5 de diciembre de 2011

Homenaje a Julia Ara Gil, 16 de diciembre 2011


     La Universidad de Valladolid ya nunca será la misma. Los estudios de Historia del Arte ya nunca serán lo mismo. Sin embargo, Julia siempre seguirá siendo igual, auténtica, y todos los que pudieron disfrutar de sus enseñanzas son conscientes de que gozaron de un gran privilegio. Porque Julia es uno de esos casos irrepetibles, poco frecuentes, que ha pasado dejando una larga estela de apasionamiento por el Arte, siendo sus valores personales reconocidos por todos los que la tuvieron a su lado.

     Poco importa que sea una autoridad en arte medieval, que sea autora de infinidad de publicaciones reconocidas en todo el mundo, que con un enorme esfuerzo haya entregado a los vallisoletanos toda su sabiduría poniendo en valor el ingente patrimonio artístico y cultural de la ciudad medieval, que para muchas generaciones de estudiantes haya sido un ejemplo de estímulo, de dedicación y de rigurosidad en la docencia y que haya legado al estudio y la investigación del Arte un trabajo excepcional. Todo eso está muy bien en el ambiente académico y son virtudes que adornan a otros muchos profesores. Pero el caso de Julia es distinto, porque a todas sus titulaciones y reconocimientos universitarios suma un título mucho más importante: el de "persona querida" por ser buena gente.

     Aún recurriendo al tópico sabemos que es cuestión de talante, pues Julia es la encarnación de la discreción y todo un ejemplo de amor a su trabajo y de honestidad personal. Una estudiosa infatigable que nunca ha mostrado afanes por destacar y relumbrar, aunque siempre ha tenido méritos para ello. Bien al contrario, Julia siempre ha sido esa persona asequible y afable capaz de estimular a todos los que han recurrido a ella. Una buena persona apasionada por la creatividad humana que ha dejado un recuerdo imborrable entre sus alumnos y en todos los que mantuvieron un trato cercano.

     Desde agosto del pasado año Julia ha dejado de impartir sus clases y hay quien afirma que en las mejillas de algunas imágenes de Alejo de Vahía y de Gil de Siloé brillan sentidas lágrimas y que desde entonces las figuras de la fachada de San Pablo de Valladolid tienen un gesto melancólico.
     Ahora, muchos que la aprecian han preparado un homenaje para demostrar su afecto a esta mujer tan querida y entrañable. Un acto de reconocimiento que tendrá lugar el 16 de diciembre, a las 12 horas, en el Salón de Actos Lope de Rueda de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid. Desde este humilde rincón, y con sincera admiración, decimos alto y claro que nos sumamos al mismo con el deseo de tener a Julia cerca durante muchos años.

     Julia, has sido un orgullo para nuestra Universidad y por ello puedes estar segura de que siempre serás recordada, respetada y admirada como gran maestra de las artes.

* * * * *

3 comentarios:

  1. Fui alumna de Julia Ara al estudiar Historia del Arte, a finales de los 70 y comienzos de los 80, y siempre la recordaré, como persona y como profesora, con sus estupendas clases sobre arte medieval y sobre arte contemporáneo. Fueron, además, años muy difíciles y ella dejaba traslucir su espíritu crítico y progresista. Un verdadero lujo de profesora. Lo siento por los alumnos que vienen y vendrán, se pierden una profesora magistral. No podré estar en el homenaje, pero te deseo muy buena suerte y mucha felicidad en tu nueva etapa, Julia.

    ResponderEliminar
  2. Sabes que te quiero mucho como persona y estoy muy agradecida de todo lo que he aprendido contigo y de lo que me has ayudado. Espero que sigas haciéndolo....muchos besos que te daré personalmente.
    Carmen Santamaría.

    ResponderEliminar
  3. Me entero ahora mismo de este homenaje a Julia tan merecido. Me sumo desde aquí en el agradecimiento a la persona y a la profesora. desearle lo mejor de todo corazón. Felicidades.
    Fernanda Doyague

    ResponderEliminar