miércoles 10 de febrero de 2010

Visita virtual: TAPIZ DE LA CREACIÓN, simbolismo cósmico entre hilos de lana


TAPIZ DE LA CREACIÓN
Autores anónimos. Taller textil de Cataluña
Finales del siglo XI
Tejido de lana, 3,65 x 4,70 metros
Museo Capitular de la catedral de Gerona
Arte Románico

El tapiz de Gerona es una obra excepcional por la escasez de obras textiles conservadas de su época. Tiene grandes dimensiones, 3,65 x 4,70 metros, y se cree que fue utilizado como palio o baldaquino en las celebraciones de la Santa Cruz en el atrio de la catedral después de haber sido confeccionado en la misma ciudad de Gerona. No se trata estrictamente de un tapiz, puesto que no está trenzado siguiendo la técnica tradicional, sino que las figuras aparecen bordadas para componer distintas figuraciones. En su técnica se aprecian dos tipos de cosidos, punto de cadeneta, en contornos y endografías, y punto de cordón para recubrir los espacios, siendo posiblemente trabajado en un gran bastidor de marco móvil.

Está enteramente realizado con hilos de lana teñida en diferentes colores y compuesto por distintos fragmentos que fueron cosidos, a principios del siglo XII, en un convento francés de religiosas especializadas en este tipo de labores. Es por eso que algunos autores consideran que la orla con recuadros que rodea el tapiz puede ser un añadido posterior del siglo XII, a pesar de no presentar señales de cosidos, basando su teoría en la incorporación de la Leyenda de la Vera Cruz, una banda inferior con iconografía de tipo bizantino.

Sus imágenes se relacionan con las pinturas de algunos beatos, obras ilustradas y pinturas murales de algunos templos, respondiendo su composición al concepto de arquitectura divina del hombre medieval, basada en la perfección simbólica de la esfera y el cuadrado, siempre con la figura de Dios omnipresente en el centro. Estos programas iconográficos con la historia de la salvación y sentido cósmico eran muy habituales en la pintura románica de los siglos XI y XII. En las escenas se utiliza el lenguaje simbólico habitual, de modo que un edificio representa una ciudad, un árbol un bosque, etc., siempre con colores planos, sin insinuación de relieve, y figuras esquemáticas que presentan el atractivo de lo "imperfecto".

ICONOGRAFÍA DEL TAPIZ DE LA CREACIÓN

En conjunto ofrece tres matices conseguidos por el contraste de colores. Por un lado, la acumulación de escenas como herencia de la tradición romana. Por otro, la influencia bizantina en la composición de las figuras, hieráticas y con la vista extraviada. Finalmente el intento naturalista propio del románico, especialmente en las representaciones de las estaciones y los meses, con recursos dibujísticos de gran ingenuidad inspirados en las miniaturas, siendo el rasgo más destacado el marcado contorno de las figuras y la vivacidad de los colores.

En la pieza se aprecian tres partes bien diferenciadas: un ciclo referido el Génesis en el centro, organizado de forma concéntrica y presidido por el Pantócrator, otro ciclo referido a los elementos cósmicos, integrado por alegorías de aspecto humano, y un tercer ciclo de tipo narrativo, que ocupa toda la parte inferior, sobre el hallazgo de la Santa Cruz por Santa Elena. Los tres responden al intento de plantear como fin último la salvación de la humanidad y su composición recuerda los trabajos de las miniaturas.

El círculo central
La parte central está ocupada por escenas del Génesis que se organizan de forma radial entre dos círculos concéntricos, reservando el espacio central para la figura de Cristo Pantócrator, que de esta manera queda destacado en el tapiz. Sigue el modelo paleocristiano que le presenta como joven imberbe y doctor de la Ley, sentado, vistiendo túnica y manto, bendiciendo y con un libro en la mano en cuyas páginas aparecen abreviadas las palabras Sanctus Deus. Sobre el fondo verdoso del círculo una nueva inscripción le identifica como Rex fortis. Aparece rodeado de una banda circular de color blanco que está recorrida por una inscripción con una frase del Génesis: "Dixit quoque Deus fiat lux et facta est lux" (Y dijo Dios sea hecha la luz y la luz fue hecha).

Alrededor de la figura de Cristo se colocan ocho escenas alusivas a la creación del mundo, con el Espíritu Santo en forma de paloma sobrevolando el agua en la parte superior y una leyenda dentro del círculo que refiere la frase bíblica: "Spiritas Dei ferebatur super aquas" (El Espíritu de Dios se movía sobre las aguas). A sus lados aparecen el ángel de las tinieblas y el ángel de la luz, ambos portando antorchas, el primero identificado con la leyenda "Tenebrae erant super faciem abyssi" (Las tinieblas cubrían la superficie del abismo) y el segundo simplemente con la palabra "Lux".

Por debajo de ellos se sitúan dos escenas, de similar composición, que están referidas a la creación del firmamento y a la separación de las tierras y las aguas. La primera recurre a símbolos geométricos para separar los mares, en forma de ondas, del firmamento, que se eleva en forma de un círculo en cuyo interior está escrito "Fecit Deus firmamentum in medio aquarum" (Hizo Dios el firmamento en medio de las aguas). La segunda composición es igual de abstracta, con los mares simbolizados por ondas y la tierra por un bloque plano rojizo, destacando un símbolo circular con un fondo estrellado, identificado como "Firmamentum", en el que aparecen el Sol y la Luna con el aspecto de un hombre (reminiscencia de la representaciones de Apolo) y una mujer, ambos coronados por sus símbolos.

Más comprensibles son las dos escenas siguientes, referidas a Adán poniendo nombre a los animales y a la creación de Eva. En la primera, situada en la parte derecha, Adán en su desnudez se dirige y habla a los animales. Está acompañado de la leyenda "Adam non inveniabatur similem sibi" (Adán no encontraba su semejante). En el bestiario se distingue un ciervo y un unicornio, dos felinos, una cabra y un macho cabrío, un toro, un caballo, un conejo y un reptil. Tanto los modelos como su encuadre recuerdan los trabajos en miniatura, lo mismo que la simplificada anatomía de Adán, con las líneas del contorno remarcadas.

Idénticas características presenta la parte izquierda, donde aparece Adán recostado en el Paraíso, simbolizado por un recinto acotado con flores y dos árboles. De su costado surge la figura de Eva, con una inscripción por encima que aclara el pasaje: "Inmisit Dominus soporem in Adam et tulit unam de costis eius" (infundió el Señor un sueño en Adàn y tomó una de sus costillas). Uno de los árboles está identificado como "Lignum pomiferum", un manzano que convertido en el árbol del bien y del mal recuerda el precepto divino de no comer de la fruta prohibida.

La escena que ocupa la parte inferior ocupa el mayor sector del círculo y presenta la creación de las aves y los peces. El espacio está nítidamente dividido en dos partes, una identificada como "Volatilia celi", donde aparecen nueve aves entre las que son reconocibles una paloma, una abubilla, una cigüeña y un pavo real, y otra reservada al "Mare" con nueve seres marinos entre los que se incluyen dos monstruos con dientes, uno de ellos con la leyenda "cete grandia" (peces grandes), modelos fantásticos igualmente tomados de las miniaturas apocalípticas.

Un anillo cierra todas estas escenas con una inscripción de grandes caracteres que sintetiza su contenido: "In principio creavit Deus coelum et terram, mare et omnia qua in eis sunt et vidit Deus cuncta que fecerat et erant valde bona» (En el principio creó Dios el cielo y la tierra, el mar y todas las cosas que había en ella y vio Dios que todas las cosas que había hecho eran muy buenas).

Recuadro rectangular central
En los ángulos del recuadro aparecen en gran tamaño los Cuatro Vientos de la Tierra, alegorías que recogen la tradición romana. Están personificados por cuatro jóvenes desnudos y alados, montados sobre pellejos rellenos de aire que presionan a modo de fuelle, al tiempo que soplan dos largos cuernos en todas las direcciones, siguiendo un tipo de representación tradicional en la iconografía clásica. Están identificados con sus nombres y alrededor de ellos despuntan los picos de algunas montañas con estratificaciones terminadas en punta.

La orla exterior
Componiendo la orla que circunda el tapiz aparecen distintas series temáticas, entre ellas los Ríos del Paraíso, que sin duda presentaría los cuatro, colocados en los ángulos para hacerles coincidir con los cuatro vientos; dos escenas referidas a los trabajos humanos en la parte de arriba, con las figuras de Sansón y Abel; las Cuatro Estaciones, localizadas en la parte superior; el Año y los Meses, ocupando el centro superior y los laterales respectivamente; El Sol y la Luna, presentados como deidades clásicas sobre carros tirados por animales; la Leyenda de la Invención de la Cruz, cuya composición se aparta del trazado general, tanto en la forma de representación como en el color, ocupa toda la parte inferior.

Los Ríos del Paraíso, lo mismo que los vientos, siguen la iconografía clásica de la mitología romana, con figuras masculinas semicubiertas con una clámide que vierten ánforas de agua que propician la vegetación de su entorno, cada uno con su cartela identificativa. De todos ellos, Gehón, Fisón, Hiddéquel (Tigris) y Prat (Eufrates), solamente se conserva íntegro el primero.

Las representaciones de Sansón y Abel son discutidas. El primero ofrece la imagen agresiva de un hombre portando la quijada de un asno en la mano, forma tradicional de representar a Sansón, que de esta manera mató mil filisteos, símbolo de la victoria de Cristo, pero tambien podría tratarse de Caín para establecer una correlación con la figura que ofrece una oveja como sacrificio, identificado como Abel, los primeros hijos de Adán y Eva, protagonistas en la escena central.

Las Cuatro Estaciones ofrecen figuras relacionadas con los trabajos del campo. De izquierda a derecha se colocan el Verano, un hombre en tareas de recolección, el Otoño, con un hombre recogiendo un fruto identificado como "nux" (nuez), el Invierno, con una figura que se calienta a la lumbre mientras soplan los vientos, y la Primavera, con un campesino cavando la tierra.

El calendario está integrado por la figura alegórica del Año, destacado en el centro superior en forma de un anciano barbado portando la ruleta de la fortuna y una herramienta de trabajo, y los Meses, colocados seis a cada lado y perfectamente identificados con leyendas. De la serie faltan Enero y Diciembre y de Julio a Noviembre sólo se conservan pequeños fragmentos, lo mismo que de Febrero, donde se puede contemplar a un hombre portando piezas de caza acompañado de la palabra "frigus" (frío). Marzo muestra un hombre sujetando una rana y una serpiente con una cigüeña a sus pies. Abril ofrece un labrador arando el campo con un árbol al fondo. Mayo muestra una escena de jardín, con el jardinero, un perro y al fondo el sol con su nombre. Junio está representado por un pescador con su caña y la cesta con sus presas, igualmente acompañado por el sol y su nombre. Los recuadros de los meses están muy próximos a las miniaturas del códice carolingio de Salzburgo.

El Sol y la Luna, esta de forma fragmentaria, están personificados por un hombre y una mujer sentados sobre carros tirados por animales. En concordancia con las viejas representaciones de Helios, el Sol porta un cetro y un escudo con el signo de la cruz, su cabeza aparece rodeada de un nimbo flamígero, el carro es tirado por caballos y a su lado figura la leyenda "dies solis" (día del sol), en relación al domingo. Por su parte la Luna aparece en un carro tirado por bueyes, recogiendo la simbología romana y con un texto que dice "dies lunae" (día de la luna), en alusión al lunes. La presencia de estas imágenes hace especular sobre la posibilidad de que en el remate inferior de la orla, por debajo de la banda historiada, pudiesen figurar todos los días de la semana.

El relato del Hallazgo de la Santa Cruz destaca sobre un fondo rojo, relacionado con un codex purpureus, y está dividido en cuatro secuencias que simplifican la historia de Elena de Constantinopla hablando con los judíos de Jerusalén, uno de los cuales busca la Cruz y encuentra tres, sin saber cuál de ellas era la verdadera. En la primera se aprecia un templo y a su lado la figura de Santa Elena vestida de reina con su correspondiente inscripción. Ante ella un personaje identificado como "Iudas" y otros dos hombres bajo la palabra "Iudei". A continuación aparece un templo con la palabra "Hierusalem" y parte de la cruz. El tercer espacio muestra dos personajes enfrentados en un fondo con paisaje, con las frases "Cum orasset Iudas" (orando Judas) e "Iudas". Finalmente la figura de Judas portando la cruz.
La presencia de este relato responde a una devoción especial desarrollada en torno a la Santa Cruz en la catedral gerundense, que desde tiempos inmemoriales celebraba con esplendor una fiesta que se ha mantenido hasta tiempos muy recientes.

PERIPECIAS DEL TAPIZ

La primera referencia que se hace al tapiz ocurre durante la visita del emperador Carlos V a Gerona el 25 de febrero de 1538, donde es citado como el bordado de Carlomagno, en relación con otras piezas de la catedral relacionadas con aquel monarca.

El estado de conservación actual del tapiz es excelente después de haber sido restaurado en varias ocasiones, la primera en 1884 y otra más completa en 1952, cuando fue reforzado con una tela de soporte. La aparición de dos nuevos fragmentos en 1975 derivó en otra restauración en la que se incluyó su colocación sobre una arpillera y la limpieza de los bordados. Esta obra excepcional se muestra tras un cristal de protección en el museo que ocupa el espacio de la Sala Capitular de la catedral de Gerona, donde también se exponen otras obras de notable interés.

Informe: J. M. Travieso.
* * * * *

lunes 8 de febrero de 2010

Exposición: CARAVAGGIO, Roma, del 18 de febrero al 13 de junio 2010



Ver vídeo en Alta Definición

EXPOSICIÓN ANTOLÓGICA
EN CONMEMORACIÓN DEL 400 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE CARAVAGGIO

SCUDERIE DEL QUIRINALE, ROMA

Durante cuatro meses puede contemplarse en Roma una exposición antológica de este controvertido pintor en cuyas obras consiguió un realismo que revolucionó la pintura de su tiempo como antes lo hiciera Leonardo da Vinci.
Creador del "tenebrismo", su pintura alcanza el máximo naturalismo en los temas mitológicos y una gran tensión dramática en las representaciones de los episodios sagrados, siempre a través de un impecable dibujo y de la profundidad conseguida con la aplicación de un efectista juego de luces y sombras que denotan un dominio magistral del oficio, el mismo claroscuro que también marcaría la novelesca biografía de este maestro pionero del Barroco.

J.M.T.
* * * * *

viernes 5 de febrero de 2010

Historias de Valladolid: LA CASA DE LAS CONCHAS, remembranza de la ciudad perdida


Citar la Casa de las Conchas remite automáticamente al bello palacio salmantino que construyera don Rodrigo Maldonado de Talavera entre 1493 y 1517, caracterizado por la decoración esculpida de su fachada con 300 veneras, valvas estriadas de las vieiras que son el símbolo por excelencia del peregrino, posiblemente como homenaje de su propietario a la prestigiosa Orden de Santiago, a la que pertenecía.
Sin embargo, la Casa de las Conchas, conocida igualmente como Casa de las Veneras, fue también un notable palacio vallisoletano, uno de los más prestigiosos entre las mansiones nobles levantadas durante el Renacimiento en la ciudad, situado prácticamente enfrente del Colegio Mayor de Santa Cruz y dotado de una larga fachada decorada con veneras de forma similar al palacio salmantino. Desgraciadamente, con el tiempo ha pasado a engrosar la lista de los innumerables palacios vallisoletanos desaparecidos, incluso de la memoria, aunque en este caso se conserven restos testimoniales de su existencia.

El palacio se levantaba en un lugar privilegiado en la ciudad, colindante a la parte trasera de la vieja Universidad (actual calle Librería), justamente al lado de la también desaparecida  capilla universitaria, en una plaza ocupada por grandes casonas pertenecientes a familias de ilustre abolengo, la mayor parte con cargos oficiales en las instituciones del siglo XVI. El edificio intentaba poner un digno contrapunto, a través de una atractiva fachada, signo de prestigio, al imponente edificio del Colegio de Santa Cruz, el primer palacio renacentista de España, fundado en tiempos de los Reyes Católicos por el cardenal Pedro González de Mendoza y levantado entre 1486 y 1491. Junto a la Casa de las Veneras se levantaba la casa de don Rodrigo de Mercado, obispo de Ávila y fundador de la Universidad de Oñate.


Años después, en 1615, el acaudalado don Luis de Vitoria, Tesorero de las Alcabalas y Rentas Reales, levantaría un palacio de grandes dimensiones junto a la Casa de las Conchas y con la fachada principal abierta a la calle Librería, edificio muy reformado que actualmente está ocupado por el Colegio de Jesús y María, perteneciente a las Carmelitas de la Caridad Vedruna. Estos dos palacios cerraban uno de los ángulos de la que fuera denominada Plaza del Duque, una de las más importantes de la ciudad, presidida por el flamante Palacio de Santa Cruz.

EL PALACIO SOLARIEGO

La Casa de las Conchas disponía de una larga fachada de piedra, sin torres, en la que figuraba una decoración de veneras labradas en cantería, se supone que numerosas por dar nombre a la casa, colocadas de forma apaisada, con una portada presidida por el blasón familiar, un zaguán y el tradicional patio interior, en torno al cual se organizaban las distintas dependencias. En su parte trasera contaba con huertas y corrales.

El patio de la Casa de las Conchas, con un pozo en el centro y arcos escarzanos apoyados sobre dobles columnas empotradas, dando lugar a un fuste de forma oval con una estrangulación en el centro, repetía a pequeña escala el diseño goticista que hiciera Lorenzo Vázquez de Segovia en el patio del Colegio de Santa Cruz, con idénticas basas y capiteles de bolas, blasones familiares en las enjutas de los arcos y una serie de pretiles con tracerías góticas caladas en el primer piso, en forma de motivos ondulados y elementos vegetales estilizados, un repertorio muy repetido en los patios vallisoletanos a imitación de Santa Cruz. Son precisamente los fragmentos de las partes norte y oeste del patio lo único que se conserva de aquel palacio, una reliquia que nos informa de la gran calidad del desaparecido edificio.

MORADORES Y PROPIETARIOS DE LA CASA DE LAS CONCHAS

La Casa de las Conchas o de las Veneras de Valladolid fue levantada en el último decenio del siglo XV, durante el reinado de los Reyes Católicos, para el capitán Bernal Francés de Zúñiga y su esposa Juana Carrillo de Córdoba, fundadores de un panteón familiar en la capilla de San Miguel de la iglesia de San Pablo. Su hija Catalina Rillo se casó con el licenciado de origen soriano Rodrigo de Morales, alcalde de los Hijosdalgo en la Chancillería de Valladolid, heredando este matrimonio la casa, donde vivieron durante la primera mitad del siglo XVI.

Rodrigo de Morales repartió la vivienda en herencia entre sus hijos Luis Carrillo, Juan de Morales, Bartolomé de Morales y Pedro de Morales, siendo valorado el inmueble en dicho trámite en ocho mil ducados, lo que manifiesta que se trataba de un palacio importante.

El edificio y sus huertas fue dividido en dos bloques en 1547, habitando en uno de ellos el doctor don Luis Carrillo, consejero real y Alcalde de Casa y Corte, casado con doña María de Ovando, y en el otro el doctor Juan de Morales, recibiendo los demás hermanos una compensación económica.

Poco después Luis Carrillo vendió su parte al licenciado Francisco de Vera, que al partir sus bienes en 1597 la lega a su hijo de igual nombre. En el siglo XVII la casa fue adquirida por la familia de Hermenegildo Lugo y Montalvo, siendo recibida en herencia por dos frailes que la donaron al monasterio burgalés de la Vid, de la orden premostratense. En el XVIII la casa pertenecía a la Catedral de Valladolid y estaba alquilada a don Manuel de la Gándara, abogado de la Real Chancillería.

En el siglo XIX el edificio fue reconvertido en viviendas particulares y pasada la mitad del siglo XX la finca, que contenía enmascarados en su interior los restos parciales del patio, fue adquirida por la Universidad para ampliar las dependencias de la Facultad de Filosofía y Letras. Cuando el arquitecto Leopoldo Uria Iglesias construyó en 1984 el moderno y racionalista edificio Rector Tejerina  de la Plaza de Santa Cruz, tras demoler la primitiva edificación, se conservaron en su interior los fragmentos del patio y el pozo, que pasaron a delimitar el espacio de una pequeña sala de exposiciones bautizada también con el nombre de "Rector Tejerina", imagen reflejada en la primera ilustración, en la que se han eliminado los tabiques acristalados para recrear su primitivo aspecto.

Ilustraciones: 1 Partes conservadas del patio de la Casa de las Conchas, integradas en la sala Rector Tejerina del nuevo edificio universitario de la Plaza de Santa Cruz. 2 Detalle de la Casa de las Conchas de Salamanca. 3 Una flecha señala el lugar de la plaza donde se encontraba la Casa de las Conchas (foto Travieso). 4 Aspecto de los restos antes de la demolición del edificio en 1984. 5 Nuevo edificio universitario Rector Tejerina, edificado en el lugar que ocupó la Casa de las Conchas de Valladolid (foto Travieso).

Informe y tratamiento de las fotografías: J. M. Travieso.
* * * * *

jueves 4 de febrero de 2010

VIAJE: PERÚ, ANTIGUO Y PINTORESCO, del 22 de abril al 7 de mayo 2010


PROGRAMA 16 DÍAS 

Jueves 22 abril
Salida desde Plaza de Colón a la hora que se confirmará en la reunión informativa con dirección a Madrid-Barajas. Embarque en vuelo regular de LAN PERU y noche en ruta.

Viernes 23 abril
Llegada a Lima. Traslado al hotel. Con un horario a fijar en destino, visita panorámica a la ciudad. Cena y alojamiento.

Sábado 24 abril
Salida hacia el aeropuerto para tomar el avión con dirección a Arequipa. Visita panorámica a la ciudad. Cena y alojamiento.

Domingo 25 abril
Salida hacia Chivay, pasando por los volcanes de Misti y Chachani, con visitas a la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, donde podrán contemplarse alpacas y la tímida vicuña. Cena y alojamiento en Chivay.

Lunes 26 abril
Salida hacia el Mirador del Cóndor, atravesando el Valle del Colca y los pueblos de Yanque y Maca, para continuar hacia Puno. Llegada cena y alojamiento.

Martes 27 abril
Excursión al Lago Titicaca, con visitas a la Isla Uros y Taquile. Al finalizar la excursión, regreso a Puno. Cena y alojamiento.

Miércoles 28 abril
Visita de Sillustani, recorriendo las Chulpas o “Torres funerarias” pre-incas, con vistas al lago Umayo. Traslado a la estación de autobuses para tomar el bus turístico de Cuzco, visitando la “Raya” (a 4.300 mts). Visita de los yacimientos arqueológicos de Pukara, Rajchi (templo del Dios Wiracocha) y la iglesia de Andahuaylillas (Estas visitas pueden modificarse en función de las condiciones meteorológicas). Llegada a Cuzco, cena y alojamiento.

Jueves 29 abril
Por la mañana programa DOMUS. Por la tarde visita a la ciudad de Cuzco y a últimas horas visita de los yacimientos arqueológicos: Sacsayhuaman, Kengo, Puka Pukara y Tambomachay. Por la noche asistencia a una cena-show.

Viernes 30 abril
Salida para visitar el Valle Sagrado de los Incas y el Mercado de Chincheros. Continuación hacia Urubamba y la fortaleza de Ollantaytambo. Alojamiento en el valle sagrado. Cena y alojamiento.

Sábado 1 mayo
Traslado a la estación de tren de Ollantaytambo para pasar el día completo en las ruinas de Machu Picchu. Salida en tren hasta Aguas Calientes, donde se toma el bus para acceder a las ruinas. Alojamiento en Aguas Calientes y cena.

Domingo 2 mayo
Segunda entrada en Machu Picchu (posibilidad de ver amanecer y continuar la visita). Por la tarde regreso en tren hasta Ollanta o Pory y traslado por carretera a Cuzco. Cena y alojamiento.

Lunes 3 mayo
Salida hacia el aeropuerto para realizar el traslado a Lima. Este día se ha previsto visitar el museo Larco Herrera. Traslado al hotel, cena y alojamiento.

Martes 4 mayo
Traslado en bus especial a Ica. Llegada al hotel. Sobrevuelo de las famosas líneas de Nazca y visita de la ciudad. Cena y alojamiento.

Miércoles 5 mayo
Traslado a la bahía de Paracas. Excursión navegable por las islas Ballestas. De regreso al litoral, se visitará la reserva Nacional de Paracas y a última hora salida en bus con dirección a Lima. Cena y alojamiento.

Jueves 6 mayo
Programa de Domus en Lima. Cena y alojamiento.

Viernes 7 mayo
Por la mañana programa de DOMUS.A una hora indicada, salida hacia el aeropuerto para embarcar en el vuelo Lima-Madrid. Noche en ruta.

Sábado 8 mayo
Llegada a primeras horas al aeropuerto de Madrid-Barajas. Traslado Madrid-Valladolid en autocar.

PRECIO SOCIO: 2.990 € / PRECIO NO SOCIO: 3.000 € , ambos en habitación doble.
Suplemento por habitación individual: 600 €
Pago por reserva de plaza: 400 €

EL PRECIO INCLUYE
• Autocar Valladolid-Barajas-Valladolid.
• Traslados en autobuses y tren, avión y barcos en función del viaje a realizar.
• Vuelo interno Lima - Arequipa- Cuzco - Lima.
• Régimen de media pensión durante el circuito (la bebida no está incluida en comidas y cenas).
• Entradas a museos y centros históricos.
• Hoteles de 5* a 3*.
• Guías locales en cada yacimiento.
• Habitaciones dobles con baño o ducha.
• Seguro anulación de viaje hasta 3000 €. Tasas y carburantes de 325 €.

EL PRECIO NO INCLUYE
• Gastos extras de hotel (Lavandería, bebidas , teléfono, etc.).
• Tasas de aeropuertos en Perú: 16 $ Lima; 8 $ Arequipa; 8 $ Cuzco.

REQUISITOS
• Grupo máximo: 25 personas.
• Los pagos deberán efectuarse en la Agencia de Viajes Carlson Wagonlit Travel, calle Puente Colgante 42. Plazo de pago del importe total hasta 10 días antes de la salida.

NOTA: Se efectuará una reunión informativa previa a la salida, a la que asistirán los participantes en la expedición y que contará con la presencia de Politours.

INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo a la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 608 419228 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

* * * * *

miércoles 3 de febrero de 2010

Música en febrero: TXORIAK TXORI, de Mikel Laboa


MIKEL LABOA, in memoriam

Mikel Laboa (San Sebastián 1934-2008) se dio a conocer en los años 60 como cantautor comprometido. Combinando su afición a la música con sus trabajos de medicina y psiquiatría, contribuyó a revitalizar la adormecida cultura vasca de aquella época y la dignidad de su lengua. En su música supo fusionar la tradición y la vanguardia, siempre con un alto contenido poético, consiguiendo que algunas de sus composiciones compuestas en euskera ya formen parte de la música vasca tradicional.

Una buena muestra de ello es la nostálgica canción Txoriak txori / El pájaro (es) pájaro, una metáfora de la libertad que interpreta en el vídeo junto a Alasdair Fraser, posiblemente el mejor violinista escocés de nuestro tiempo dedicado a la música celta, fundador en 1997 del grupo Skyedance, que también acompaña a Mikel Laboa en esta grabación.

TXORIAK TXORI / EL PÁJARO PÁJARO

Hegoak ebaki banizkio / Si le hubiera cortado las alas
nerea izango zen, / habría sido mío,
ez zuen aldegingo. / no habría escapado.
Bainan, honela / Pero así,
ez zen gehiago txoria izango / habría dejado de ser pájaro
eta nik... / Y yo...
txoria nuen maite. / lo que amaba era el pájaro.

J.M.T.
* * * * *

martes 2 de febrero de 2010

Exposición: LE BOGG, de Bustelo, Ostern y González Gallego, del 3 al 28 de febrero 2010



SALA MUNICIPAL DE EXPOSICIONES DEL TEATRO CALDERON
C/ Leopoldo Cano s/n, VALLADOLID

El grupo de artistas formado por Bustelo, Ostern y González Gallego muestra una nueva exposición de su obra individual y colectiva. Cuando estos artistas se plantearon la creación del colectivo Le BOGG, allá por el año 95, en su primer encuentro en la Tetería Albaicín, repitiendo una experiencia ya puesta en práctica anteriormente por los surrealistas, Cobra, Warhol, Basquiat y Clemente y tantos otros artistas, ni se imaginaban que pudieran obtener tan óptimos resultados. Estos pueden apreciarse en la nueva exposición que se presenta estos días en la Sala Municipal de Exposiciones del Teatro Calderón de Valladolid y que animamos a visitar.

HORARIO DE VISITAS
De martes a domingo: Mañana de 12 a 14 / Tarde de 18,30 a 21,30 horas.
(Lunes cerrado)

Informe: Jesús Santos Serna
* * * * *

lunes 1 de febrero de 2010

Declaración de Principios de Domus Pucelae 2


ORIGINALIDAD

El concepto de ORIGINALIDAD está unido al de creatividad. Al plantearnos la difusión pública de las actividades de Domus a través de este blog, desde un primer momento tuvimos muy claro que en él tenía que quedar reflejada la actividad "diferente" que desarrolla el colectivo vallisoletano. El punto de partida lo marcaban sus cinco principales actividades: la defensa y divulgación del patrimonio histórico-artístico de Valladolid y de sus nuevos creadores, los viajes por España y por todo el mundo, los estudios de arte realizados con rigor, las publicaciones sobre temas de los que no se ocupan instituciones y editoriales, la participación en acontecimientos culturales de interés, ya sean referidos al arte, la literatura, el cine, el teatro o la música, y las actividades deportivas accesibles a sus miembros, tales como el senderismo y las rutas por la naturaleza.

A partir de estos presupuestos, toda la información difundida ha sido y será completamente original y documentada, elaborada expresamente para el blog por los miembros de Domus, especialistas cualificados en distintas materias, sin recurrir en ningún momento al recurso facilón de copiar artículos publicados en otras partes, práctica, por cierto, bastante habitual en Internet.

Queremos mostrar un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando los trabajos no son originales y los autores se limitan a copiar trabajos de la red dando por buena toda la información que captan en Internet.


Ilustración 1: Muestra una web dedicada a la venta de libros de arte y ofertas de "excursiones artísticas", que se supone debe ser una página bien documentada. Sin embargo, en una referencia al escultor Gregorio Fernández incluye datos históricos erróneos y una ilustración con la imagen de una Inmaculada que no es obra de este escultor, a pesar de que se presenta como tal. Hay que recordar que en esta iconografía religiosa el escultor creó un propio e inconfundible prototipo que repitió en varias ocasiones.
Hemos omitido la identidad y dirección de la web porque no queremos causarle ningún perjuicio.

Ilustración 2: Ahora las consecuencias del copiar y pegar. En un blog que difunde temas vallisoletanos y que decide dedicar un artículo al genial escultor, se toma la información que aparece en aquella web y se copia literalmente, contribuyendo de esta forma a difundir los errores históricos. Pero no sólo eso, sino que también se copia la imagen de la Inmaculada y se difunde junto a otras obras del escultor. Con ello comienza a rodar la información por la red como una bola de nieve a partir de datos e imágenes erróneas, algo que devalúa el trabajo divulgativo que se pretende como consecuencia de una falta de rigor y originalidad, convirtiendo la información en algo nada fiable. Por eso no queremos caer en esta trampa, que conocemos de sobra. Hemos incluido en la ilustración un recuadro con una flecha que señala una obra auténtica de Gregorio Fernández sobre el tema de la Inmaculada, la que se conserva en la catedral de Astorga (1624), que presenta todos los rasgos característicos creados por el escultor para este tema. Como se puede comprobar, las apariencias engañan.
Pero a la ORIGINALIDAD de los trabajos, entendida como la rigurosa elaboración en exclusiva, y a la documentación de los mismos con un enfoque personal, queremos añadir la ORIGINALIDAD en su presentación, considerando la importancia que tiene actualmente el mundo de la imagen. Es por eso que procuramos utilizar imágenes de máxima calidad, a partir de fotografías, dibujos y recreaciones virtuales también originales, algo que sabemos agradecen los interesados que las copian (para eso nos esmeramos), a los que únicamente pedimos citen el origen como reconocimiento al inmenso trabajo que hay detrás de cada ilustración.

Domus Pucelae está hermanada en la red con la Revista Atticus, en la que hemos encontrado el mismo grado de ORIGINALIDAD que nosotros buscamos, una revista que en pleno proceso de consolidación (9 números editados), es promovida, coordinada y trabajada en Valladolid por Luis José Cuadrado, siendo difundida de forma gratuita con gran generosidad. Como sus grandes valores se pueden apreciar con sólo ojearla, queremos manifestar nuestro apoyo y desearle mucha suerte.

A pesar de que es inevitable coincidir en lugares comunes, especialmente en las secciones dedicadas a Valladolid y al Arte, de las que también se ocupan otros blogs, queremos que nuestros trabajos tengan su sello propio, que uno de los atractivos que se encuentre en su consulta sea la fiabilidad conseguida con la ORIGINALIDAD, en pocas palabras, con trabajos sintéticos y currados a conciencia.

Continuará...
* * * * *

sábado 30 de enero de 2010

Exposición: ROSTROS DE ROMA, del 28 de enero al 30 de mayo 2010



ROSTROS DE ROMA
RETRATOS ROMANOS DEL MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL

TORREÓN DE LOZOYA. Salas del Palacio
Plaza de San Martín, 5
SEGOVIA

Hasta el 30 de mayo se puede visitar en Segovia esta exposición organizada por el Museo Arqueológico Nacional y Caja Segovia. La muestra se centra en la sociedad romana a través de los retratos representados en estatuas, bustos, estelas y sarcófagos, datados entre los siglos I y III de nuestra era.

La exposición está estructurada en tres grandes capítulos:

Monarcas y filósofos
Uno de los capítulos de la exposición trata sobre los retratos de monarcas y filósofos. El retrato humano hunde sus raíces en la tradición que creó este género en Occidente: el retrato griego. Lo que hoy entendemos por un retrato, es decir, la obra artística en la que se plasma la fisonomía de una persona concreta, nace en Atenas a mediados del siglo V a.C. Estas primeras obras tienen aún un carácter esencialmente tipológico, es decir, responden a tipos establecidos de distinta índole social o profesional —el joven atleta, el poeta, el general—, incorporando únicamente ciertos rasgos individuales. A lo largo del siglo IV a.C. en Atenas se produce un gran auge del retrato; ahora se equilibran en él expresividad e idealismo, fisonomía y tipología, mesurado realismo y gusto por el “retrato de reconstrucción” destinado a inmortalizar a autores trágicos, poetas y filósofos.

Historia Augusta
Augusto cambió radicalmente la forma en la que se representaban los dirigentes romanos. Tras su ascenso al poder en el año 23 a.C, ni los tradicionales modelos republicanos, ni las imágenes de los monarcas helenísticos eran adecuadas para encarnar la nueva era que el Princeps representaba: por ello, se recurrió a la Grecia clásica.

Cives Romani
El retrato romano nació en época de la República con una doble función: honraba a los ciudadanos que habían destacado en el servicio a la ciudad mediante esculturas en bronce que poblaban los espacios públicos, y mantenía viva la memoria de los difuntos de las familias ilustres de la urbe a través de las llamadas imagines maiorum. Tras la llegada del imperio, el ocaso de las facciones aristocráticas sentenció el fin de la ostentación pública de la imagen privada. Sin embargo, estas austeras imágenes habían pasado ya a simbolizar la esencia de la romanidad para los habitantes del imperio: libertos y ciudadanos se representaron en relieves y bustos de caracter mayoritariamente funerario.

            Fuente de información: El Adelantado de Segovia.



El vídeo corresponde a la presentación de esta exposición en Valencia.
* * * * *

viernes 29 de enero de 2010

Exposición: VIÑETAS DEL POSTAPOCALIPSIS, de Enrique Diego, del 27 de enero al 12 de febrero 2010





El pintor Enrique Diego Blanco presenta la serie "Viñetas del Postapocalipsis" en el Café Morgan, C/ Solanilla 7 (junto a la Antigua), Valladolid.

Este pintor de nuestro tiempo también ha realizado sus experiencias en el cine a través de cortos, para los que confecciona sus propias máscaras y atrezzo.  


Informe: Luis José Cuadrado.
 * * * * *

martes 26 de enero de 2010

Visita virtual: LA PIEDAD, el dolor de una joven doncella



PIEDAD
Anónimo. Taller alemán
Hacia 1410
Piedra policromada
Museo Nacional Colegio de San Gregorio, Valladolid
Arte Gótico. Escultura germánica

Después de la representación de Cristo crucificado, el tema de la Piedad, entendido como la imagen de la Virgen con Cristo muerto en su regazo, es posiblemente la iconografía pasional más desarrollada por las artes plásticas en todo el ámbito europeo. Los motivos se retrotraen al final de la Edad Media, a un tiempo en que Europa sufre dos grandes lacras, la Peste Negra y la Guerra de los Cien Años, unos hechos que influyen de modo decisivo en los sentimientos de sus habitantes y en sus expresiones devocionales. A partir de estos condicionantes, los autores renuevan la iconografía tradicional aportando nuevos episodios referidos a la vida de Cristo, especialmente los relacionados con la Pasión, escenas que permiten un patetismo muy apropiado para conmover y suscitar compasión entre una población cristiana que en la segunda mitad del siglo XIV conoce una vida llena de dificultades.

A esta meditación sobre la Pasión se incorpora la figura de la Virgen, ausente durante la vida pública de su Hijo, y se hace a través de la devoción a sus dolores, de modo que María comienza a aparecer como co-pasionaria, compartiendo los dolores de Cristo en la Pasión, siendo tal el desarrollo de estos temas, que si en el siglo XIV los dolores marianos eran siete, en el siglo XV llegaron a ser quince, entre ellos el dolor de recoger a su Hijo muerto tras ser descendido de la cruz, un tema recogido en el campo de la iconografía como "Piedad".


La aparición de este tema está muy vinculado a la literatura religiosa. Las fuentes derivan del evangelio apócrifo de Nicodemus, un texto que incluye dos piezas independientes, el Acta Pilati y el Descensus Christi ad Inferos, que fueron unidas por un autor desconocido en época carolingia. En él se describe minuciosamente la petición del cuerpo de Jesús por José de Arimatea, lo mismo que las lamentaciones de la Virgen, la Magdalena y del propio José de Arimatea ante su muerte. El tema fue recogido a finales del siglo IX en las melodías y homilías de Georges de Nicomédie y en la segunda mitad del siglo X por Symeon Metaphrastes, hagiógrafo bizantino que es el primero que imagina a Cristo sobre las rodillas de su Madre.

En el Trecento italiano el arte recoge las influencias de las "Meditaciones sobre la Vida de Cristo", redactadas por el Pseudo Buenaventura, al tiempo que en el centro de Europa ocurre otro tanto con los escritos del alemán Enrique Susó y las visiones de Santa Brígida de Suecia, que contribuyen a que el tema de la Piedad tenga una enorme aceptación entre las representaciones religiosas, dando lugar a la aparición de numerosas cofradías con esta advocación, especialmente en Francia y Alemania.



Según Panofsky, la composición de la Piedad deriva del "Threnos" bizantino, una iconografía que representa el lamento de la Virgen sobre el cuerpo muerto de Cristo. Aunque esta comenzó a aparecer como tema independiente a finales del siglo XIII, viniendo a sustituir en las imágenes tradicionales de la Virgen entronizada la figura del Niño por la de Cristo adulto y muerto, fueron los escultores alemanes del siglo XIV los encargados de difundir el tema de forma masiva, conservándose en la ciudad bávara de Coburg la escultura más antigua de una Piedad, datada hacia 1320. Durante la segunda mitad del siglo XIV, ya imperando el gótico internacional, en el este de Alemania y en la región de Bohemia, especialmente en el entorno de Praga, aparece una nueva versión, la "Shöne Pietà", a la que pertenece este modelo del museo vallisoletano, que demuestra la fijación iconográfica del tema a principios del siglo XV, caracterizado por presentar a la Virgen sedente y sujetando sobre sus rodillas el cuerpo inanimado de Cristo, un tema que alcanzaría su máxima expresión en la obra realizada en mármol por Miguel Ángel entre 1498 y 1499, que curiosamente comparte con esta imagen de Valladolid la excesiva juventud de la Virgen.

La Piedad del Museo Nacional Colegio de San Gregorio de Valladolid se enmarca dentro de la corriente cortesana del gótico internacional, cuando los modelos se dulcifican y la imagen de María recibe el influjo de las Madonnas italianas. La figura de la Virgen aparece sentada y en un intento de evitar la frontalidad inclina el torso hacia la izquierda mientras las piernas se orientan levemente a la derecha. Con un gesto delicado y sin esfuerzo aparente mantiene el cuerpo de Cristo, al que sujeta la espalda con su mano derecha y sostiene por el brazo con la izquierda. La articulación de la indumentaria es de una gran elegancia, con los pliegues del manto cayendo desde las rodillas en forma de abanico, dejando asomar parte de un zapato y con la toca describiendo un arco en torno al anacrónico rostro de una adolescente compungida y llorosa, de una belleza insuperable, dejando asomar entre el velo, que se remata con el característico ribete rizado, una larga melena rubia realzada con aplicaciones de oro. La juventud y el gesto contenido de la Virgen, en un deseo de idealizar su figura, dotan al grupo de un especial atractivo plástico y aminoran el sentido dramático del pasaje, factores que convierten esta escultura en un caso especial dentro de este tipo de representación.


La armoniosa y curvilínea figura de la Virgen contrasta con la rigidez del cuerpo de Cristo, en el que el escultor, lejos de preocuparse por la búsqueda de naturalismo, se interesa en representar el cuerpo con una dureza propia del rigor mortis, siguiendo al pie de la letra, como otros muchos escultores y pintores de su tiempo, los relatos místicos de autores como Santa Brígida, que detallaban las condiciones en que Cristo fue descendido de la cruz. Su cuerpo presenta dos flexiones, una a la altura de las rodillas, utilizada como recurso para apoyar los pies en el suelo, y otra en la cabeza, que aparece caída hacia atrás, con la boca y los ojos entreabiertos, barba muy recortada y una voluminosa corona de espinas tallada en la propia piedra.

En la policromía, de gran sencillez, resalta la tonalidad blanca dominante en la indumentaria de la Virgen, con el reverso del manto en azul, una cenefa dorada recorriendo el borde y una carnación rosada que centra sus efectos en los ojos enrojecidos por el llanto y lágrimas blancas discurriendo por las mejillas. Más detallista es la aplicación del color sobre Jesús, con huellas del látigo sobre la palidez de todo el cuerpo, regueros de sangre en las llagas y un rostro de tonos violáceos para sugerir la muerte.

No se conoce con exactitud si estas piezas góticas tan estimadas fueron obras importadas de centroeuropa o se trata de esculturas realizadas en España por escultores extranjeros desplazados a Castilla, dadas las similitudes de los materiales utilizados.
Lo que sí se conoce es que esta Piedad fue una donación del rey Juan II (1405-1454), padre de Isabel la Católica, al poco tiempo de ascender al trono en 1406, después de ser solicitada la imagen por don Sancho de Rojas, obispo de Palencia (1403-1415) y arzobispo de Toledo (1415-1420), para ser colocada en la capilla por él fundada en el claustro del monasterio de San Benito de Valladolid, donde permaneció hasta la Desamortización, momento en que pasó a engrosar los fondos del por entonces recién creado Museo Nacional de Escultura.

Informe y fotografías: J. M. Travieso.
* * * * *

sábado 23 de enero de 2010

VIAJE: CARNAVAL EN VENECIA Y RECORRIDO POR EMILIA-ROMAÑA, del 13 al 16 de febrero 2010



PROGRAMA CARNAVALES 2010

Día 13, sábado
Salida a las 5 h. desde plaza de Colón con dirección a Madrid-Barajas. Embarque en el vuelo de Iberia Madrid-Milán, con llegada a las 9,05 h. Traslado desde el aeropuerto de Malpensa en autocar hasta Venecia. Tiempo libre hasta las 20 h. Salida hacia Padua, cena y alojamiento.

Día 14, domingo
Visita de la ciudad de Padua. Traslado a Rávena y visita de la ciudad. Por la tarde salida hacia Bolonia. Cena y alojamiento.

Día 15, lunes
Visita de Bolonia con guía local . Visita al museo Ferrari (13 €). Salida hacia Módena. Regreso a Bolonia, cena y alojamiento.

Día 16, martes
Salida hacia Parma y visita con guía. Traslado y visita de Pavía. Salida hacia el aeropuerto de Malpensa para embarcar en el vuelo de Iberia con salida a las 19 h. Llegada a Madrid alrededor de las 21 h. Traslado en autocar a Valladolid, donde está previsto llegar alrededor de las 24 h.

PRECIO SOCIO: 590 € / PRECIO NO SOCIO: 600 €
Suplemento habitación individual: 110 €
5% de descuento para 3ª persona en habitación triple.


INCLUYE:
Viaje en Autocar Valladolid – Madrid Barajas – Valladolid.
Vuelo regular de Iberia Madrid – Milán – Madrid.
Traslados en autocar por el itinerario.
Visitas con guías locales en Ravena, Bolonia y Parma.
Vaporetto de entrada y salida en Venecia.
Seguro de Viaje.
Hoteles de 4* en Padua, Bolonia. En habitaciones dobles, sujetos a disponibilidad en el momento de la reserva.

NO INCLUYE:
Extras de hotel y ningún servicio no especificado.

PAGO DEL VIAJE: En la agencia Carlson Wagonlit, c/Puente Colgante, 42, Valladolid.

INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 608 419228 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

S.G.V.
* * * * *

viernes 22 de enero de 2010

VIAJE: MARAVILLAS DE CROACIA, del 4 al 11 de abril 2010



PROGRAMA SEMANA SANTA 2010

Domingo 4 / Valladolid - Madrid - Dubrovnik
Salida a las 5 horas desde la Plaza Colón con destino a Madrid-Barajas. Presentación en el aeropuerto de Madrid para salir en vuelo especial a Dubrovnik. Trámites de facturación y embarque. Salida a las 10,20 h.; llegada a las 12,50 h. Encuentro con guía local para todo el itinerario. Traslado al hotel en la región de Dubrovnik. Por la tarde visita cultural. Cena y alojamiento en Dubrovnik.

Lunes 5 / Dubrovnik
Desayuno. Visita de la ciudad de Dubrovnik, "la perla del Adriático”, declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, con guía local incluyendo: la catedral, el palacio Knezev Dvor, monasterio franciscano con la farmacia más antigua de Europa. Almuerzo en restaurante local. Por la tarde paseo por las murallas de Dubrovnik y visita cultural por el casco urbano. Regreso al hotel, cena y alojamiento.

Martes 6 / Dubrovnik - Korcula - Split - Trogir
Desayuno. Salida hacia Orebic, con embarque en ferry hasta Korcula. Llegada a Korcula, visita guiada incluyendo Museo de Todos los Santos. Almuerzo en la región de Korcula. Regreso en ferry a Orebic y recorrido por carretera por la costa Makarska; parada en Metkovic y traslado a Split. Cena en el hotel y alojamiento en Split.


Miércoles 7 / Split - Trogir - Sibenik - Zadar
Desayuno. A continuación visita de Split, capital de Dalmacia, con guía local incluyendo la entrada al sótano del Palacio de Diocleciano. Traslado a Trogir, una pequeña ciudad situada en un islote con numerosos vestigios de la Edad Media, visitando el casco viejo con guía acompañante. Almuerzo en restaurante local de Trogir. Traslado a Sibenik. A la llegada, visita guiada de la ciudad, incluyendo entrada a la Catedral. Finalizada la visita, salida hacia Zadar. Cena y alojamiento en la región de Zadar.

Jueves 8 / Zadar - Plitvice - Senj - Rijeka
Desayuno. Visita guiada por Zadar. Salida hacia Plitvice, con visita del Parque Nacional de Plitvice, donde los dieciséis lagos están comunicados por 92 cataratas y cascadas. Paseo en barco por el lago Kozjak, traslado al lago de Glovac y regreso en tren. Almuerzo en restaurante local en Plitvice. Traslado a Rijeka, con parada en ruta en Senj. Cena y alojamiento en Rijeka.

Viernes 9 / Rijeka - Pula - Riovinj - Porec - Rijeka
Desayuno. Salida en excursión de día entero visitando: Pazin, Porec y Rovinj. Almuerzo en Rovinj. Visita guiada de Pula y su anfiteatro. Cena y alojamiento en Rijeka.

Sábado 10 / Rijeka - Zagreb
Desayuno. Visita a Rijeka y salida por carretera con dirección a Zagreb. Paradas en Opatija y Kalovac. Llegada a Zagreb, capital de Croacia. Almuerzo y visita panorámica de la ciudad. Cena y alojamiento en Zagreb.


Domingo 11 / Zagreb - Praga - Madrid - Valladolid
Desayuno. Visita de Zagreb por la mañana hasta la hora concertada para el traslado al aeropuerto, para salir en vuelo de línea regular OK 819 a las 14,40 h. con destino Praga (Lleg. 16,15 h.). Conexión en Praga con el vuelo OK 702 a las 20.05 h. con destino Madrid (Lleg. 22,55 h.). Regreso a Valladolid en autocar.

PRECIO SOCIO: 1.395 € / PRECIO NO SOCIO: 1.450 €
Pago por reserva de plaza: 350 €

EL PRECIO INCLUYE
• Autocar Valladolid-Barajas-Valladolid.
• Vuelos Madrid-Dubrovnik-Zagreb-Praga-Madrid.
• Encuentro y Asistencia en la llegada y salida.
• Pensión completa.
• Traslados aeropuerto-hotel-aeropuerto y todos los traslados mencionado en el programa.
• Entradas a los lugares turísticos mencionados en programa.
• Circuito con guía de habla hispana.
• Hoteles categoría 4 estrellas.
• Habitaciones dobles con baño o ducha.
• Coordinador Domus Pucelae.
• Seguro de viaje.
• Dossier de viaje.
• Tasas aeropuerto.

NOTA: El orden del itinerario puede ser modificado sin previo aviso, así como el orden de las visitas, sin que esto altere el contenido del programa, respetándose siempre la integridad del mismo.
En el caso de llegada el primer día posterior a las 20.00 h. la cena no estará incluida.
Optativo, pero recomendable, seguro de anulaciones: contactar directamente con Crisol.

EL PRECIO NO INCLUYE
• Modificación precio carburante, variación en el cambio de moneda.
• Extras en hoteles, bebidas durante las comidas y propinas.
• Ningún servicio no especificado.
• Suplemento habitación individual (280 €)

REQUISITOS
• Número de plazas: 30.
• Penalización por baja, gastos de gestión: 150 €.
• Plazo máximo del ingreso de reserva: 1 de marzo de 2010.
• Fecha tope para tener realizado el ingreso total del viaje: 18 de marzo 2010 (Pagos reserva+resto viaje) en Viajes CRISOL, c/ Gabilondo, 16 - Tel. 983 227195.
• Datos para la reserva: Nombre, dos apellidos, nº de socio, nº de teléfono fijo y móvil, dirección de correo electrónico y domicilio postal.

INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 608 419228 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

* * * * *

jueves 21 de enero de 2010

Socios de Domus: No dejéis en el olvido vuestras ideas




Para adaptar la información a vuestros gustos en este punto de encuentro virtual, podéis enviarnos:


* Comentarios
* Sugerencias
* Colaboraciones
* Fotos
* Todo aquello que se os ocurra.


A. C. Domus Pucelae
* * * * *

lunes 18 de enero de 2010

Historias de Valladolid: TRAS LA BUENA MOZA LLEGÓ UN BUEN MOZO, grande y robusto



Después del hundimiento de la Buena Moza, la única torre construida de la catedral, hecho ocurrido el 31 de mayo de 1841, el templo más importante de la ciudad quedó desprovisto de campanarios. Casi cuarenta años después se planteó reedificarla de nuevo para dotarla de un servicio de campanas y reloj, concebidos como símbolos de prestigio para la ciudad, de modo que en 1880 las autoridades aprobaron su construcción, pero no sobre los restos de la Buena Moza, sino en el lado contrario, en la parte de la epístola, donde también estaba levantado un primer cuerpo de planta cuadrada.

Bajo la dirección de Antonio de Iturralde Montel, arquitecto de la diócesis, y sin atenerse al proyecto de Juan de Herrera, se tomó como modelo la vecina torre de la iglesia del Salvador, con dos primeros cuerpos cuadrados y tres más ochavados, todos ellos en cantería, reservando el intermedio para la colocación del reloj y los otros dos para campanas. En cinco años la torre estuvo terminada, celebrándose su solemne inauguración el 4 de abril de 1885, festividad del Sábado Santo, a falta de rematar seis de los ocho arcos destinados al campanario. En el acto se hizo sonar a gloria la antigua campana de San Miguel Arcángel, conservada íntegra tras el hundimiento de la Buena Moza.


El 11 de agosto de 1885 el arzobispo Benito Sanz y Forés bendijo la colocación de cinco nuevas campanas sobre los arcos ya acabados, fundidas en Bilbao por la empresa Delta Español, cada una de ellas con la advocación, la imagen y la leyenda de un santo. Sin embargo, por la escasez económica no se pudo construir la cúpula con linterna del remate, de modo que durante más de treinta y cinco años la torre estuvo rematada por un tejadillo provisional casi plano, tal y como aparece en la ilustración 2.

Sería a partir de 1923 cuando se culmina la cúspide de la torre con la colocación de una imagen que algunos llaman lacónicamente el Buen Mozo, una estatua colosal del Sagrado Corazón de Jesús que sustituyó definitivamente a los proyectados elementos arquitectónicos. El resultado es el que conocemos actualmente.


El cambio de planes se debió a la conjunción de dos circunstancias especiales. Por un lado, a las reformas emprendidas por el Cabildo en partes importantes de la catedral, que acabaron con la colocación en 1922 del retablo de Juan de Juni procedente de la iglesia de Santa María la Antigua, y con la construcción en 1928 por el arquitecto Ricardo García Guereta de una tribuna sobre la puerta de entrada, sobre la que se colocó un órgano, tras ser desmontado el coro y su reja. En definitiva, la catedral conoció una importante modificación tanto en el interior como en el exterior.

Otro hecho fue la repercusión de la consagración oficial de España al Sagrado Corazón de Jesús, realizada en el Cerro de los Ángeles, próximo a Getafe (Madrid), por el rey Alfonso XIII el 30 de mayo de 1919, que en Valladolid venía a adquirir una significación especial por haber sido el lugar de origen de aquella devoción tras las visiones y la promesa recibida por el padre Bernardo de Hoyos en 1733, lo que motivó al arzobispo Remigio Gandásegui a promover una suscripción popular que acabó con el encargo a Ramón Núñez, escultor gaditano que trabajaba como profesor de modelado en la Escuela de Bellas Artes, de un boceto en barro que pasaría a convertirse en una escultura de 8 metros de altura, realizada en hormigón armado y ahuecada al interior, que representa una iconografía que se convertiría en tradicional, con Cristo ataviado con manto, túnica ceñida por un cinturón y con las manos sobre el pecho mostrando el corazón rodeado de una corona de espinas.


Para su instalación, se construyó un remate en forma de pedestal, de metro y medio de alto, que se apoya en una cúpula pétrea, de 10 metros de diámetro y 6 de altura, reforzada en su interior con una estructura metálica en forma de torre que fue elaborada en los Talleres Gabilondo, completándose con una barandilla protectora de hierro que bordea el perímetro a modo de balconada.

La inauguración del monumento el 24 de junio de 1923 fue sonada, pues se engalanó la torre con guirnaldas y el arzobispo Gandásegui dijo una misa desde la parte más alta a la que asistieron cien mil personas por las calles de alrededor. Este hecho quedó plasmado en una lápida conmemorativa colocada en la terraza, a los pies de la enorme escultura, sólo visible a quienes ascienden hasta ella. Al año siguiente, el electricista Manuel Rodríguez fue el encargado de colocar en la espalda de Cristo un pararrayos, hoy sustituido por otro de tecnología más actual y menor tamaño.

La escultura colosal del Sagrado Corazón, instalada en su día sin atenerse a criterios artísticos puristas o racionales, a lo largo del tiempo ha sido objeto de feroces críticas por parte de sus detractores, no por lo que la imagen representa, sino por el contexto en que se colocó. Y es que viene a sumarse, de una forma un tanto atrevida, a una iconografía que no siempre tuvo ejemplos afortunados y que por entonces conoció una expansión espectacular por numerosas ciudades. Es el caso del ya citado Cerro de los Ángeles en Getafe, el templo expiatorio del Tibidabo en Barcelona, el monumento del monte Urgull en San Sebastián, el Cristo del Otero en Palencia, etc. Y es común que los vallisoletanos se refieran a ella no sólo como el “buen mozo”, sino como “el vigilante”, “el farero”, “el suicida” y otros apelativos jocosos.


Finalmente, es conveniente recordar que una de las funciones curiosas que conoció la torre, junto a la instalación en el cuerpo alto de diez campanas, seis de ellas con advocaciones religiosas (Asunción, Santa Teresa, San Pedro Regalado, etc.), fue la colocación de una matraca entre los arcos del segundo cuerpo, cuyo ronco sonido sustituía al de las campanas en tiempo de Semana Santa. El curioso instrumento, que todavía se conserva después de haber sido restaurado, dejó de utilizarse hace ya mucho tiempo y constituye un testimonio de los sonidos que, junto a las campanas, marcaban con sus códigos sonoros las pautas de la vida en la ciudad.

Hoy día la terraza que corona la torre es un magnífico mirador sobre la urbe, aunque el acceso al mecanismo del reloj y a la cumbre son complicados, pues debe realizarse a través de un largo tramo de escalera de caracol y una escalera de madera que llega a los cuerpos altos, tramos sólo autorizados a los relojeros. Recientemente se ha sugerido la posibilidad de incorporar un mecanismo de acceso, de nueva tecnología, hasta la figura del Buen Mozo, que es visible desde buena parte de la ciudad, aunque hoy por hoy sólo accesible a las cigüeñas.

Ilustraciones: 1 La colosal imagen del Corazón de Jesús en lo alto de la torre de la catedral de Valladolid. 2 Calle Regalado a principios del siglo XX, con la torre de la catedral al fondo. 3 Calle Regalado en la actualidad (foto Travieso). 4 Torre de la catedral de Valladolid. 5 Monumento al Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles, Getafe.

Informe: J. M. Travieso
* * * * *

sábado 16 de enero de 2010

VIAJE: BRAGANÇA Y TIERRAS DE ZAMORA, 24 de enero 2010



PROGRAMA

Salida a las 8 horas desde la Plaza de Colón con dirección a Bragança (Portugal). Llegada a la ciudad y visitas de la iglesia de Santa Clara, castillo, iglesia de Santa Maria, San Vicente, Museo Ibérico de Máscaras, Domus Municipalis y murallas.Traslado a Babe y comida en el restaurante Teresa (Menú: entrantes, primer plato, bacalao o carne, postre y café, y vino de la casa).
Después de la comida, salida hacia España, con visita de la iglesia visigoda de San Pedro de la Nave (El Campillo, Zamora) y de la iglesia de la Asunción de Arcenillas (Zamora), que guarda el retablo con pinturas de Fernando Gallego. Tiempo libre en Zamora. Salida a las 20 h. con dirección a Valladolid, donde está previsto llegar a las 21 h.

PRECIO SOCIO: 28 € / PRECIO NO SOCIO: 30 €.

INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 608 419228 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

S.G.V.
* * * * *

viernes 15 de enero de 2010

Exposición: IMPRESIONISMO, UN NUEVO RENACIMIENTO, del 15 de enero al 22 de abril 2010


FUNDACIÓN MAPFRE - MADRID
Paseo de Recoletos, 23
Entrada gratuita

En la Fundación Mapfre de Madrid se ofrece una importante exposición que, bajo el título de "Impresionismo, un nuevo Renacimiento", muestra cerca de 90 obras procedentes del Museo de Orsay de París, en estos momentos cerrado por realizarse obras de rehabilitación, hecho que ha permitido la salida de Francia por vez primera de una colección de obras perteneciente a grandes maestros y de una importancia trascendental en la historia de la pintura.

La exposición, como su título indica, quiere demostrar como el movimiento impresionista francés supuso un nuevo Renacimiento artístico que cambió el panorama pictórico de su tiempo, a pesar de que no supuso una ruptura radical con el arte tradicional, sino todo lo contrario, supo convivir en los años 70 del siglo XIX con movimientos como el academicismo, decorativismo y simbolismo, ofreciéndose en la exposición muestras de todos ellos.

La historia del Impresionismo se recorre a través de grandes obras maestras pertenecientes a pintores que iniciaron la modernidad de la pintura, comenzando por las experiencias de Manet, motor del cambio artístico, que tras visitar España en 1875 impregna a su obra una impronta velazqueña que no fue fácilmente comprendida, pasando por la sensualidad y delicadeza de Renoir, la solidez compositiva de Pisarro y Cézanne, los experimentos lumínicos de Degas, hasta llegar a la pintura de Monet y su capacidad para captar los cambios atmosféricos.

Entre las célebres obras expuestas figuran "El pífano" de Manet, "Los acuchilladores de parqué" de Caillebotte, "El golfo de Marsella desde l'Estaque" de Cézanne, "La urraca" de Monet, "Jason" de Gustave Moreau, "El globo" de Puvis de Chavannes, "Arreglo en gris y negro" de Whistler, "Un taller en Batignolles" de Fantin-Latour y el "Retrato del General Prim" de Henri Regnault, una obra que fue rechazada por el general español y fue devuelta a su autor.

HORARIOS
Lunes de 14.00 a 20.00 hrs.
De martes a sábado de 10.00 a 20.00 hrs.
Domingos y festivos de 11.00 a 19.00 hrs.
SERVICIO DE AUDIOGUÍA
La Fundación Mapfre ofrece al visitante un servicio de Audio-Guía que contiene una amplia explicación de las obras más destacadas de la exposición. Precio: 3€
Información y alquiler en el mostrador situado en el vestíbulo de la planta 0.
VISITAS PARA GRUPOS
Reservas para grupos: Concertación de cita previa en el teléfono (+34) 91 581 61 00

Visita virtual e información:  http://www.exposicionesmapfrearte.com/impresionismo/

J.M.T.
* * * * *

miércoles 13 de enero de 2010

Visita virtual: POSEIDÓN DE ARTEMISIÓN, el dios que realmente habitó en el mar



POSEIDÓN DE ARTEMISIÓN
Autor desconocido
460-450 a. C.
Bronce
Museo Arqueológico Nacional de Atenas
Escultura griega. Periodo Severo

La magistral figura en bronce de Poseidón, dios marino conocido por los romanos como Neptuno, no pudo aparecer en otro lugar más apropiado: en las profundidades del mar Egeo, en aguas próximas al Cabo de Artemisión, al norte de la isla griega de Eubea. Allí fue encontrada después de permanecer sumergida durante más de dos mil años y de allí toma su nombre.

HALLAZGO DE LA ESCULTURA

No conocemos los motivos que hicieron naufragar en la antigüedad una embarcación romana procedente del norte en cuyo cargamento figuraban importantes obras escultóricas helénicas, según lo atestigua esta escultura y el célebre Niño montado a caballo, que también se conserva en el Museo Nacional de Atenas y que fue hallada en el mismo lugar. Con estos ingredientes tenemos los elementos necesarios para recomponer una bonita historia basada en la mitología. Hemos de imaginarnos a los romanos expoliando algún santuario griego repleto de estatuas que fueron embarcadas con destino a un puerto romano. Pero al llegar al cabo de Artemisión el dios del mar, con la ayuda del viento del norte, hace zozobrar la nave y ejecuta su venganza. Todo el cargamento es arrebatado por la furia del agua y queda depositado en las profundidades.



Lo cierto es que en 1926 allí fue encontrado un brazo de esta escultura por unos submarinistas de la ciudad de Trikkeri. El enorme tamaño de la pieza estimuló la continuación de la búsqueda, que dio sus frutos en 1928, cuando fue encontrado el resto del cuerpo, aunque no el tridente o jabalina que sin duda se dispone a lanzar y que completaría la figura. El rescate del Poseidón y del Niño montado a caballo originó una gran expectación, pasando a ocupar un lugar destacado en las salas del Museo Arqueológico Nacional, al tiempo que comenzaron las investigaciones y las especulaciones sobre su autoría.

LA ROTUNDA IMAGEN DEL DIOS DEL MAR

Por las características de la figura su ejecución debe encuadrarse en la fase final del periodo Severo, justamente en el umbral de transición al periodo Clásico, una etapa coincidente con los años medios del siglo V a. C. Es un momento en que la escultura se libera progresivamente de la rigidez y el estatismo del periodo Arcaico antecedente y consolida los criterios que conducirán a la escultura clásica plena, tales como el concepto de movimiento, la multiplicidad de puntos de vista y la tendencia a un total naturalismo formal, unas características que también aparecen en otras dos obras emblemáticas de este periodo, el Auriga de Delfos y el Grupo de los Tiranicidas.

Si datar la escultura no ofrece excesivas complicaciones, establecer su posible autor es francamente difícil. El estudioso griego Karouzos, el primero en estudiar esta obra, propuso, con algunas reservas, la posible autoría del escultor Kalamis, un escultor griego que estuvo activo entre el 480 y el 450 a. C. y que está considerado como uno de los mejores representantes del periodo Severo. Otras propuestas la relacionan con Onatas, un escultor perteneciente a la escuela de Egina que trabajó por los mismos años, aunque seguramente será más acertado pensar simplemente que la escultura se elaboró en uno de los talleres de la región griega de Beocia.



El dios Poseidón aparece en su desnudez con una anatomía potente propia de un héroe, con una expresión gestual que transmite el difícil concepto del ethos griego, entendido este como un sentimiento de orgullo, dignidad y estoicismo. Está representado en el momento previo al lanzamiento de una lanza o tridente, en el instante en que se tensionan los músculos de todo el cuerpo, hecho que se traduce en una gran estabilidad que no implica rigidez, un movimiento contenido observando el destino del arma y diferentes puntos de visión conseguidos con el doble juego de líneas que marcan las piernas abiertas y los brazos extendidos, opuestos a la disposición frontal del cuerpo.

Su naturalismo anatómico anticipa la perfección corporal del Doríforo, acusando un mayor detallismo en la barba y el cabello, que conforman una máscara facial de gran sobriedad que hace realidad el concepto de "severo" que define la escultura griega en ese momento. El canon utilizado, 2,09 metros de altura, nos informa que se trata de un dios, mucho mayor al que se utilizaba para los héroes (1,90 m.) y para los mortales (1,80 m.). Aunque se viene interpretando como Poseidón, dios del mar, lo que hace presuponer que en su mano derecha portaría un tridente, motivo iconográfico característico, no faltan quienes encuentran en su rotundidad una imagen de Zeus, en cuyo caso portaría un haz de rayos, aunque esta sugerencia es débil por no ajustarse su postura al lanzamiento de estos elementos, sino que es más apropiada para un arma arrojadiza.

Otro aliciente de la figura son sus proporciones, basadas en el número como ocurre en la estatuaria clásica. En este caso no sólo se contempla la proporción de la cabeza con relación al cuerpo, sino que la estatua se inscribe en un cuadrado perfecto, cuya longitud de lado lo marcan los brazos extendidos, que miden lo mismo que de la cabeza a los pies. Estas claves ocultas que relacionan número y belleza, definen el concepto estético de la escultura griega, aunque los grandes pies que le proporcionan estabilidad y el brazo izquierdo ligeramente más largo que el derecho serían inconcebibles en el Clasicismo pleno, siendo factores que informan de su realización en el proceso de maduración del periodo Severo.



Los mayores detalles descriptivos se concentran en la cabeza, fundida con técnica impecable, destacando la trenza del peinado que desde las orejas recorre la cabeza como las cintas de los héroes y se cruza en la nuca, dejando bucles sueltos bordeando la frente. Su larga estancia marina le ha desprovisto de los ojos con aplicaciones vítreas, efecto que resaltaría su naturalismo y el gesto de furia contenida en su expresión. A pesar de todo la imagen se presenta imponente, poderosa, en plenitud, como un vivo exponente del ideal de fuerza y belleza que perseguía la escultura griega.

Informe y tratamiento de las fotografías: J. M. Travieso.

* * * * *

martes 12 de enero de 2010

Exposición: COLABORACIONES de Javier Bustelo, de enero a abril 2010


Javier Bustelo, artista consolidado y reconocido, nos hace partícipes de su obra en la exposición itinerante que se va a desarrollar desde este mes de enero hasta el próximo abril en distintas ciudades de Castilla y León, cuyo marco serán las salas de exposiciones de Caja España.

En esta ocasión la exposición es itinerante y es compartida con otros artistas con los cuales ha trabajado y creado algunas de sus obras, según declara, algo que supone el enriquecimiento personal de un través de colaboraciones y experiencias compartidas. Este es un paso más para él y sus "colegas" Jesús Pérez, Rodrigo Tapia, Luís González Gallego, Ostern, Juan Villa y Debbie Douez, quienes nos hacen llegar una autenticidad personal y congruente con sus principios a través de la creatividad y el buen hacer, tal como reflejan las obras expuestas.

La obra mostrada es una retrospectiva como resultado de veinte años de trabajos, algunos en solitario, otros compartidos, pero en todos los casos mostrando cualidades, sensibilidades y la valía de todos ellos. Es sabido las dificultades e incomprensiones de estos colectivos, que nos muestran su personalidad, su manera de pensar, sus inquietudes, su ética, su honestidad consigo mismo y con el resto de la sociedad, desnudándose y reflejando el yo en sus obras, experimentando nuevas técnicas o consolidando otras ya dominadas.


EXPOSICIONES

Palencia
Del 12 al 31 de enero de 2010. Sala de Caja España, C / Don Sancho, 3
Laborables de 19,30 un 21,30 h. / Festivos de 12,00 a 14,00 h.

Zamora
Del 3 al 21 de febrero de 2010. C. C. Caja España, C / Leopoldo Alas Clarín, 4
Laborables de 19,00 a 21,00 h. / Festivos de 12,00 a 14,00 h.

León
Del 2 al 21 de marzo de 2010. C. C. Caja España, C / Santa Nonia, 4
Laborables de 19,00 a 21,00 h. / Festivos de 12,00 a 14,00 h.

Ponferrada
Del 24 de marzo al 14 de abril de 2010. Caja España, Rua Selmo, 12
Laborables de 19,00 a 21,00 h. / Festivos de 12,00 a 14,00 h.

Informe: Jesús Santos
* * * * *

lunes 11 de enero de 2010

El deseo como utopía: la Sala Ambigú y el Teatro Lope de Vega


En estos momentos en que el Ayuntamiento de Valladolid ha planteado la necesidad de un Palacio de Congresos de categoría y ha iniciado los trámites para hacerlo una realidad, entre los asiduos a los espectáculos teatrales sigue siendo una vieja aspiración, cada vez más acuciante, el poder disponer de una sala digna donde poder disfrutar de la programación que se viene ofreciendo desde hace mucho tiempo en la Sala Ambigú.

Fue hace ya demasiados años que, amenazando ruina todos los teatros de Valladolid y ante la falta de espacios para un tipo de espectáculos alternativos, se habilitó como espacio el gimnasio del Instituto Núñez de Arce (un edificio de Miguel Fisac que comenzó su andadura en 1969), que se convirtió en un salón de actos compartido por el centro y el Ayuntamiento. Al austero y limitado espacio se le bautizó con el eufemístico nombre de "Sala Ambigú" y se le proporcionó un envoltorio de carácter "underground" para disimular sus limitaciones.

Como contrapunto, la magnífica y continuada programación elaborada desde la Fundación Municipal de Cultura ha consolidado la sala como uno de los principales referentes culturales de Valladolid, siendo el único espacio en el que se puede acceder a espectáculos apropiados para un aforo reducido, tanto de música y danza como de teatro alternativo en todas sus facetas, con una frecuente presencia de grupos internacionales de reconocido prestigio. Igualmente acoge la extensión anual del festival segoviano Titirimundi y de la cita vallisoletana del Teatro de Calle, y todo ello a unos precios muy asequibles.


Pero entre quienes asisten a los espectáculos son continuas las quejas por la incomodidad de la "sala", un peaje que hay que pagar para disfrutar de la excelente programación. El aforo es muy pequeño, por lo que se agotan enseguida las entradas, en invierno hay que soportar la espera al aire libre, ya llueva, nieve o caigan chuzos de punta, las gradas del gimnasio son incomodísimas, la dotación de la sala es cutre, carece de camerinos y servicios apropiados, etc... En definitiva, una instalación vergonzante para los tiempos que corren.

Después de la recuperación del Teatro Calderón, reservado para grandes montajes y conciertos, de la apertura del Centro Cultural Miguel Delibes como imponente sala de conciertos, también dotado de una sala de teatro experimental muy apropiada para acoger el tipo de espectáculos que se ofrecen en la Sala Ambigú, y de haberse frustrado la posibilidad de utilizar el renovado Teatro Zorrilla (el más apropiado para acoger la programación municipal), sólo nos queda aspirar a que ello sea posible en el Teatro Lope de Vega, donde quedarían cubiertas todas las expectativas.

Actualmente se realizan en el teatro obras para preservarle de la ruina: reparación de las cubiertas y restauración de la fachada. Está pendiente una restauración integral de la sala, lo que sin duda implica un elevado presupuesto, algo que asusta en estos tiempos de crisis.
Sabemos que hoy por hoy es una utopía, pero nadie nos impide soñar la alegría que nos produciría disponer en Valladolid de una sala digna para los espectáculos alternativos y que en el gimnasio del Núñez de Arce los alumnos se dedicaran a practicar el pino puente en un espacio que se les ha usurpado.

* * * * *

viernes 8 de enero de 2010

Historias de Valladolid: LA BUENA MOZA DIJERON, por su gracia y su donaire


La belleza de las mujeres vallisoletanas ha sido tradicionalmente cantada por poetas y artistas, pero al hablar de la Buena Moza no nos estamos refiriendo a una mujer, sino a una torre, la primera y única que se levantó junto a la fachada de la catedral de Valladolid de las dos previstas en el proyecto del cántabro Juan de Herrera, una historia desgraciada que fue reparada en parte en 1880, aunque esa es otra historia que se tratará en su momento.

UN PRIMER PROYECTO CATEDRALICIO  ABANDONADO

Fue en el año 1527 cuando se convocó un concurso para realizar un trazado que sustituyera la empequeñecida colegiata de Santa María, fundación del Conde Ansúrez, siendo la cuarta vez que se pretendía ampliar aquel recinto y dotar a Valladolid de un importante edificio catedralicio, del mismo modo a lo que en aquel tiempo se realizaba en Salamanca y Segovia.
Por entonces se aceptó un proyecto tardogótico presentado por Diego de Riaño, Francisco de Colonia, Juan de Álava, Juan Gil de Hontañón (autor de las trazas de la catedral de Segovia) y Rodrigo Gil de Hontañón, estos tres últimos también participantes en el templo salmantino. Las obras comenzaron el 13 de junio de 1527, casi un mes después del nacimiento de Felipe II en el Palacio Pimentel, bajo la dirección de Diego de Riaño, pero pronto se paralizaron por la escasez de recursos. Tras la muerte de este arquitecto en 1534, le sucedió en la dirección Rodrigo Gil de Hontañón, aunque las obras, por idénticos motivos, también avanzaron lentamente hasta su fallecimiento en 1577. Es entonces cuando el Cabildo abandona el definitivamente el proyecto, posiblemente movido por el deseo de un cambio estético más acorde con los nuevos tiempos, a pesar de las dificultades para encontrar financiación. En ese momento sus ojos se fijan en Juan de Herrera y en la estética clasicista por él experimentada en el monasterio de El Escorial.

EL PROYECTO HERRERIANO

Cuando en 1580 el arquitecto Juan de Herrera, ocupado desde 1576 en su cargo de arquitecto real en la obra de El Escorial, trazó la catedral de Valladolid, presentó un enorme templo de planta rectangular, con tres naves separadas por gruesos pilares, un amplio crucero en la mitad de ellas, en los laterales capillas entre contrafuertes y al frente una profunda capilla mayor. En el exterior del proyecto incluyó una fachada de estructura similar a la del Patio de los Reyes de El Escorial y cuatro torres de planta cuadrada, dos de ellas flanqueando la fachada, formadas por tres cuerpos, de los cuales el tercero sobresalía en altura con función de campanario, y una pequeña cúpula como remate. En los ángulos de la cabecera incluía otras dos algo más bajas, de doble cuerpo, de la misma altura que la fachada y con remate piramidal. El ambicioso proyecto, todo él planteado en un riguroso lenguaje clasicista, puro y austero, suponía la ruptura definitiva con los resabios góticos imperantes en España.
La enorme empresa que suponía el edificio obligó al asentamiento de un activo taller que dio nombre al lugar: calle de la Obra (actual calle Arribas). Allí trabajaron todos los oficios para ir adaptando los grandes sillares, traídos entre otros lugares de las canteras de Villanubla, a las formas clásicas y puristas diseñadas por Herrera.

A partir de 1576, se hizo cargo de la dirección de las obras de la nueva catedral vallisoletana Pedro de Tolosa, que como maestro mayor siguió escrupulosamente las trazas de Herrera. Junto a él trabajó un grupo de aparejadores entre los que se encontraba su hijo Alonso de Tolosa. A su muerte fue sustituido por el arquitecto Diego de Praves, hombre de confianza de Juan de Herrera, con el que poco a poco el nuevo edificio fue suplantando a la antigua colegiata que se encontraba en pleno proceso de remodelación tras las intervenciones de Diego de Riaño y Rodrigo Gil de Hontañón, hasta el punto que, el 21 de mayo de 1595, en pleno proceso de construcción, fue consagrada como catedral en una ceremonia solemne a la que asistieron los obispos de Palencia, Toledo, León, Burgos, Astorga, Oviedo y Lugo. En septiembre de aquel mismo año, mientras las obras continuaban, el papa Clemente VIII le otorgada el rango catedralicio a petición de Felipe II, monarca que al año siguiente concedería a Valladolid el título de Ciudad.

El año 1600, ya fallecidos Juan de Herrera y Felipe II, Diego de Praves comenzaba la construcción de la fachada, pero la envergadura de la obra y su carestía hizo que los trabajos avanzasen muy lentos, a pesar de las partidas del Cabildo, de la ayuda del rey Felipe II, que desde 1583 venía concediendo en exclusiva a la obra los beneficios de la venta de las cartillas de la "Doctrina Cristiana", una especie de catecismo distribuido por toda España, y de las expectativas creadas durante el traslado de la Corte a Valladolid.

A lo largo del siglo XVII se sucedieron sucesivamente al frente de las obras los maestros Francisco de Praves, hijo de Diego (muerto en 1620), el palentino Juan de Rozadilla, autor de los capiteles corintios de las pilastras interiores, Juan de Répide, maestro de obras entre 1637 y 1661, Sebastián Mardaz Colmenares, autor de las bóvedas de la nave de la epístola y Francisco Tejerina, supervisor y artífice de la bóbeda central.
Apenas edificado un cuarto del proyecto, el 26 de agosto de 1668 el Cabildo consagró el edificio y puso en funcionamiento la parte construida, reducida a tres naves y tres ábsides provisionales a la altura del crucero, alcanzando la mitad de la longitud prevista en el proyecto herreriano.

UNA TORRE CONOCIDA COMO LA BUENA MOZA HASTA 1841

A principios del siglo XVIII se rematan los trabajos de la fachada, en cuyo cuerpo alto Alberto de Churriguera modificó la traza original para adaptarla a los nuevos gustos decorativos del barroco, terminando la obra en 1733 con un cuerpo ornamentado con esculturas y motivos heráldicos que se asienta sobre la base de un colosal arco de triunfo, tal y como aparece en la actualidad. Entre 1703 y 1709, sin ajustarse con fidelidad al proyecto herreriano, se levanta también la torre del lado del evangelio, a la izquierda de la fachada y con función de campanario, sobre un terreno que planteó muchos problemas por la envergadura de la torre y por la proximidad de un ramal del Esgueva que complicaba la estabilidad del terreno.

La torre tenía tres cuerpos de los cuales el superior presentaba grandes vanos abiertos a los cuatro puntos cardinales para la colocación de campanas. Cuando Churriguera remató la fachada, también se incorporó a la torre un cuarto cuerpo ochavado, rematado con cúpula, linterna y aguja, para acoger un mayor número de campanas, al tiempo que el maestro Antonio de la Torre instaló un reloj entre el segundo y tercer cuerpo. El resultado fue una torre descomunal en proporción a las de las parroquias circundantes, como la Antigua, San Martín, El Salvador, etc. Una torre de 57 metros de altura, rematada por una veleta, que tenía una línea bastante estilizada y que era visible desde muchos kilómetros a la redonda, sirviendo de referencia a arrieros y caminantes, que comenzaron a nombrarla con el apelativo popular de “La Buena Moza”.

Pero la Buena Moza había nacido marcada por la tragedia. Ya en 1726 el arquitecto benedictino fray Pedro Martínez tuvo que reparar una serie de grietas al parecer producidas por la deficiente cimentación. En 1746 el fraile arquitecto Antonio de San José Pontones tuvo que repetir la operación y para colmo el 1 de noviembre de 1755 su estructura sufrió graves daños como consecuencia del tremendo terremoto de Lisboa, que puso al descubierto sus deficiencias. El vallisoletano Ventura Pérez, testigo de ese acontecimiento, narra en su Diario de Valladolid que la torre tembló haciendo sonar la campana del reloj y que todos los canónigos tuvieron que salir corriendo ante el estrépito.

Seis años después, en 1761, encontrándose el arquitecto Ventura Rodríguez en Valladolid, fue requerido por el obispo Isidro Cosío y Bustamente para arreglar los desperfectos de la Buena Moza, que encontró como solución trabar las partes afectadas de la torre con grandes cadenas metálicas colocadas a modo de cinchas férreas en el interior, trabajo que fue encargado por el obispo al maestro rejero Rafael de Amezúa, a cuyo taller de Elorrio también había solicitado en ese tiempo la elaboración de la reja del coro de la catedral (hoy en el Metropolitan Museum de Nueva York). Elaboradas las piezas de forja, el remedio para la consolidación de los sillares fue colocado por el cerrajero vallisoletano Francisco Ruiz y resultó eficaz durante ochenta años, justo hasta la fatídica fecha del 31 de mayo de 1841.

A mediodía de aquel lunes primaveral, después de casi todo un mes de lluvias torrenciales y vientos de mucha fuerza, tras la celebración de los segundos oficios de la Pascua de Pentecostés y estando muchos vallisoletanos participando en la romería del Carmen de Extramuros, arreció un temporal con viento, lluvia, truenos y granizo que no paró hasta las 3 de la tarde. Pero dos horas después, cuando todo estaba en calma, un enorme estruendo conmocionó la ciudad. Se había derrumbado la Buena Moza, cegando con sus escombros la capilla del Sacramento y el cauce del ramal del Esgueva, dejando hecho añicos la fuente y el rollo situados en sus inmediaciones mientras un polvo asfixiante cubría el céntrico entorno. El hundimiento de la torre fue parcial, aunque quedaron afectados todos los cuerpos superiores, cuyos restos amenazaban continuos desprendimientos, lo que hizo personarse a las autoridades civiles y eclesiásticas, que decidieron trasladar con prisas los bienes a iglesias cercanas. También se ocuparon en rescatar, transcurridas 30 horas del suceso, a la campanera Valeriana Pérez, atrapada con vida bajo una viga en la capilla de San Juan Evangelista, que junto a su marido, Juan Martínez, que resultó ileso y pudo ser rescatado con facilidad, tenía su vivienda en la fatídica torre.

A continuación, según los informes periciales, se tomó el acuerdo de derribar los restos de los arruinados cuerpos superiores por su peligrosidad, tarea que se presentaba harto difícil. Para tan arriesgado trabajo se ofreció como voluntario el gallego Francisco González, un presidiario por homicidio que así encontró la forma de redimir su pena. Después de tres meses y medio de labor, el 14 de agosto de 1841 finalizó el desmonte de sillares peligrosos hasta el primer cuerpo y el 2 de enero de 1842 adquirió el aspecto que podemos ver hoy día, siendo visibles los efectos de aquel hundimiento en los resaltes deteriorados de la cornisa, el único rastro de la popular Buena Moza. Este luctuoso episodio está recogido en un trabajo titulado "Episcopologio vallisoletano", editado en 1904 por Manuel de Castro.

Pero la historia de las torres catedralicias no acabó aquí. Habría que esperar treinta y nueve años para que se planteara su reconstrucción, un tema que trataremos en otro capítulo porque también aporta datos curiosos sobre la fatalidad que siempre ha rodeado al colosal edificio.

Ilustraciones: 1 Aspecto de la Buena Moza según dibujo de R. Gallardo para la imprenta Fournier. 2 Reconstrucción virtual de la fachada, según el proyecto de Juan de Herrera. 3 Maqueta de la catedral en el Museo Catedralicio de Valladolid. 4 Estado de la torre tras el hundimiento de 1841, según dibujo realizado por Ventura García Escobar en 1842 para el Semanario Pintoresco Español. 5 Estado actual de la catedral, con huellas del hundimiento en la cornisa de la base de la torre.

Una fiel reconstrucción virtual de la torre aparece en el libro "Rincones con fantasma", del vallisoletano Juan Carlos Urueña, que ha recreado con ordenador hasta 28 edificios desaparecidos de Valladolid.

Informe y tratamiento de los dibujos: J. M. Travieso

* * * * *

miércoles 6 de enero de 2010

Bordado de musas con hilos de oro: VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN, de Miguel Hernández


VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.

¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.

Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

                         MIGUEL HERNÁNDEZ


2010: CENTENARIO DEL NACIMIENTO DEL POETA MIGUEL HERNÁNDEZ

Miguel Hernández nació en Orihuela (Alicante) el 30 de octubre de 1910. Durante la Guerra Civil se alistó al bando republicano y se casó el 9 de marzo de 1937 con Josefina Manresa. Con ella tuvo dos hijos, Manuel Ramón, nacido en 1937 y muerto a los pocos meses, a quién dedica el poema Hijo de la luz y la sombra y otros recopilados en el Cancionero y romancero de ausencias, y Manuel Miguel, nacido en 1939, a quién escribió en la cárcel las Nanas de la cebolla. En este periodo también escribió su obra Viento del pueblo.

Al terminar la guerra civil española fue arrestado en Rosal de la Frontera (Huelva) cuando intentaba cruzar la frontera de Portugal, siendo encarcelado durante tres años en varias prisiones. En ellas contrajo una enfermedad pulmonar que provocó su traslado al Reformatorio de Adultos de Alicante, donde murió el 28 de marzo de 1942 a los 31 años de edad. Su viuda, Josefina Manresa, permaneció residiendo en Elche.

Con motivo del primer centenario del nacimiento del autor de El rayo que no cesa, 2010 ha sido declarado "Año Hernandiano", estando programado un variado ciclo de actividades en distintas localidades, entre ellas Orihuela, su pueblo natal, Elche, residencia de parte de la familia, Rosal de la Frontera, donde fue detenido, Jaca (Huesca), ciudad hermanada con Elche, y Quesada (Jaén). La programación incluye exposiciones, conferencias, conciertos, publicaciones, audiovisuales, recitales (entre ellos uno de Juan Manuel Serrat) y el proyecto de artes plásticas "La memoria del laberinto". Los actos comenzarán el 9 de enero y se llevarán a cabo a lo largo del año, destacando un Congreso Internacional que se celebrará en octubre en Orihuela, Elche y Alicante.

* * * * *

martes 5 de enero de 2010

Socios de Domus: ASAMBLEA GENERAL, 16 de enero 2010



Se comunica a todos los socios la celebración de la Asamblea General Ordinaria, según el siguiente orden del día:

  1. Lectura y aprobación, si procede, del acta de la asamblea anterior.
  2. Lectura y aprobación, si procede, del balance económico del año 2009.
  3. Presupuesto 2010.
  4. Presentación de las actividades del primer semestre del año 2010.
  5. Ruegos y preguntas.

DIA: 16 de enero 2010, sábado.
HORA: 11:30 primera convocatoria / 12 segunda convocatoria.
LUGAR: Salón de Actos de Caja Círculo, c/ Rastro s/n, Valladolid.

Convocan: Secretario y Presidente de Domus.

* * * * *

lunes 4 de enero de 2010

Declaración de Principios de Domus Pucelae 1



DIVULGACIÓN

Este blog nació y se hace en Valladolid, una ciudad a la que amamos con sus defectos y sus virtudes. Y como no se ama lo que no se conoce, intentamos darla a conocer con trabajos originales para que también la amen los demás, procurando, como declarábamos en nuestro primer artículo, que en nuestro blog encuentren motivos para disfrutar y ser, que de eso se trata, un poco más felices.

Para ello intentamos ante todo la DIVULGACIÓN de lo que es Domus Pucelae, de lo que es Valladolid y de lo que es Castilla y León, una divulgación de nuestras aspiraciones y de nuestros valores, que son muchos. Y como somos un pueblo que no impone fronteras a nadie tampoco queremos que nos las impongan a nosotros, prefiriendo la generosidad y la hermandad que proclamaba John Lennon en su célebre Imagine, por eso estamos abiertos al resto de culturas, de España y del mundo, y por ello organizamos viajes para conocer de cerca otros pueblos, algo que nos ayuda a encontrar nuestra propia identidad.

En Castilla y León no tenemos mar, pero nuestros trigales son como mares que se pierden en el horizonte, a los que desde siempre hemos sabido convertir en un pan candeal que no encontramos en ningún otro lugar. Al río Duero le llamamos padre y en su largo recorrido, desde Soria a Zamora, nos regala viñedos que producen algunos de los mejores vinos del mundo. Nuestra historia es estudiada como una de las más antiguas e interesantes de Europa y de ella conservamos sólidos testimonios que constituyen un legado monumental equiparable al de Italia, y poseemos una lengua que se habla y forma parte de la cultura de buena parte del mundo. Es por eso que aquel dicho castellano de "con pan y vino se anda el camino", le hacemos realidad con el privilegio del mejor pan y del mejor vino, buscando en el camino el goce lúdico que produce el arte, la historia, el paisaje, las gentes, las tradiciones, la música, la literatura y el deporte. A la DIVULGACIÓN de estas facetas dedicamos nuestros artículos, que tanto en texto como en imágenes ponemos a disposición de todos para que nos conozcan, nos valoren, nos respeten y nos quieran.



Pero en esta experiencia no estamos solos. Hay otros blogs y webs, que vamos descubriendo poco a poco, que pretenden lo mismo. Queremos hacer un ejercicio de DIVULGACIÓN presentando un blog que ofrece una estupenda información de Valladolid desde un punto de vista diferente: "Valladolid, rutas y paisajes", una forma original de acercarnos a sus paisajes y su historia a través de diferentes rutas recorridas en bici en las que se busca, según declara el propio blog, la vida y la belleza en la naturaleza.

Los amenos trabajos pertenecen a  Federico Sanz y Óscar Domínguez, autores de libros de viajes y artículos en revistas, que han colaborado en las publicaciones El Canal de Castilla, Embalses de la cuenca del Duero, Los Arribes del Duero en Zamora y Valladolid en bici. Muchos de los trabajos del blog están realizados sobre el terreno, pues ponen en práctica su afición e invitan a salir en bici los domingos, conociendo bien a fondo todos los recorridos y sin limitar la edad, algo que es de agradecer e indica que se trata de buena gente.

Animamos a conocer este blog en la siguiente dirección: http://valladolidenbici.wordpress.com/

Continuará...
* * * * *

viernes 1 de enero de 2010

Música en enero: ALEGRÍA, del Cirque du Soleil



¡ FELIZ AÑO 2010 !

Allegria
Come un lampo di vita
Allegria
Come un pazzo gridar
Allegria
Del delittuoso grido
Bella ruggente pena, seren
Come la rabbia di amar
Allegria
Come un assalto di gioia

Allegria
I see a spark of life shining
Allegria
I hear a young minstrel sing
Allegria
Beautiful roaring scream
Of joy and sorrow, so extreme
There is a love in me raging
Allegria
A joyous, magical feeling

Allegria
Come un lampo di vita
Allegria
Come un pazzo gridar
Allegria
Del delittuoso grido
Bella ruggente pena, seren
Come la rabbia di amar
Allegria
Come un assalto di gioia
Del delittuoso grido
Bella ruggente pena, seren
Come la rabbia di amar
Allegria
Come un assalto di gioia

Alegría
Como la luz de la vida
Alegría
Como un payaso que grita
Alegría
Del estupendo grito
De la tristeza loca, serena
Como la rabia de amar
Alegría
Como un asalto de felicidad
Del estupendo grito
De la tristeza loca, serena
Como la rabia de amar
Alegría
Como un asalto de felicidad

There is a love in me raging
Alegría
A joyous, magical feeling

* * * * *

Calendario Laboral de Castilla y León Año 2010




Calendario laboral oficial del año 2010 para la Comunidad de Castilla y León.


Se incluyen las fiestas locales de Valladolid y los días de Carnaval.


Consideramos que es una información útil para planificar nuestras actividades.


(Pulsar sobre la imagen para ampliar)

* * * * *