Manciles, 1746. Archivo Histórico Provincial de Valladolid.
Sin embargo, la marcha de la Corte a Madrid en 1605 provoca la carestía de la vida y el descenso de la actividad teatral, bajando con ello los ingresos de los Niños Expósitos, lo que incluso provoca la venta del aposento teatral del ilustre don Rodrigo Calderón.

Habría que esperar a 1609 para que el teatro conociera su reconstrucción integral, derribando todo lo existente, siendo el alma de la iniciativa el acaudalado don Martín Sánchez de Aranzamendi, en ese momento Comisario de la Cofradía de San José y Niños Expósitos. La traza del nuevo patio de comedias se encarga a Francisco Salvador, aunque el que lleva a cabo la construcción, según las condiciones fijadas por los cofrades, fue Bartolomé de la Calzada, maestro de obras, arquitecto y auxiliar de Juan de Nates, que lo concluye con problemas de pagos en febrero de 1611. Poco después se cubre el patio y en 1626 se agrandan los aposentos, aunque los estragos producidos por las inundaciones de 1636 iban a obligar a la casi reedificación del teatro.   

De acuerdo a la vinculación del teatro de comedias con la Cofradía de San José y Niños Expósitos, en 1746 se decide pintar el techo de la sala con un cielo raso y un medallón con la figura del patrón San José en el centro y en el perímetro unos jarrones con flores, obra que es llevada a cabo por Francisco Manciles. El boceto4 se conserva en el Archivo Histórico Provincial, Planos y Documentos, Legajo 30 nº 1, año 1746.

La mayoría de los corrales de comedias conocen su decadencia en el siglo XVIII, cuando al amparo del gusto por el teatro "a la italiana" se construyen nuevos edificios mejor dotados, tanto para el teatro como la ópera. Esto también ocurre en Valladolid, donde la situación cambia hacia 1771, cuando por los nuevos aires sociales el gobierno del teatro pasa de la Cofradía al Ayuntamiento, que realiza obras en la portada, que conoce una remodelación en 1816 a cargo del arquitecto Juan Sánchez, que incorpora tres puertas entre cuatro columnas y una cornisa con bustos de dramaturgos en los extremos, según aparece en una fotografía del siglo XIX. En 1867 el edificio es subastado y adquirido por Anacleto Guerra, ajustando su fachada a la estética de los nuevos tiempos con el nombre de Gran Teatro. A partir de entonces se inicia un proceso de ruina que culmina con su desmontaje poco antes de 1987 y su conversión en el Cinema Coca, hoy también desparecido.

SAN JOSÉ Y LA VIRGEN DE LA NOVENA: LAS DEVOCIONES DE LOS CÓMICOS

Todo lo expuesto en torno a los comediantes pertenece al patrimonio intangible de Valladolid, puesto que todo ello ha desaparecido. Sin embargo, en la iglesia de San Lorenzo se conservan dos obras artísticas, muy distantes en el tiempo y en su calidad, que son importantes testimonios de todo lo relatado.
La Cofradía de San José y Niños Expósitos, fundada hacia 1540 y dedicada a recoger, criar, distribuir y enterrar a los niños abandonados, encontró su amparo en la iglesia de San Lorenzo. En ella la cofradía adquiría en 1606 una capilla dedicada a San José, después de que su figura como padre putativo y ejemplar fuese revitalizada por Santa Teresa y, a imitación de su trato al Niño Jesús, su protección se extendiera a los más necesitados: los niños expósitos6. En dicha capilla tenían lugar los cultos de la cofradía y los bautizos de aquellos desgraciados niños, a los que se encontraban como padrinos tanto familias de la parroquia y respetables miembros del Concejo, la Universidad y la Chancillería como algunos de los comediantes cuyas representaciones, como ya hemos visto, aportaban a la cofradía los ingresos necesarios para su subsistencia.

De modo que los cómicos, hasta entonces vinculados a la Virgen de San Lorenzo, pasaron a tener como principal protector a San José, patrono de la Cofradía que explotaba en exclusiva sus actuaciones. Para presidir el retablo de la capilla,  la Cofradía encargó en 1621 a Gregorio Fernández, el mejor escultor de la ciudad por muchos años, un grupo escultórico compuesto por San José, la Virgen y el Niño, un magistral conjunto procesional que fue policromado por Diego Valentín Díaz, amigo del escultor y excelente pintor, que tenía su domicilio próximo a la iglesia de San Lorenzo, en el terreno hoy ocupado por el convento de Santa Ana. En la figura de San José consolida Gregorio Fernández un prototipo iconográfico repetido e imitado, con el Patriarca con aspecto de labriego castellano, vestido con una túnica corta ajustada a la cintura, manto ampuloso y sujetando la tradicional vara florida, aunque lo más destacable es el trabajo de la cabeza, con larga barba y mechones sobre la frente, convirtiéndose su iconografía en un modelo muy imitado desde entonces, teniendo en cuenta que, tan sólo en Valladolid, se contó hasta con tres cofradías con el santo como titular.    
El excepcional grupo escultórico, testigo de aquellas pasadas devociones por parte de los cómicos y la Cofradía de San José y Niños Expósitos, se conserva prácticamente íntegro y expuesto de forma musealizada en el actual baptisterio de la moderna iglesia de San Lorenzo.

En la misma iglesia también se conserva una pintura que representa a la Virgen de la Novena y del Buen Parto, una devoción que adquirió su auge a partir de la decadencia del corral de comedias en el siglo XVIII, especialmente desde que en 1771 su titularidad pasara de la Cofradía de Niños Expósitos al Ayuntamiento. Desde entonces los cómicos, etiquetados en algunas épocas como "personas de mal vivir" y a los que en algunos lugares les fue vedado el enterramiento en lugar sagrado, canalizaron su devoción en Valladolid a través de esta imagen, en la que aparece la Sagrada Familia acompañada de San Juanito, una pintura de mediocre calidad que, como proclama la inscripción que en ella figura, fue pintada en 1793 por Manuel Valladar y donada a la iglesia de San Lorenzo por la compañía de cómicos.
La pintura, que queda vinculada a la tradición teatral de la ciudad, testifica que en Valladolid los comediantes, que con sus aportaciones mantuvieron tanto tiempo la actividad teatral y la importante obra benéfica llevada a cabo por la Cofradía de San José, nunca fueron discriminados por su oficio, siendo este icono objeto de súplicas y oraciones por parte de muchos actores cuando sus compañías estrenaban funciones en la ciudad hasta tiempos no muy lejanos.          

Informe: J. M. Travieso.

NOTAS
 1 AMIGO VÁZQUEZ, Lourdes, Una patrona para Valladolid. Devoción y poder en torno a Nuestra Señora de San Lorenzo durante el Setecientos. Revista Investigaciones Históricas nº 22, Universidad de Valladolid, 2002, p. 25.
2 SÁNCHEZ DEL CAÑO, David, Historia de la Virgen Santísima de San Lorenzo, patrona de Valladolid. Valladolid, 1972, pp. 109-111.
3 ALMUIÑA FERNÁNDEZ, Celso, Teatro y cultura en el Valladolid de la Ilustración. Los medios de difusión en la segunda mitad del XVIII. Valladolid, 1974, p. 132.
 4 FERNÁNDEZ MARTÍN, Luis, Construcción de nueva planta del antiguo Teatro de Valladolid 1609-1610. Castilla: Estudios de literatura nº 20, Universidad de Valladolid, 1995, p. 111.
5 Ibíd., p. 124.
6 EGIDO LÓPEZ, Teófanes, La religiosidad de Valladolid en tiempos de Gregorio Fernández. VV. AA., Gregorio Fernández: Antropología, Historia y Estética en el Barroco, Ayuntamiento de Valladolid, 2008, pp. 238-242.

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23 de mayo de 2013

Exposición: LA BELLEZA ENCERRADA, DE FRA ANGÉLICO A FORTUNY, del 21 de mayo al 10 de noviembre 2013


MUSEO DEL PRADO, MADRID

El Museo del Prado ofrece una exposición temporal que muestra 281 pinturas cuyo denominador común es el pequeño formato. Las obras seleccionadas también comparten su riqueza técnica, preciosismo, refinamiento del color y los detalles ocultos que exigen una mirada minuciosa. Buena parte de estas pinturas suelen permanecer en los almacenes del Museo, alejadas de la vista del público, por lo que la exposición se convierte en una ocasión excepcional para disfrutar de la variedad acumulada a lo largo de los siglos por sucesivos monarcas y las colecciones de la propia institución.

La muestra se articula en 17 salas donde, con un criterio cronológico que se inicia en el siglo XIV y finaliza en el XIX español, aparecen obras realizadas por grandes maestros de Italia, Francia, Países Bajos y España, permitiendo reflexionar en ocasiones sobre el modo de enfrentarse en cada lugar y tiempo a la misma iconografía.
Buena parte de esta colección de pintura íntima ha sido previamente limpiada y restaurada para permitir apreciar al espectador todas sus cualidades pictóricas, como la precisión de las pinceladas, la poesía de los paisajes o el virtuosismo de los bodegones, en un arco que oscila desde el preciosismo técnico de algunas obras a la abstracción expresiva de algunos bocetos. 

A lo largo de la exposición, la pintura devocional da paso a los temas mitológicos, así como a los paisajes que adquirieron personalidad propia en el siglo XVI, el omnipresente género del retrato, la sátira y la exaltación del poder y, finalmente, el reflejo de la vida cotidiana popular. En el recorrido queda patente el deseo de innovación por parte de los artistas, que recurrieron a todo tipo de materiales para lograr nuevos efectos, pasando de pintar sobre madera al lienzo, al cobre, la pizarra, hojalata o piedras artificiales, adquiriendo en cada material sus propios matices, como sucede en el mármol, alabastro, madera policromada, arcilla y bronce.  

HORARIOS DE VISITAS
De lunes a sábado: De 10 a 20 horas.
Domingos y festivos: De 10 a 19 horas.
Taquillas: Plaza de Goya.
Acceso: Puerta de los Jerónimos.

PRECIOS
Entrada única al Museo
General: 14 €
General + Guía (libro guía de la Colección): 23 €
Reducida: 7 €
Gratuita: 0 €
Acceso gratuito a la colección permanente: de lunes a sábados de 18 a 20 h. y domingos y festivos de 17 a 19 h.
No está permitido el acceso en grupos.

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22 de mayo de 2013

Proyección del audiovisual: VALLADOLID, RAÍCES Y SENTIMIENTOS, 28 de mayo 2013


SALÓN DE ACTOS DEL CENTRO CÍVICO BAILARÍN VICENTE ESCUDERO
Travesía de la Verbena 1, Valladolid

Martes 28 de mayo, 20,00 horas
VALLADOLID, RAÍCES Y SENTIMIENTOS
Realización: José Luis Juárez

Asómate a Valladolid y su provincia y disfruta del arte, la cultura y la historia del entorno de una ciudad mágica que cuatro caminantes han ilustrado con las imágenes de los 252 pueblos que posee esta hermosa provincia y con la emoción de oír los relatos apasionantes de cada entorno: las raíces y los sentimientos de todo cuanto atesora.
Pasea por los rincones, plazas, iglesias, calles, monasterios y parajes desconocidos y asombrate y contempla la hermosura de su brillo y de su color castellano.

Entrada gratuita.

A todos los socios de Domus Pucelae asistentes se les entregará gratuitamente un disco que contiene un libro interactivo y el audiovisual.

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21 de mayo de 2013

Exposición: CREDO, LAS EDADES DEL HOMBRE, del 21 de mayo al 3 de noviembre 2013


ARÉVALO
Centro de recepción y Taquilla: Casa de Sexmos, Plaza de la Villa s/n.
Recorrido expositivo:
1 Iglesia de Santa María
2 Iglesia de San Martín
3 Iglesia de El Salvador

Conmemorando el 25 aniversario de Las Edades del Hombre y coincidiendo con el Año de la Fe, se presenta en Arévalo una nueva edición, bajo el título de Credo, que tiene como sedes tres iglesias de la villa.
La muestra ofrece un recorrido plástico, a través de noventa y dos obras, por el camino de la fe cristiana y se estructura en un preámbulo titulado Creo y tres capítulos: Creo en Dios, Creo en Jesucristo y Creo en el Espíritu Santo. En ellos se muestras destacadas obras de pintura, escultura, orfebrería, tapices, ediciones, etc., procedentes de las diócesis de Castilla y León, con una especial presencia de obras cedidas por la diócesis de Ávila.

     Durante el recorrido,  el visitante podrá encontrar, no sólo las pinturas murales del siglo XIV de la iglesia de Santa María e innumerables obras anónimas, sino toda una colección pictórica de autores tan prestigiosos como el Maestro de Osma, Juan de Flandes, Pedro de Campaña, Pedro Berruguete, El Greco, Pedro Orrente, Luca Giordano, Salvador Maella, Goya y Marceliano Santa María. Del mismo modo están presentes destacados trabajos escultóricos de Alejo de Vahía, Fray Rodrigo de Holanda, Felipe Bigarny, Juan de Juni, Manuel Álvarez, Pedro de Bolduque, Gregorio Fernández, Luis Salvador Carmona y Mariano Benlliure, a los que se suman autores contemporáneos como Pablo Gargallo, Venancio Blanco y Antonio López.
   
Junto a obras generadas por la cultura cristiana también aparecen referencias al hinduísmo, budismo, judaísmo e islamismo a través de selectas obras procedentes de distintos museos y monasterios. Toda una ocasión para disfrutar recorriendo la bella villa de Arévalo, tan conocida por su célebre gastronomía.

HORARIOS DE VISITAS
Iglesias de Santa María y San Martín
De martes a viernes: De 10 a 14 y de 16 a 20 horas.
Sábados, domingos y festivos: De 10 a 20 horas.
Iglesia de El Salvador
De martes a viernes: De 10,30 a 14,30 y de 16,30 a 20,30 horas.
Sábados, domingos y festivos: De 10,30 a 20,30 horas.
En todas las sedes la admisión termina 15 minutos antes del cierre.
Lunes cerrado.

TARIFAS
Entrada individual: 3 €.
Grupos:
- Visita guiada para un máximo de 20 personas : 60 €.
- Es necesaria la reserva previa.
- Duración aproximada de 60 minutos.
- Posibles visitas guiadas fuera del horario de la exposición (información en tel. 920 300 646 / Correo expo@lasedades.es).




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20 de mayo de 2013

Reportaje: Domus Pucelae en Rumanía

Castillo de Peles, Rumania

Este año nuestro viaje de Pascua organizado por Domus Pucelae ha sido a un país tal vez no muy solicitado o al menos con un itinerario que nos ha permitido recorrerlo en buena parte de toda su extensión por las diferentes regiones, todas ellas con personalidad propia. Así iniciado en la capital, Bucarest, trastocada en su parte histórica pero no por ello menos interesante.

Cruzar y recorrer Transilvania con sus paradas en esos lugares cargados de historia, visitando restos de culturas pasadas, disfrutando de preciosos paisajes, poblaciones con carácter costumbrista con muestras de una arquitectura popular, en si misma diferenciadora de etnias, culturas y costumbres.

Bucovina, dividida entre Ucrania y Rumania, acoge entre sus majestuosas y rudas colinas, espléndidos valles neblinosos y bosques de rica variedad arbórea en enclaves idílicos descubrir auténticas joyas de gran importancia artística e histórica, la mayor concentración de monasterios decorados con excelentes y preciosas pinturas, donde podemos estudiar en profundidad toda la historia bíblica y de sus protagonistas.
 
Bucarest, Rumanía
De regreso a la capital era necesario alargar el recorrido y no dejar de asomarnos al mar compartido en su orilla oeste con Ucrania, Bulgaria, Turquía, … Y recalando en Constanza, que precisa de importantes inversiones y poder poner de manifiesto su pasado histórico.
Como recuerdo de nuestro paso por aquellas tierras, que mejor que un par de imágenes testimoniales del grupo de participantes.

Reseña y fotografías: Jesús Santos Serna 

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17 de mayo de 2013

Theatrum: VIRGEN DE LA SALVE, elegancia y belleza renacentista












VIRGEN DE LAS CANDELAS 
O VIRGEN DE LA SALVE
Juan de Anchieta (Azpeitia, Guipúzcoa 1538-Pamplona 1588)
Hacia 1570
Madera policromada
Iglesia de Santiago, Valladolid
Escultura renacentista española. Corriente romanista














Una de las más bellas representaciones marianas de Valladolid es esta Virgen de las Candelas que se conserva en la iglesia de Santiago y que desde 2008 ha sido recuperada para el culto y declarada patrona por la Cofradía de las Siete Palabras bajo la advocación de "Virgen de la Salve". La imagen de esta manera vuelve a asumir su antiguo protagonismo que tuvo como titular de una desaparecida cofradía fundada poco antes de 1593 y entre cuyos fines figuraba la ayuda a las niñas huérfanas.

Ignorada su autoría, ha sido atribuida durante mucho tiempo — y así todavía se presenta en el templo— al escultor Manuel Álvarez, discípulo de Berruguete y seguidor de Juan de Juni en los últimos años del siglo XVI, hasta que recientemente Luis Vasallo Toranzo, profesor de la Universidad de Valladolid, ha considerado que se trata de una obra personalísima de Juan de Anchieta, escultor de origen vasco que durante su estancia en Castilla realizó su formación junto a maestros como Juan de Juni y Gaspar Becerra, hasta llegar a convertirse en uno de los escultores más destacados del Renacimiento español, con obra muy abundante y dispersa por territorios al norte del Duero.

La Virgen de las Candelas ocupaba antaño la hornacina de un retablo colateral del presbiterio de esta iglesia vallisoletana, hoy ocupado por el fantástico grupo de Santa Ana, la Virgen y el Niño de Francisco de Rincón, pasando después a ubicarse en distintos retablos del céntrico templo hasta quedar ubicada en el otro retablo barroco del presbiterio que hace pareja con el que primitivamente tuvo. Esta bella madonna siempre ha destacado por su notable calidad, siendo una buena muestra de los apreciados trabajos de Juan de Anchieta, al que Juan de Juni, intentando recomendar a un artista apropiado para realizar el retablo de la iglesia de Santa María de Medina de Rioseco, llegó a referirse en los siguientes términos: "No ay otra persona ninguna del dicho arte de quien se pueda fiar la dicha obra sino es del dicho Juan de Anchieta, escultor residente en Vizcaya que es persona muy perita, hábil y suficiente y de los más esperitos que ay en todo este reino de Castilla".

La historiografía actual engloba gran parte de la obra que realizara Juan de Anchieta, que como hemos visto llegó a ser admirado por Juan de Juni, dentro del Romanismo, corriente de la que Gaspar Becerra fue pionero y que marca el final del Renacimiento en Castilla abriendo las puertas a los modos del Barroco, una tendencia especialmente caracterizada por la monumentalidad y la potente anatomía de las figuras. Efectivamente Juan de Anchieta, en su faceta romanista, despliega en su obra composiciones, actitudes y tipos heroicos que evidencian una pretendida influencia de los modelos de Miguel Ángel, al que se ajusta con extraordinaria precisión en algunas de las imágenes que pueblan sus retablos.

     Un buen ejemplo de los logros de su arte es esta refinada Virgen de las Candelas, una obra de ejecución impecable y afortunadamente en óptimo estado de conservación, que debió realizar en Valladolid poco antes de 1570, año en que regresó a su tierra natal. La imagen muestra a la Virgen sujetando en su brazo izquierdo al Niño, que vuelto hacia el espectador apoya sus pies en una cesta de mimbre que María porta en su mano derecha con dos tórtolas, sugiriendo el momento de la Presentación en el Templo de Jerusalén. La talla reúne todo un conjunto de detalles sutiles, propios de una obra maestra, que aportan nuevos valores a la iconografía de la Madonna, tan extendida en el Renacimiento.

La Virgen aparece de pie, con empaque, estática, solemne y con la mirada al frente en gesto imperturbable. Viste una larga túnica ajustada a la cintura por un cíngulo, ornamentada con motivos vegetales en rojo a punta de pincel sobre fondo ocre y con cuello vuelto de color rojo, que produce grandes pliegues en su caída a los pies. Por encima está recubierta por un ampuloso manto verdoso que cubre su hombro y brazo izquierdo y rodea su espalda para sujetarse al frente a la altura de la cintura. Esta decorado con grandes motivos vegetales esgrafiados y una ancha cenefa en los bordes, con roleos rojizos al exterior y dorados en el interior, originando plegados con caídas verticales y voluminosos abultamientos laterales.

Su cabeza presenta una gran serenidad, con una larga cabellera de abultados rizos concentrados hacia la izquierda, lo que deja visible su oreja derecha, una cinta dorada en la parte superior, ancho cuello y un rostro oval de facciones clásicas, destacando los ojos abultados y dispuestos en forma de media luna. Con su brazo derecho, levantado a la altura del codo y pegado al cuerpo, sujeta una cesta de mimbre que contiene una pareja de tórtolas, para lo que flexiona la mano a la altura de la muñeca con elegante ademán, mientras los dedos de la mano izquierda, en un diseño magistral, se entremezclan con el paño que envuelve al Niño. Su imagen, que sugiere una anatomía carnosa y vigorosa, recuerda a una matrona romana.

Al clasicismo de la Virgen se contrapone el dinamismo manierista del Niño, posiblemente la figura infantil más bella de toda la escultura sacra de Valladolid, cuyo modelo repite Juan de Anchieta en el grupo de la Virgen con el Niño y San Juanito de la parroquia de San Juan Bautista de Obanos (Navarra). Presenta un cuerpo desnudo orientado al pecho materno, aunque con gesto espontáneo gira su torso y cabeza hacia el espectador con curiosidad infantil. Al exquisito trabajo de su cabeza suma sus movimientos, como las manos con expresivos dedos arqueados, los pies superpuestos en el borde de la cesta y su mirada compasiva, adquiriendo sugestivos matices según el ángulo de visión.

Virgen de las Candelas. Juan de Juni
Iglesia de Santa Marina la Real, León
La talla ofrece un cuidado estudio anatómico de carácter corpulento y una composición muy compacta basada en un movimiento cerrado, así como una gran volumetría en todos sus elementos que genera fuertes claroscuros y unos pliegues muy redondeados y suaves que sugieren el modelado en barro, siguiendo de cerca los modos de Juan de Juni, completándose con una policromía preciosista que realza su afán de naturalismo.

La imagen solamente es comparable en originalidad y suavidad del modelado a la Virgen de las Candelas de Juan de Juni que se conserva en la iglesia de Santa Marina la Real de León, aunque todo lo que en aquella es movimiento y dinamismo en la obra de Juan de Anchieta es reposo y serenidad, cambiando lo que pudiera ser una escena cotidiana por otra algo más distante y majestuosa, sin precedentes en el repertorio renacentista castellano a pesar de la influencia juniana. Una verdadera joya del talento creativo de Juan de Anchieta.
 

Informe: J. M. Travieso.






Virgen de la Salve en su retablo de la iglesia de Santiago, Valladolid

Bibliografía:

VASALLO TORANZO, Luis. Juan de Anchieta. Aprendiz y oficial de escultura en Castilla (1551-1571). Universidad de Valladolid, 2012.










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