NIÑO JESÚS NAZARENO
Luisa Roldán, la Roldana (Sevilla, 1652 – Madrid, 1706)
A/ Niño Jesús Nazareno, Niño del Dolor, 1692, madera de castaño y telas encoladas policromadas, 75 cm
Real Congregación de San Fermín de los Navarros, Madrid
B/ Niño Jesús Nazareno, h. 1692, madera y telas encoladas policromadas, 71 cm
Convento de San Antón, Madres Capuchinas, Granada
Escultura barroca. Escuela sevillana
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño del Dolor, 1692 |
Fue su esposo, el escultor y dorador sevillano Luis Antonio de los
Arcos, que trabajó en el taller de su padre Pedro Roldán, quien le permitió
realizar el examen de maestría, el instalar taller propio —con la facultad de
firmar contratos— y acoger aprendices y oficiales.
La producción de Luisa Roldán sigue
de cerca el estilo paterno, cuya influencia fue poderosa en el campo de la
escultura barroca del último tercio del siglo XVII en Sevilla, especialmente patente
en los trabajos realizados por sus hijas y maridos, como la escultora María
Josefa Roldán (1644), casada con el escultor Matías de Brunenque; la
policromadora Francisca Roldán (1651), casada con el escultor José Felipe Duque
Cornejo; Luisa Roldán (1652), que contrajo matrimonio con el policromador Luis
Antonio de los Arcos; Isabel Roldán (1657) casada con Alejandro Martagón,
colaborador en el taller paterno; Marcelino José Roldán (1662), director del
taller a la muerte de Pedro Roldán y padre de los escultores Jerónimo y Diego,
así como Pedro de Santa María Roldán (1665), escultor que no alcanzaría el
éxito.
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño del Dolor, 1692 |
Real Congregación de San Fermín de los Navarros, Madrid.
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño del Dolor, 1692 |
Para merecer ese favor solicitado, la escultora expone como méritos el
haber realizado dos esculturas, “la imagen del Ángel y el Niño Nazareno”,
que Pleguezuelo identifica con la monumental escultura de San Miguel
luchando con el diablo, hecha para el rey Carlos II, que la depositó en
el Monasterio de El Escorial (actualmente expuesta en la Galería de las
Colecciones Reales, Madrid), y el denominado Niño del Dolor, una
delicada escultura en la modalidad de Niño Jesús Nazareno hecha para la reina
Mariana de Neoburgo, segunda esposa de Carlos II, cuya boda por poderes se
celebró el 28 de agosto de 1689 en la ciudad alemana de Ingolstadt y con
presencia personal de ambos contrayentes el 14 de mayo de 1690 en la iglesia
del convento de San Diego, anexo al Palacio Real de Valladolid.
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño del Dolor, 1692 |
Al no figurar expresamente en el testamento de la reina que la escultura
fuera donada a alguna persona en concreto o institución religiosa, pasó a
pertenecer a Isabel de Farnesio, sobrina de la reina y su heredera universal,
una aristócrata italiana que, como reina consorte de España —segunda esposa de
Felipe V— formó una importante colección de arte a la que pertenecieron
célebres pinturas conservadas en el Museo Nacional del Prado de Madrid.
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño del Dolor, 1692 |
Como agradecimiento al valioso donativo de la escultura de Luisa Roldán,
que fue tasada ese año en 1.200 reales, se celebró un funeral en memoria de la
reina Mariana de Neoburgo, siendo la escultura colocada en el altar mayor de la
iglesia de la Congregación. Tras ser sacada en procesión en algunas ocasiones y
apreciándose un cierto deterioro, la escultura fue restaurada en 1889 por A.
Gil Montejano.
Un hecho decisivo para su conservación fue el traslado de la imagen por motivos de seguridad, ya en el siglo XX, al Salón de Juntas de la Real Congregación, con lo que pudo librarse de la quema de obras religiosas que sufrió la iglesia durante la Guerra Civil española. Durante el año 2000 la escultura fue minuciosamente restaurada por Cristóbal Antón.
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño del Dolor, 1692 |
El Niño del Dolor se encuadra en la iconografía del Niño Jesús
Nazareno, derivada de la tipología de las imágenes del Niño Jesús Pasionario, una
iconografía piadosa en la que el Divino Infante aparece representando con los
estigmas, el sufrimiento y los atributos de la Pasión, un tipo de
representación que en España alcanzó un gran desarrollo —especialmente en las
clausuras— durante los siglos XVII y XVIII. Siguiendo los postulados de la
Contrarreforma, este tipo de representación venía a prefigurar el sacrificio de
Cristo para redimir al mundo, intentando al tiempo provocar la piedad y la emoción
en los fieles a través de los sentidos y sentimientos, en esta obra de Luisa
Roldán suscitando con su expresión de sufrimiento —acentuada por tratarse de un
niño— una compasión cargada de un hondo misticismo.
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño del Dolor, 1692 |
En su caminar adelanta el pie izquierdo, que apoya sobre el globo
terráqueo — símbolo del alcance universal de su misión—, mientras el derecho,
más retrasado, lo hace sobre la cabeza de un querubín que, al igual que los
otros tres que le acompañan, muestran gestos lastimosos de dolor. Todos estos
elementos simbólicos conforman la base de la escultura y descansan sobre su
elaborada peana original, que con 30 cm de altura tiene forma hexagonal,
apoyada sobre bolas y decorada al frente con formas florales en relieve.
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño del Dolor, 1692 Detalle de la policromía, con medallones a punta de pincel con temas del Antiguo Testamento |
Para realizar tan expresiva escultura, Luisa Roldán seguramente se
inspiró en grabados devocionales del flamenco Hieronymus Wierix o de Philips
Galle que circulaban en España por los talleres artísticos, aunque también es
posible que encontrara su inspiración en el cercano Valdés Leal, cuyas pinturas
con el tema del Niño Jesús guarda notables concomitancias.
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño Jesús Nazareno, hacia 1692 Convento de San Antón, Granada |
Convento de San Antón, Madres Capuchinas, Granada.
Una segunda y magnífica versión del mismo tema, con similares
dimensiones (71 cm y peana de 39 cm de altura), se conserva en el convento de
Capuchinas de San Antón de Granada. Este Niño Jesús Nazareno se debe
igualmente a las gubias de Luisa Roldán, que habría contado con la colaboración
de su marido Luis Antonio de los Arcos, mientras la policromía corrió de nuevo
a cargo de su cuñado Tomás de los Arcos.
Se apunta que posiblemente fuera realizada, hacia el mismo año que la
anterior, para la duquesa de Berlips (María Josefa Gertrudis Wolff von
Gudenberg), noble cortesana del séquito de la reina Mariana de Neoburgo que la
acompañó en su viaje a España y posteriormente ejerció como su camarera mayor y
confidente. Se desconocen las circunstancias en que llegó al convento
granadino.
La escultura repite la composición del Niño del Dolor madrileño
con ligeras variantes, con la figura del Divino Infante en actitud de marcha y portando
sobre su hombro izquierdo una cruz de troncos circulares con nudos visibles, la
túnica dispuesta de igual manera y con la novedad de presentar una soga anudada
al cuello y que baja para ceñir la cintura mediante un anudamiento en el
costado derecho. En la base se repite el apoyo del pie izquierdo sobre el globo
terráqueo —en el que se reproducen mares y continentes— y el derecho sobre una
de las cabezas de los cuatro querubines alados con rictus apenado, elementos
simbólicos que aluden al alcance universal de su sacrificio y al fin doloroso
al que se encamina el Niño.
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño Jesús Nazareno, hacia 1692 Convento de San Antón, Granada |
No obstante, el elemento que marca la mayor diferencia de este Niño
Jesús Nazareno de Granada respecto al Niño del Dolor madrileño es el
cambio de color en la policromía de la túnica aplicada por Tomás de los Arcos
que, manteniendo los mismos motivos decorativos vegetales, sustituye los tonos
violáceos por otros grisáceos, manteniendo la originalidad de insertar, a punta
de pincel, una serie de medallones con escenas del Antiguo Testamento que
prefiguran el sacrificio de Cristo tomando como referencia al que coincide con
la rodilla izquierda, que en este caso representa a Sansón bebiendo de la
quijada del asno (Jueces 15; 15-19). El acertado tratamiento de la
policromía, cercana a los modos de Valdés Leal, contribuye a sugerir la
naturaleza divina del Niño, que se muestra ante el espectador dotada de luz
interior y llena de trascendencia mística, aunque su condición frágil y humana
queda reflejada en las mejillas sonrosadas, en el tono de los labios, en los
párpados enrojecidos, etc.
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño Jesús Nazareno, hacia 1692 Convento de San Antón, Granada |
Informe y
fotografías: J. M. Travieso.
Notas
1 AMADOR
MARRERO, Pablo Francisco: Niño Jesús Nazareno. En catálogo de la
exposición “Luisa Roldán. Escultora Real”, Museo Nacional de Escultura,
Valladolid, 2024, p. 184.
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño Jesús Nazareno, hacia 1692 Convento de San Antón, Granada |
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño Jesús Nazareno, hacia 1692 Convento de San Antón, Granada |
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño Jesús Nazareno, hacia 1692 Convento de San Antón, Granada |
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño Jesús Nazareno, hacia 1692 Convento de San Antón, Granada |
![]() |
LUISA ROLDÁN. Niño Jesús Nazareno, hacia 1692 Convento de San Antón, Granada |
![]() |
Hieronymus Wierix Grabados del Niño Jesús de la Pasión |
![]() |
Izda: LUISA ROLDÁN. Jesús Nazareno Convento de las Nazarenas, Sisante (Cuenca) Dcha: Francisco Gazán. Grabado de Jesús Nazareno de Sisante Colección particular |
No hay comentarios:
Publicar un comentario