28 de julio de 2020

Visita virtual: LOS MÁRMOLES DEL PARTENÓN, un tributo a la gloria de Atenea













METOPAS, FRISO Y FRONTONES DEL PARTENÓN
Fidias (495 a.C.-428 a.C.) y sus discípulos Alcámenes y Agorácrito / Otros escultores anónimos
447 - 432 a.C.
Mármol
British Museum, Londres / Acropolis Museum, Atenas
Escultura griega. Periodo clásico













El Partenón es un templo dedicado a la diosa Atenea que fue construido en la Acrópolis de Atenas, para gloria de la ciudad, entre los años 447 y 432 a. C., durante el mandato de Pericles. Su magna arquitectura fue decorada al exterior con un impresionante conjunto escultórico que ocupaba las metopas, el novedoso friso que lo recorría por completo y los frontones de las dos fachadas, donde intervinieron un gran número de escultores bajo el diseño y la dirección de Fidias. Dentro del edificio se veneraba una imagen colosal de Atenea Parthenos1 revestida de oro y marfil.

Esta construcción religiosa, icono por excelencia de la cultura griega, sufriría notables pérdidas de sus componentes originales después ser convertida hacia el año 500 en templo cristiano —durante mil años fue la iglesia de Santa María de los Atenienses—, durante su posterior transformación en mezquita tras la conquista otomana y cuando el Partenón, convertido en almacén de pólvora durante el asedio de la ciudad por los venecianos en 1687, sufrió un gran explosión que voló la techumbre y destruyó gran parte de las esculturas, convirtiéndose desde entonces en una ruina, de modo que en 1800 sólo quedaba casi la mitad de la decoración escultórica original.
Archibald Archer. Exposición temporal de Elgin, 1819
British Museum, Londres (Foto BM)
Por si esto fuera poco, entre 1801 y 1805 irrumpe en la Acrópolis Lord Elgin, un apasionado del arte griego que, como embajador británico en el Imperio Otomano, consiguió el permiso de las autoridades para desmontar más de la mitad de las esculturas que permanecían en la ruina del Partenón y transportarlas a Londres, donde causaron sensación y donde el diplomático fomentó la consideración que la Ilustración europea ya tenía por la antigua civilización griega, después de  exponer su colección en 1807 en el museo temporal Lord Elgin y antes de que en 1817 pasaran definitivamente al British Museum de Londres, donde permanecen en la actualidad y donde, desde 1980, vienen siendo objeto de reclamación por parte del gobierno griego.

LA GÉNESIS DE UN PROYECTO  

Referirse al Partenón es referirse a Pericles y a Fidias como las dos caras de la misma moneda, pues el escultor trabajó para el general y político ateniense en unos momentos que constituyeron para Atenas una edad de oro. Si en el año 461 a.C. el estado ateniense encargaba a Fidias la primera obra para la Acrópolis de Atenas, el Apolo Parnopios, una de cuyas copias se conserva en el Museo de Kassel (Alemania), fue en el año 455 a.C. cuando se produjo la verdadera consagración de Fidias al ser llamado por Pericles, que por entonces iniciaba su gobierno estable, para realizar una estatua colosal en bronce dorado que se habría de colocar en la Acrópolis, un espacio que el político pretendía convertir en el máximo exponente de la grandeza de Atenas. Era la Atenea Promacos, en la que el escultor establecía el arquetipo iconográfico de la diosa, una de cuyas copias, en mármol y a pequeña escala, se conserva en el Museo del Prado de Madrid.

Pero continuarían los encargos de Pericles. Cuando Fidias acababa de realizar la Atenea Lemnia, obra en la que establece su ideal femenino y en la que estuvo ocupado entre los años 450 y 448 a.C., siendo considerada su obra más importante (copia en el Museo Cívico Arqueológico de Bolonia), de nuevo fue llamado por Pericles para que dirigiese otro magno proyecto, la construcción en la Acrópolis de un enorme templo dedicado a la diosa Atenea: el Partenón.  

Pericles y Fidias concibieron la construcción como gran estuche en cuyo interior se colocaría la joya más preciada, una colosal escultura de Atenea Parthenos de ocho metros de altura, sobre un pedestal de otros dos, con la peculiaridad de ser una escultura crisoelefantina, esto es, estar toda ella realizada en madera y con las carnaciones recubiertas con placas de marfil —comprado en Egipto— y la indumentaria con placas de oro que llegaron a pesar una tonelada, con lo que el templo adquiría el valor de un centro de las reservas económicas del estado ateniense.

Además de aceptar el reto que suponía la mítica escultura, Fidias aceptó dirigir las obras del Partenón, supervisando los trabajos de los arquitectos Ictino y Calícrates, que lo levantaron con mármol pentélico entre los años 447 y 432 a.C., incorporando como novedad columnatas en el interior de la cella que realzaban el ámbito de la Atenea gigante. Fidias permaneció como director general de las obras de la Acrópolis durante nueve años, diseñando un programa escultórico ajustado a los gustos de Pericles, que, como tema recurrente, aspiraba a reflejar la victoria de los atenienses sobre sus enemigos.

En el Partenón la ornamentación escultórica  se concentraba en tres motivos: las metopas que recorrían todo el perímetro de forma alterna con los triglifos, el friso exterior colocado a lo largo del muro de la cella y los frontones de la parte superior de las fachadas. Fidias, que diseñaba el programa iconográfico y dirigía los trabajos, apenas pudo intervenir en algunos relieves, teniendo que recurrir, por la magnitud del proyecto, a múltiples talleres colaboradores, que dejaron una obra muy desigual en la que destacan las piezas de grandes maestros, entre ellos Mirón, Cresilas, el propio Fidias y sus discípulos Alcámenes y Agorácrito.

LAS METOPAS, 447 a.C.     
Los primeros elementos escultóricos realizados fueron las metopas colocadas encima de las columnas, que se iniciaron el año 447 a.C., cuando comenzó la obra arquitectónica. Esto se debe al habitual proceso constructivo, ya que los tambores de los fustes de las columnas se colocaban lisos, siendo talladas las estrías in situ, un largo proceso que permitía el ensamblaje de los triglifos y metopas sobre ellas.

Fidias diseñó un programa temático muy bien estructurado, desarrollando en la fachada principal, orientada al este, la Guerra de los dioses contra los gigantes, una Gigantomaquia en la que los dioses, encabezados por Zeus y Atenea, con la colaboración de Hércules, se enfrentan a los gigantes dirigidos por Gea, diosa de la tierra, y su hija Rea, esposa y hermana de Cronos, dios del tiempo.  
En el lado opuesto, orientado al oeste, se representó la Guerra de Teseo contra las amazonas. Las amazonas era un pueblo de mujeres guerreras, procedentes de Asia y descendientes de Ares, el dios de la guerra, que mostraban un gran fiereza cuan combatían a caballo. Algunas de las metopas de la Amazonamaquia permanecen en el Partenón.   
En el lado longitudinal orientado al norte en las metopas se despliega la Guerra de Troya, plasmando la victoria ateniense sobre los troyanos, mientras en la parte sur se desplegó el Combate de los lapitas contra los centauros, un canto a las proezas de Teseo y Piritoo en su enfrentamiento contra seres de doble naturaleza, animal y humana. En realidad, la Centauromaquia viene a representar el enfrentamiento entre dos tipos de naturaleza: la que sigue los instintos y las bajas pasiones, representada por los centauros, y la que antepone la razón y los valores humanos representada por los lapitas. Esta serie nos ha llegado prácticamente completa, con casi todas las metopas en el British Museum de Londres y una en el Museo del Louvre de París.

El conjunto de 92 metopas, de formato cuadrado con 1,25 m de lado, fue realizado por escultores muy dispares que ajustaron las figuras al marco mediante composiciones en diagonal y abundantes escorzos, siguiendo el movimiento diseñado por Fidias, al que se atribuyen algunas, lo mismo que a Mirón. A pesar de estar todas ellas labradas en mármol, estuvieron policromadas en variados colores.



EL FRISO, 442-438 a. C.
Cuando ya estaba levantado el muro de la cella, se decidió incorporar un friso con relieves que con una longitud de 160 metros y poco más de 1 metro de altura recorría todo el perímetro en la parte superior. Para poder colocarlo, hubo que retallar un considerable número de sillares. El friso fue realizado en cuatro años por diferentes talleres de escultores, siendo comenzado en 442 a.C. y terminado de colocar en 438 a.C.
Lado este del friso: Poseidón, Apolo y Artemisa. Acropolis Museum
En los relieves se representa la Cabalgata cívica de las Panateneas, una de las grandes fiestas anuales que se celebraba en Atenas, en la que un grupo de doncellas llevaba a la diosa Atenea un peplo bordado para colocárselo. En tan importante ceremonia, jóvenes doncellas eran acompañadas por arcontes o gobernantes, que encabezaban un cortejo que recorría la ciudad seguidos de un grupo de personajes que conducían terneras y ovejas para ser sacrificadas, portadores de hidrias (cántaros con agua), músicos, magistrados, carros y numerosos jinetes que exhibían su dominio ecuestre.

La representación arranca de la fachada oeste, donde aparecen los preparativos del cortejo, y se bifurca por los lados norte y sur en una procesión ininterrumpida hasta llegar a la fachada este o principal, donde se representa la entrega del peplo por las doncellas ante las figuras de divinidades. A diferencia de las metopas, los temas de los relieves tiene menor volumetría y aparecen enlazados en los distintos bloques, llegando a participar en un mismo bloque dos escultores con características diferentes. En alguno de ellos pudo haber intervenido Fidias, autor y coordinador del diseño, que para los lados oriental y occidental recurrió a nuevos escultores.
Lado este del friso: Entrega del peplo. British Museum
Todas las figuras siguen un ritmo fabuloso, siendo los relieves del costado norte los que ofrecen mayor calidad. Un especial atractivo presentan los numerosos caballos al trote, a veces hasta siete caballos en fondo, que en su momento se distinguirían bien por ir pintados en colores. En el lado este o fachada principal, las esculturas del friso adquieren mayor relieve en la representación de las divinidades, siendo cada bloque trabajado por un escultor independiente.
Es destacable, por el tratamiento de los paños, la placa que representa un grupo de mujeres, atribuida por algunos a Cresilas, autor del retrato de Pericles que se conserva en el Museo Pío-Clementino del Vaticano. Esta placa se encuentra en el Museo del Louvre por haber sido regalada por la corte turca al embajador francés de Luis XVI. Después apareció en escena Lord Elgin, que se llevó a Londres casi todas las restantes, hoy en el British Museum. Otras, que estaban caídas a consecuencia de la explosión de 1687, permanecieron en Atenas, hoy en el Acropolis Museum, como la que representa las figuras sedentes de Poseidón, Apolo y Artemisa, deidades que aparte de ir coloreadas, llevaban aplicaciones en metal como el tridente, arcos, etc., que completaban su iconografía.
Lado este del friso: Cortejo de doncellas. British Museum

LOS FRONTONES, 438-432 a. C.
El año 438 a.C. se terminaba la obra del Partenón y se colocaba en su interior la colosal estatua crisoelefantina de Atenea Parthenos, siendo abierto al público. Ese mismo año se inicia la realización de los frontones de las fachadas, que fueron colocados en el año 432 a.C. En estos conjuntos, labrados en mármol del Pentélico, Fidias se limitó a hacer los diseños del mito griego, a los que se ajustaron Agoráclito y Alcámenes, artífices de un obra inconmensurable cuya mayor parte se encuentra en el British Museum de Londres.

El Nacimiento de Atenea
El frontón de la fachada este, la principal, representaba el Nacimiento de Atenea, de cuya parte central no queda nada, aunque en parte se puede recrear por los relieves del denominado Puteal de la Moncloa, un brocal de un pozo romano del siglo I que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, en el que se reproducen algunas figuras. El importante conjunto conservado, de tamaño descomunal, constituye la obra más destacada de los "mármoles Elgin" del British Museum.
Lado sur del friso: Jinetes. British Museum
En el nacimiento de la diosa, en el extremo izquierdo surge la cuadriga de Helios, dios del Sol, porque los nacimientos de los dioses ocurrían al amanecer. De este grupo se conserva un brazo de la deidad y parte de las cabezas de dos caballos. Le recibe la figura desnuda y recostada de Dionisos, junto al que se colocan las figuras sedentes de Perséfone y su madre Deméter, con las cabezas mutiladas y un magnífico tratamiento de los paños. Más al centro aparece una dinámica figura erguida que algunos identifican con Hebe, diosa de la juventud hija de Zeus y Hera. Es destacable reseñar que, como respeto ritual a los dioses, estas figuras presentan labrada y terminada la parte trasera, un trabajo que después de ser colocadas en lo alto nunca se podría ver.
Al otro lado aparece sentada Hestia, diosa del hogar, y a su lado Dione junto a la figura recostada de su hija Afrodita, diosa del amor, que aparece revestida con la técnica de los paños mojados por ser una diosa que surgió de las aguas y la espuma del mar. Esta técnica sería uno de los rasgos de la última obra de Fidias (Afrodita Urania), por lo que no puede descartarse su intervención en la figura. Remata el conjunto en el extremo derecho un caballo agotado de la cuadriga de Selene, diosa de la Luna, que se ocultaría por detrás del horizonte. De ella sólo nos ha llegado completa la célebre cabeza de un caballo.
Lado sur del friso: Sacrificadores de animales. British Museum

Combate de Atenea y Poseidón
El frontón perteneciente a la fachada oeste, orientada a los Propileos, está mucho peor conservado como consecuencia del bombardeo de los venecianos en 1647. Del conjunto, que representaba el Combate de Atenea y Poseidón por el control del Ática, se conservan fragmentos dispersos de algunas figuras, entre ellas la del dios fluvial Ilissos, uno de los ríos próximos a Atenas, que colocado en el extremo izquierdo aparece recostado y con una dinámica anatomía que parece fluir. Otros fragmentos destacables son las medias figuras de Hermes y de Iris, dioses mensajeros, el primero con una potente anatomía y la segunda con el vestido adherido al cuerpo por el efecto del viento. Otros fragmentos corresponden al pecho de Zeus y al cuerpo de Anfítrite, deidad oceánica esposa de Poseidón.




Lado oeste del friso: Jinetes. British Museum
Los restantes fragmentos escultóricos del Partenón, junto a los citados del British Museum de Londres, el Acrópolis Museum de Atenas y el Museo del Louvre de París, se encuentran en los Museos Vaticanos, en el Museo Nacional de Copenhague, en el Museo de Historia del Arte de Viena y en el Museo de la Universidad de Wurzburgo (Alemania).      



Informe y fotografías: J. M. Travieso.



NOTAS

1 El término parthénos  (παρθένος) significaba "doncella, joven virgen y mujer soltera".

Lado oeste del friso: Jinetes. British Museum


Lado norte del friso: Preparativos y jinetes. British Museum













Lado norte del friso: Jinetes al trote. British Museum













Lado norte del friso: Jinetes al trote. British Museum





























Lado norte del friso: Jinetes. Acropolis Museum













Restos del frontón este. British Museum






Recreación del frontón este: Nacimiento de Atenea. Acropolis Museum














Restos del frontón este. British Museum
















Frontón este: Caballos de la cuadriga de Helios y cabeza de caballo de la cuadriga de Selene. British Museum













Frontón este: Dionisos. British Museum













Friso este: Deméter y Perséfone / Hebe. British Museum












Frontón este: Hestia, Dione y Afrodita. British Museum













Recreación del frontón oeste: Combate de Atenea y Poseidón. Acropolis Museum









Restos del frontón oeste. British Museum

















Frontón oeste: Río Ilissos. British Museum















Frontón oeste: Hermes / Iris. British Museum













Frontón oeste: Iris y Anfítrite. British Museum































Conjunto escultórico del Partenón. Sala 18 del British Museum
















Conjunto escultórico del Partenón. Nuevo Museo de la Acrópolis, Atenas.










* * * * *

No hay comentarios:

Publicar un comentario