17 de diciembre de 2012

Bordado de musas con hilos de oro: SCHEREZADE, de María Sangüesa


SCHEREZADE

¡Oh noche silenciosa!
Scherezade enhebra historias en el viento...

Entre los dos sembrando va la noche
un sueño, estrellas llueven en cristales
donde refulge un vino misterioso
y dibujan los dedos cristalinos
corazones sobre el vaho del aliento
que los labios posan sobre el vidrio.

¡Oh noche silenciosa!
Scherezade sonríe desde el aire...

Y la magia se adueña de la sombra,
el viento trae fragancia de magnolias,
derrama el firmamento sus luceros
y entre los dos creciendo van los cuentos
como ofrenda de letras y de estrellas
sobre la noche abierta en hojas blancas.

¡Oh noche silenciosa!
Scherezade se apropia de nosotros...

En hilos de ensueños y de amores
va ensartando burbujas de cristales,
redondas cuentas que contienen dentro
los pasos que hemos dado y que daremos
en esta nueva historia de comienza...
Danza y ríe, hoy, la magia en nuestras plantas.

¡Oh noche silenciosa!
Scherezade anuda un collar al viento...

MARÍA SANGÜESA (Revista Atticus Dos, junio 2011)

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14 de diciembre de 2012

Visita virtual: CANTORÍA DEL DUOMO DE FLORENCIA, una partitura con afinada armonía clásica

CANTORIA DEL DUOMO DE FLORENCIA
Luca della Robbia (Florencia, 1400-1482)
1431-1437
Mármol
Museo de la Opera del Duomo, Florencia
Escultura del Renacimiento. Quattrocento italiano

     En los primeros años de la tercera década del Quattrocento italiano, eran encargadas en Florencia dos cantorías de idénticas dimensiones y estructura que habrían de colocarse una frente a la otra en el interior de la innovadora catedral florentina, un trabajo que formaba parte de la dotación litúrgica del recinto después de que Brunelleschi hubiera resuelto veinte años antes el modo de levantar sobre el crucero una espectacular cúpula que causó, y sigue causando, la admiración de todos cuantos la contemplan.

     A partir de entonces, los trabajos destinados al Duomo fueron encomendados a los artistas más prestigiosos entre aquellos que tenían taller activo en Florencia, siendo encargada una de las tribunas destinada a los cantores de la catedral al genial Donatello, que ya había demostrado su pericia escultórica en obras destinadas al campanile de Giotto, y la otra a un desconocido Luca della Robbia, para el que la cantoría sería un auténtico reto por ser el primer encargo de una obra importante en el efervescente panorama artístico de la ciudad. En ambas obras los respectivos escultores plasmarían su interpretación personal del arte clásico adaptado a las necesidades de su época, dos obras muy similares en cuanto a su capacidad creativa, verdaderas obras maestras de la escultura renacentista, y al mismo tiempo muy diferentes en cuanto a su desarrollo formal.

     Hoy día, pueden apreciarse sus similitudes y diferencias con gran exactitud por encontrarse los originales trabajos realizados en mármol, uno junto al otro en una de las salas del Museo dell'Opera del Duomo, a escasos metros de la catedral. Allí puede apreciarse tanto el aspecto general de la cantoría, con fieles copias de las partes figuradas, como las peculiaridades de cada uno de los relieves marmóreos originales por separado, todos ellos sacados de contexto y muy próximos al espectador.

     Luca della Robbia iniciaba su cantoría en 1431 y en ella estuvo ocupado hasta 1437, mientras que Donatello trabajaba en la suya entre 1433 y 1439, coincidiendo durante cinco años ambos escultores en la dedicación a este trabajo.

     Toda la iconografía de la cantoría concebida por Luca della Robbia gira en torno a la interpretación musical de un canto de alabanza a Dios llevado a cabo por niños y adolescentes, concretamente el Salmo 150 de David titulado Laudate Dominum, cuyo texto aparece expresado a lo largo de una inscripción con caracteres romanos que recorre los frisos colocados a tres alturas en los remates de la cantoría.

     A la vista del resultado, podría afirmarse que nunca se ha plasmado con tanta habilidad plástica una interpretación musical, pues la obra de Luca della Robbia se aleja del sentido de danza báquica de la obra de Donatello, para centrarse especialmente en la interpretación musical de instrumentos y voces, sin que falten pasos de danza al compás de los acordes, de modo que si Donatello recrea figuras de putti de la antigüedad clásica, desnudos y regordetes, Luca della Robbia se centra en presentar, a la manera clásica, niños reales de la Florencia renacentista, siempre en composiciones donde el equilibrio, la armonía y la moderación son las notas dominantes en un trabajo ajustado al nuevo lenguaje renacentista —ya no aparece el mínimo atisbo goticista— a través de un ejercicio académico basado en la reflexión sobre la realidad, en definitiva, arte clásico en su pura esencia.

     La cantoría adopta la forma de un balcón de 5,60 x 3,28 metros, en realidad una tribuna que sería colocada en alto sobre la puerta de la sacristía absidal. Está sustentada sobre cinco grandes ménsulas decoradas con hojas de acanto y motivos clásicos, en cuyo antepecho ofrece cuatro relieves cuadrados que están separados por parejas de pilastras corintias de fuste acanalado, complementándose en los laterales con otros dos relieves de menor anchura. Otros cuatro relieves del mismo formato se colocan entre las ménsulas de la parte inferior, cobijados bajo espacios rematados en el techo con casetones de inspiración romana, de modo que queda conformado un conjunto de ocho relieves cuadrangulares y dos rectangulares adaptados a la forma convencional de la tribuna, con la particularidad de ofrecer a simple vista ciertas reminiscencias de la división de espacios y figuras agitadas de ciertos sarcófagos romanos, aunque su ejecución desborda por completo los límites de aquellos.

     En cada uno de los relieves se presentan escenas relacionadas con los cuatro tipos de instrumentos: viento, cuerda, teclado y percusión. Para formar una capilla completa, los relieves laterales muestran grupos corales cantando a viva voz y uno inferior una escena exclusivamente de danza. En cada uno de los relieves Luca della Robbia utiliza unos ritmos lineales muy próximos a la obra de Ghiberti y unas formas clásicas en la línea de Donatello, escultores que dejan sentir su influencia por abanderar el rumbo de la nueva escultura de su tiempo.


LOS RELIEVES

     En conjunto presentan escenas idílicas con niños y adolescentes de ambos sexos, con figuras inspiradas en algunos modelos de musas, sarcófagos e incluso monedas griegas.

Relieves de cantores adolescentes (Ilustraciones 2 y 3)
     A pesar de estar concebidos para su colocación en los laterales de la tribuna, estos magistrales relieves, que muestran adolescentes de distintas edades cantando, constituyen uno de los mayores logros de la estatuaria del Renacimiento por fusionar, con increíble habilidad, la fuerza y la elegancia de la escultura clásica grecorromana con un trabajo delicado y realista fruto de la observación de la realidad, del estudio de la anatomía y de las reacciones humanas.

     Uno de ellos presenta un grupo coral, colocado en escorzo, que cantan los textos de un libro de cantos que sujetan los dos más pequeños. En él el escultor ha establecido con gran pericia una jerarquización de cabezas para que todos puedan leer las notas. En su indumentaria se fusionan rasgos inspirados en los relieves romanos con otros tomados de de la época en que se esculpe el relieve.

     El otro representa un grupo de cinco jóvenes interpretando una partitura escrita en un pergamino que sujetan dos de ellos entrelazados con su manos por los hombros mientras descansan en la posición clásica de contrapposto, es decir, con el peso del cuerpo reposando sobre una pierna, lo que permite flexionar la otra y que la cintura aparezca inclinada dando movilidad al cuerpo.

     A pesar de sus valores plásticos, estos dos relieves sorprenden por el estudio de comportamiento y la rigurosidad académica de sus anatomías, de modo que se ha llegado a afirmar que, por la forma de abrir la boca los cantores y la colocación de la glotis, se podría recomponer la polifonía sonora que producen sus cuerdas vocales, un ejercicio insuperable de representación verosímil.

Relieve con instrumentos de viento (Ilustración 4)
     Tres adolescentes que colocados de perfil tañen trompetas, están caracterizados con trajes contemporáneos, con túnicas cortas ajustadas a la cintura. A su lado otros tres tocan flautas, mientras en primer plano ejecuta una danza un grupo de cuatro niñas vestidas a la manera clásica, con "peplos" que recuerdan la técnica griega de los paños mojados para dejar adivinar las anatomías.

Relieves con instrumentos de cuerda (Ilustraciones 5 y 6)
     Cantando y tañendo instrumentos de cuerda aparecen grupos de niñas en los dos relieves centrales de la parte superior. En ellos se aprecia la fusión de la indumentaria clásica con la indumentaria del momento, pues mientras que en el de la izquierda las jóvenes que cantan y tocan el salterio visten túnicas de tejidos livianos inspirados en las musas clásicas, el de la derecha muestra jóvenes tañendo cítaras con una casta indumentaria del siglo XV, en las que se resalta el volumen a través del estudiado juego de drapeados, un recurso en el que Luca della Robbia fue un gran maestro. En ambos relieves se incluyen en la parte inferior figuras de niños desnudos inspirados en los amorcillos clásicos. De modo que, junto a figuras inspiradas en modelos antiguos, aparecen otras basadas en la observación de la realidad, combinación armoniosa que sigue la línea trazada por Alberti.

Relieve con instrumentos de percusión (Ilustración 7)
     Un grupo de cinco adolescentes tocan el tambor y una flauta mientras que dos niños ejecutan una frenética danza y otros dos tapan sus oídos ante el estruendo. El movimiento de las figuras se acentúa en función del tema, ofreciendo una agitación emparentada con los relieves de algunos relieves y sarcófagos romanos que muestran batallas históricas o mitológicas.

Relieve con niños danzantes (Ilustración 8)
     Con gran habilidad Luca della Robbia incluye en el relieve siete niños que ejecutan una danza en corro unidos por las manos. La profundidad de la escena, que recuerda un juego infantil, está conseguida a través del contraste volumétrico de las figuras del primer plano, muy próximas al bulto redondo, y el escaso grosor de las figuras del fondo, de modo que delimitan un espacio circular perfectamente perceptible. La danza es remarcada por la colocación de los pies y la alegría de los rostros, con las cabezas orientadas en todas las direcciones.

Relieve con instrumento de tecla (Ilustración 9)
     Aunque en este relieve aparecen niños tocando un laúd y un arpa, el protagonismo lo adquiere el niño que aparece sentado tocando las teclas de un órgano portátil al tiempo que activa el fuelle. La cadenciosa melodía, remarcada por la serenidad de las posturas, es escuchada por cinco niños cuyas cabezas están colocadas en todos los sentidos, de perfil, de frente y de tres cuartos. De forma magistral las figuras llenan el espacio permitiendo captar la actividad y las reacciones de cada uno de ellos.

Relieve con instrumentos de percusión (Ilustración 10)
     Los dos relieves inferiores situados a la derecha, en correspondencia al de la parte superior, están dedicados a la percusión, uno de ellos con niños tocando panderos con sonajas y el otro con seis niños que hacen sonar platillos con gran algarabía, al tiempo que sonríen convirtiendo su participación en un juego, llegando a conformar una intencionada escena que recuerda una fiesta dionisiaca de la antigüedad en la que prima lo lúdico y lo festivo.

     Tanto la cantoría de Luca della Robbia como la de Donatello fueron desmontadas en 1688 de su ubicación original en la puerta de la sacristía norte de la catedral florentina, llamada "Puerta Nueva", y sustituida por un púlpito, con motivo de la celebración de la boda de Fernando de Médicis con Violante Beatriz de Baviera. La cantoría de Luca fue de nuevo reconstruida con grandes problemas en 1883, aunque durante unas obras de restauración fue de nuevo desmontada y trasladada al Museo de la catedral, donde los relieves pueden apreciarse desmontados junto a una reconstrucción general de la tribuna de la cantoría.

Informe: J. M. Travieso.

























Vista general de la Cantoría




















Detalle del relieve con instrumentos de percusión.


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12 de diciembre de 2012

Obras comentadas del Prado: RETABLO DE LOS GOZOS DE SANTA MARÍA, Jorge Inglés, 1455




Pilar Silva, jefe de Departamento de pintura española (1100-1500) y pintura flamenca y escuelas del norte, comenta el Retablo de Los Gozos de Santa María, de Jorge Inglés (1455), depositado en el Museo del Prado por un periodo de diez años.

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11 de diciembre de 2012

Navidad en Valladolid: BELÉN BÍBLICO DE LA IGLESIA DE LAS ANGUSTIAS







     Durante estas fechas próximas a la Navidad son numerosos los belenes monumentales que se pueden visitar en Valladolid. El más atractivo es el Belén napolitano del Museo Nacional de Escultura, pero hay otros muchos, algunos ya tradicionales, montados en instituciones e iglesias, entre ellos el que la Asociación Belenista de Valladolid presenta en la Sala de las Francesas, obra de José María Villa, inspirado en los pueblos de Tierra de Campos, el del Colegio La Salle, este año ambientado en tierras del Quijote, y el de la cripta de los Padres Franciscanos, auspiciado por la Cofradía de la Orden de la Santa Cruz Desnuda, toda una exhibición de paciente elaboración artesana.

     A todos ellos se suma el que ya tradicionalmente ofrece la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias en la llamada Sala de Pasos, dependencia anexa a la iglesia penitencial, de nuevo obra de José María Villa, que este año se estructura en tres grandes dioramas con una ambientación impecable, como viene siendo habitual, donde se reconocen elementos de la arquitectura popular castellana y figuras poco numerosas, pero muy seleccionadas para recomponer el relato evangélico, como muestra la ilustración que presentamos con el tema de la búsqueda de posada.

     Aunque hace mucho frío, animamos a todos a disfrutar de estos alardes de creatividad, paciencia y vocación artística.

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10 de diciembre de 2012

Presentación de la nueva publicación de Domus Pucelae: ARQUITECTURA PALACIEGA EN EL VALLADOLID DE LA CORTE, 15 de diciembre 2012


     Continuando con la celebración del VI Aniversario, Domus Pucelae invita a todos sus socios y simpatizantes al siguiente acto:

PRESENTACIÓN DEL LIBRO 
"ARQUITECTURA PALACIEGA EN EL VALLADOLID DE LA CORTE"
Autor: Varios autores coordinados por Daniel Villalobos Alonso
Día: Sábado 15 de diciembre 2012
Hora: 12 h.
Lugar: Salón de Actos de la Biblioteca de Castilla y León, Plaza de la Trinidad 2, Valladolid

     La nueva publicación de Domus Pucelae recoge una recopilación ilustrada de las ponencias presentadas durante el ciclo "Arquitectura palaciega en la ciudad de la Corte", celebrado en Valladolid entre el 27 de enero y el 31 de marzo del presente año.

     La edición, que ha sido coordinada por Daniel Villalobos, reúne trabajos elaborados por prestigiosos especialistas de la arquitectura y del arte en torno a un buen número de construcciones palaciegas vallisoletanas, como el Palacio de los Vivero, el Palacio de Pimentel, la Casa de Berruguete, el Palacio de Villasante, el Palacio del Licenciado Butrón, el Palacio de Villena, el Palacio de los Condes de Benavente, el Palacio de Fabio Nelli, el Palacio de los Vitoria y el Palacio Real, junto a grandes casonas de diferentes linajes y estudios sobre arquitectura palaciega y el patrimonio perdido.

     Una importante y atractiva obra en la que Domvs Pvcelae suma nuevos esfuerzos en la tarea de estudio y divulgación del patrimonio de Valladolid.
     Los ejemplares se entregarán a los socios al finalizar la Comida de Hermandad del mismo día 15 de diciembre.

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Comunicado de Domus Pucelae sobre la publicación CARPETA DE VALLADOLID


COMUNICADO DE LA JUNTA DIRECTIVA DE DOMUS PUCELAE

     Como consecuencia del extenso reportaje aparecido el día 9 de diciembre en El Norte de Castilla, acerca de la publicación de la "Carpeta de Valladolid", con dibujos del profesor Carlos Velasco Plaza, esta asociación cultural, sin fines lucrativos, comunica al público en general que este libro no está en venta, pues todas las ediciones son financiadas por sus socios y a ellos exclusivamente van destinados los ejemplares disponibles.
     Domus Pucelae lamenta que, a la vista del citado reportaje, se haya podido producir algún malentendido, pidiendo disculpas por ello y aclarando que no se ofrece a la venta ningún ejemplar en librerías.

     La Junta Directiva de Domus Pucelae aprovecha para informar a sus socios que ya están cubiertas todas las actividades programadas para Navidad, incluyendo la Comida de Hermandad del día 15 de diciembre.

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7 de diciembre de 2012

Historias de Valladolid: DOLOROSA DE LA VERA CRUZ, una imagen con un triunfo en la manga


     La Dolorosa de la Vera Cruz comparte su devoción popular en la ciudad de Valladolid con la Virgen de las Angustias y Nuestra Señora de San Lorenzo, patrona de la ciudad. Esta trilogía mariana, a la podríamos sumar el fervor suscitado por Nuestra Señora de la Vulnerata, ha generado en torno a sus bondades y beneficios numerosas tradiciones y leyendas que son bien conocidas por los vallisoletanos. Pero no vamos a centrarnos en la repercusión religiosa de su presencia en la ciudad, sino en una serie de acontecimientos fortuitos relacionados con el hecho de tratarse de una pieza escultórica barroca de extraordinaria calidad, admirada desde el mismo momento de su presentación en público por las calles de Valladolid el 27 de marzo de 1625.

     La imagen que conocemos como Nuestra Señora de los Dolores de la Vera Cruz es obra de Gregorio Fernández, "la gubia del Barroco", que se entregó en cuerpo y alma durante varios meses de 1624, en su taller de la calle del Sacramento (actual Paulina Harriet), para convertir seleccionados tablones de madera en una teatral y monumental escena del Descendimiento, siguiendo el modelo que como boceto había anticipado en cera ante el Cabildo de la Cofradía de la Santa Vera Cruz. Sin pausas posibles, durante aquellos días, fue dando forma a cada una de las siete figuras a las que se había comprometido el 16 de junio de 1623 ante Juan Jimeno y Francisco Ruiz, alcaldes de la Cofradía.

     Como en tantas ocasiones durante su vida laboral, la creación de Gregorio Fernández superó todas las expectativas, consiguiendo arrinconar la vieja escena del Descendimiento elaborada en papelón y despertar la admiración popular entre la muchedumbre, que en aquellos tiempos vivía la religiosidad como un fenómeno de masas. Pronto los vallisoletanos se referirían al nuevo paso procesional como "el paso Grande de la Cruz", grande en su tamaño y composición, y grande en su ejecución técnica y artística, una escena dotada de una taumaturgia sin precedentes por las calles de Valladolid cuando era portada por más de 60 costaleros, un logro de la plástica barroca que constituyó un auténtico acontecimiento ciudadano.

     Sin embargo el escultor, a pesar del goce estético y religioso que producían aquellas tallas policromadas entre los fervorosos ciudadanos, no tuvo su compensación pecuniaria, pues, a pesar de consolidar su prestigio como gran maestro, la Cofradía de la Vera Cruz no cumplió los pagos comprometidos, de modo que el artista hubo de recurrir ante el teniente de corregidor de la ciudad, es decir, ante la justicia ordinaria, para que le fuera abonado el importe de la tasación acordada, a pesar de lo cual no llegó a cobrar la totalidad de aquel trabajo en vida.

     Una de las figuras que integraban la escena del Descendimiento, coprotagonista con el Cristo recién desclavado, era esta imagen de la Dolorosa, que aparece derrumbada a los pies de la cruz pero con fuerzas para levantar los brazos reclamando el cuerpo torturado de su joven Hijo. Si formalmente no puede concebirse una imagen más auténtica del dolor y el desamparo, técnicamente impresiona el grado de maestría con que el escultor no sólo ensambla las piezas para incorporar ojos de cristal y dientes de hueso, sino el ahuecamiento interior de los volúmenes para evitar la formación de grietas y reducir el peso de las figuras.

     A pesar de todo, el peso de la composición del Descendimiento ronda las tres toneladas y media, por lo que su manipulación a hombros de los cofrades no era tarea fácil, sumando, no obstante, los esfuerzos de los costaleros durante más de una centuria desde su aparición. Según narra Ventura Pérez en su Diario de Valladolid, al intentar introducir el paso del Descendimiento en su iglesia penitencial el Jueves Santo de 1741 uno de los costaleros quedó aprisionado y "casi reventado", teniendo que ser asistido en el Hospital General. Este incidente provocaría dos consecuencias: el que el paso recibiese el apodo popular de "El Reventón" y que en los años sucesivos no se presentase el suficiente número de costaleros para poder transportarlo, quedando sin desfilar, por este motivo, durante algunos años de mediados del siglo XVIII.

     A estos inconvenientes se vino a sumar el que por aquel tiempo se produjese una cierta decadencia de los desfiles procesionales al hilo de la expansión de las ideas de la Ilustración, motivando a que la Cofradía de la Vera Cruz decidiera separar la imagen de la Virgen del paso y comenzar su culto independiente como Nuestra Señora de los Dolores de la Vera Cruz, convirtiéndola en imagen titular de la Cofradía. De modo que desde 1757 tan preciada escultura comenzó a cerrar las procesiones organizadas por la penitencial, encontrando acomodo definitivo durante el resto del año en la hornacina central del monumental retablo barroco que preside la iglesia de la Vera Cruz, ocupada hasta entonces por el Cristo del Humilladero, talla del siglo XVI traída de la ermita del Campo Grande, desde el momento de la inauguración del nuevo templo penitencial en 1681. El vacío del paso del Descendimiento sería llenado por una copia del modelo de Fernández realizada ese mismo año de 1757 por el escultor Pedro Sedano.

     La talla, fuera de contexto y dada su fuerza dramática, comenzó a adquirir nuevos valores expresivos y un significado similar al de la titular de la Cofradía de las Angustias, obra cumbre de Juan de Juni. Por este motivo, comenzaron los agasajos piadosos con ánimo de realzar la imagen, a la que se incorporó una corona de tipo resplandor y una espada de plata atravesándole el pecho como rememoración de la fatídica profecía de Simeón. Años más tarde, en 1802, en el espacio que ocupaba a su espalda el Cristo del Humilladero, la imagen de la Virgen se acompañó en el camarín de una cruz de madera con el rótulo del Inri, cantoneras y ráfagas en plata, configurando la plástica tradicional de Stabat Mater. Allí, presidiendo el retablo mayor, a pocos metros de la reliquia del Lignum Crucis, la Dolorosa de la Vera Cruz viene siendo venerada por los vallisoletanos desde hace más de doscientos cincuenta años, convertida en un icono devocional de la ciudad.

    Su presencia ha despertado desde siempre fervorosos elogios, tanto de estudiosos e historiadores locales como foráneos y extranjeros, siempre movidos por el apasionamiento. Si Isidoro Bosarte declara en 1804 en su Viaje artístico a varios pueblos de España que "...por lo que hace a la hermosura de la cabeza, si los ángeles del cielo no bajan a hacerla más bella, de mano de hombres no hay más que esperar", Marcel-Auguste Dieulafoy en su obra La statuaire polychrome en Espagne equipara tanto a esta Dolorosa de Gregorio Fernández como a la Virgen de las Angustias de Juan de Juni con las obras de Antenor y Fidias, refiriendo a la Virgen de la Vera Cruz como "la obra maestra de la estatuaria policromada". En el siglo XX fue Esteban García Chico quien la consideraba como la mejor de cuantas imágenes de la Virgen hiciera Gregorio Fernández.

     Estos encendidos elogios no hacen sino mostrar la admiración que despierta la imagen, sean o no devotos quienes la contemplan. Por eso no es de extrañar que la Cofradía de la Vera Cruz, con el ánimo de preservar la obra maestra en las mejores condiciones posibles, acometiera en 1985 una restauración integral para eliminar todo tipo de riesgos y recuperar la policromía original. Los trabajos fueron realizados por el restaurador Mariano Nieto, cofrade de la Vera Cruz, que aprovechó la ocasión para realizar una copia fiel, por el sacado de puntos, para ser incorporada en el paso homólogo de Medina de Rioseco.

UNA SORPRESA DURANTE LA RESTAURACIÓN

     En esta intervención se repararon los desperfectos producidos por la vaina insertada en el pecho para sujetar el filo de la espada, consecuencia de las vibraciones, elemento eliminado desde entonces durante los desfiles y sólo visible cuando ocupa el camarín de forma estática. Pero la Dolorosa de la Vera Cruz tenía reservada una sorpresa que testimonia la devoción que ha despertado a través del tiempo: en el brazo derecho de la talla, en el interior de la manga ahuecada, apareció un fragmento de periódico enrollado sobre el que aparece manuscrita una petición fechada el 5 de marzo de 1896. Se trata de ruegos que, a modo de oración suplicante, fueron escritos por Antonio Álvarez Mateo y Juan Rodríguez Carretero, dos soldados que a su regreso de la Guerra de Cuba, en pleno apogeo en ese momento, solicitaban la protección de la Virgen para sus compañeros.

     El curioso documento, que se conserva enmarcado en la sede de la Cofradía de la Vera Cruz, presenta una gran ilustración con un episodio de la Guerra de Cuba bajo el epígrafe "La Campaña de Cuba y actualidades", donde aparecen las tropas españolas bajo el mando del coronel don Julián Suárez Inclán, cuyo retrato también se incluye. En la parte inferior figuran una serie de retratos de milicianos, una fotografía del puente de Bailén, en la ciudad cubana de Matanzas, y una escena "tomada del periódico El Pueblo de la Habana" que representa la celebración de una procesión en la que participan soldados españoles (ilustraciones 5 y 6).

     Con este inesperado episodio anecdótico, propio de las obras maestras del arte, la imagen de la Dolorosa de la Vera Cruz logró sorprender a todos no sólo por esconder un triunfo en la manga, sino por permitir apreciar tras la restauración la virtuosa morbidez lograda por Gregorio Fernández a partir de unas sencillas maderas, tanto en los elementos estructurales que permanecen ocultos, como en el exterior visible de la conmovedora imagen, aquella que como joya de la escultura barroca española sigue cautivando a todos quienes la contemplan.

Informe: J. M. Travieso.

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6 de diciembre de 2012

Conocer Valladolid: REAL CHANCILLERÍA, 3 de enero 2013


     Los orígenes del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid se remontan a las Ordenanzas de Medina del Campo de 1489, por las que los Reyes Católicos, además de reorganizar el Tribunal de la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid, crearon su archivo. Conserva fundamentalmente la documentación generada por la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid (1371-1834), máxima instancia judicial de la Corona de Castilla durante el Antiguo Régimen para los territorios situados al norte del río Tajo, sin perjuicio de las competencias de la Sala de Justicia del Consejo de Castilla. Asimismo, conserva los fondos producidos por la Audiencia Territorial de Valladolid (1834-1988), tribunal que sustituyó a la Chancillería.

Día 3 de enero, jueves
La Real Chancillería y su Archivo Histórico.
Cita: 12 h.
Lugar: Puerta de entrada en calle Chancillería 4.
Visita restringida para socios / Grupo máximo 20 personas.
Entrada gratuita.

INSCRIPCIÓN: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 639 816829 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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Conocer Valladolid: MONASTERIO DE SANTA ISABEL, 29 de diciembre 2012





Información completa sobre el Monasterio: Pulsa aquí

Día 29 de diciembre, sábado
Monasterio de Santa Isabel
Cita: 12 h.
Lugar: Puerta de entrada frente al Archivo Municipal (San Agustín).
Visita restringida para socios / Grupo máximo 25 personas.
Precio visita: 2 €.

INSCRIPCIÓN: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 639 816829 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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Conocer Valladolid: MUSEO REAL MONASTERIO DE SANTA ANA, 28 de diciembre 2012





Información completa sobre el Museo: Pulsa aquí

Día 28 de diciembre, viernes
Museo del Real Monasterio de Santa Ana y San Joaquín
Cita: 17 h.
Lugar: Puerta de entrada en la Plaza de Santa Ana.
Visita restringida para socios / Grupo máximo 20 personas.
Precio visita: 3 €.

INSCRIPCIÓN: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 639 816829 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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Conocer Valladolid: MUSEO DE CIENCIAS NATURALES, 22 de diciembre 2012


     El museo, fundado en 1966 por el profesor Jesús María Hernando Cordovilla y actualmente dependiente de la Universidad,  se encuentra en el interior del edificio del Colegio García Quintana y consta de 14 salas, dedicadas a célebres científicos,  en las que se expone una colección de gran valor pedagógico, especialmente para escolares. A principios del presente año, el museo se enriqueció con una nueva colección de 74 piezas de caza mayor, animales disecados donados por la familia de Alejandro Barreras.

Estos son los contenidos de las diferentes salas:

Sala Fernando López de Mendigutía: "Peces, anfibios y reptiles".
Sala Francisco Hernández Pacheco: "Geognosia: cristalografía y mineralogía".
Sala Isidoro Salas Palenzuela: "Invertebrados no artrópodos".
Sala Santiago Ramón y Cajal: "Artrópodos".
Sala Luis Suárez Fernández: "Aves".
Sala Carlos de la Pinta Llorente: "Botánica".
Sala Félix Rodríguez de la Fuente: "Mamíferos".
Sala Bermudo Meléndez Meléndez: "Paleontología".
Sala José de Acosta: "Geodinámica y Petrología".
Sala Severo Ochoa y Albornoz: "Biología".
Sala Pío del Río Hortega: "El Hombre".
Sala María Huelmo Fernández: "Aspectos geológicos, botánicos, zoológicos y paleontológicos de Castilla y León".
Sala Federico Carrascal Antón: "Caprichos de la Naturaleza".
Sala Salustio Alvarado: "Museo Escolar".

Día 22 de diciembre, sábado
Museo Pedagógico de Ciencias Naturales "Jesús María Hernando"
Cita: 12 h.
Lugar: Puerta de entrada Plaza de España 7.
Visita restringida para socios / Grupo máximo 25 personas.
Entrada gratuita.


INSCRIPCIÓN: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 639 816829 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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5 de diciembre de 2012

Museo Nacional de Escultura: DÍA DE LA CONSTITUCIÓN, 6 de diciembre 2012






CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA
MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA
Calle Cadenas de San Gregorio, Valladolid.

Apertura extraordinaria y gratuita el jueves 6 de diciembre.

HORARIO
Mañana, de 10 a 14 h.
Tarde, de 16 a 19:30 h.

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Exposición: BELÉN NAPOLITANO, del 5 de diciembre 2012 al 3 de febrero 2013


CENTROCENTRO CIBELES DE CULTURA Y CIUDADANÍA
Plaza de Cibeles 1, Madrid

     Una importante colección de genuinas figuras napolitanas del siglo XVIII, formada por 300 figuras humanas y otras tantas de animales, se exponen en el CentroCentro del Palacio de Cibeles de Madrid dando vida a un belén que ocupa un área de 100 metros, con un decorado espectacular de arquitectura popular y clásica.

     La colección ha sido cedida temporalmente por los hermanos Emilio y Carmelo García de Castro, que durante cerca de cuarenta años han comprado en el mercado de antigüedades europeo estas singulares y codiciadas piezas, entre las que figuran originales de Sanmartino  y Salvatore di Franco, así como cinco figuras que en su día pertenecieron a la colección del  rey Carlos III.
     La familia García de Castro es la misma que formó el importante belén napolitano que, tras ser vendido al Estado, recaló en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, una verdadera joya. Y del mismo modo, tras la exposición temporal navideña, esta importante colección privada, digna de formar parte de un museo, será subastada el próximo mes de enero por sus propietarios en la madrileña Sala Ansorena, con un precio de salida de 1.500.000 euros, por lo que se estima que su precio final se aproxime a los 2.500.000 euros.

HORARIO DE VISITAS:  
De martes a domingo: de 10 a 20 horas.
Entrada gratuita.

Horarios especiales:
24 de diciembre, de 10 a 16 horas
25 de diciembre de 10 a 20 horas
31 de diciembre, de 10 a 16 horas
1 de enero permanecerá cerrado.
5 de enero, de 10 a 14 horas
6 de enero de 10 a 20 horas

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VIAJE: EXPOSICIONES EN MADRID, 27 de diciembre 2012



PROGRAMA

Salida a las 7,30 h. desde la Plaza de Colón con dirección a Madrid.
Mañana: Visita guiada a la exposición "El Legado Casa de Alba" en el Palacio de Cibeles (Ayuntamiento de Madrid) y visita a "Gauguin y el viaje a lo exótico" en el Museo Thyssen Bornemisza. Comida en restaurante céntrico.
Tarde: Visita a las exposiciones "Torres y rascacielos, de Babel a Dubái" en CaixaForum Madrid y "El joven Van Dyck" en el Museo del Prado.
Regreso a Valladolid a las 19 h. desde la Plaza de Neptuno.

PRECIO SOCIO: 50 €.

INCLUYE: Viaje en autocar, visita guiada a la exposición del Palacio de Cibeles, entrada al Thyssen y comida en restaurante según el siguiente menú:  Opción A/Paella mixta y asado de ternera.  Opción B/Cazuela de garbanzos con bacalao y lomo de merluza. Postre y bebida.      

REQUISITOS: Grupo máximo 40 personas.

INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 639 816829 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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4 de diciembre de 2012

Presentación y entrega de la nueva publicación de Domus Pucelae: PRONTUARIO DE CASTILLA Y LEÓN, 15 de diciembre 2012





Presentación y entrega gratuita de ejemplares a los socios de la tercera publicación de Domvs Pvcelae en el presente año:

PRONTUARIO DE CASTILLA Y LEÓN
Autor: Andrés Romo Contreras.
Día: Sábado 15 de diciembre 2012.
Hora: Al finalizar la Comida de Hermandad de Domvs Pvcelae.
Lugar: Real Sociedad Hípica de Valladolid.

El Prontuario se presenta a modo de guía monumental ilustrada, agrupada por provincias, de todas aquellas poblaciones de Castilla y León que merecen una visita para conocer su patrimonio.

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VI Aniversario de Domus Pucelae: COMIDA DE HERMANDAD, 15 de diciembre 2012


COMIDA DE HERMANDAD
Día: 15 de diciembre, sábado
Hora: 15 h.
Lugar: Restaurante de la Real Sociedad Hípica de Valladolid

Menú:
Entrantes: Ensalada de Ventresca de Bonito y Pimientos Asados, Carpaccio de Solomillo de Buey y virutas de Foie, Cecina de León y manzana en almíbar.
Segundo Plato: A elegir Carrillera de ternera o Mero en salsa verde.
Postre, pan, agua, vino y café.

PRECIO SOCIOS Y SIMPATIZANTES: 25 €

SERVICIO DE AUTOBÚS GRATUITO:
Salida hacia el restaurante a las 14:15 h. desde la Plaza de San Pablo.
Salida hacia el restaurante a las 14:45 h. desde la Plaza de Colón.
Servicio de regreso al finalizar la comida.
Al realizar la inscripción se especificará si se desea usar el transporte gratuito.

PRESENTACIÓN DEL "PRONTUARIO DE CASTILLA Y LEÓN" Y ENTREGA DE EJEMPLARES DE LAS NUEVAS PUBLICACIONES:
Al finalizar la comida, será presentada la nueva publicación "Prontuario de Castilla y León", cuyos ejemplares serán entregados gratuitamente a todos los socios asistentes, junto a las otras dos publicaciones: "Carpeta de Valladolid" y "Arquitectura palaciega en el Valladolid de la Corte".

INSCRIPCIÓN: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 639 816829 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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3 de diciembre de 2012

Fastiginia: El multitudinario traslado y entierro de los restos de José Zorrilla en 1896


Estampas y recuerdos de Valladolid

     El insigne poeta José Zorrilla murió en Madrid el 23 de enero de 1893 y allí fue enterrado con honores en el cementerio de San Justo, pero tres años después, por expreso deseo del escritor y por la admiración hacia su persona en su tierra natal, sus restos fueron trasladados a Valladolid, momento que refleja la fotografía publicada en la revista "La Ilustración Española y Americana".

     Según las hemerotecas locales y como muestra el documento gráfico, el entierro y los funerales de Zorrilla constituyeron todo un acontecimiento multitudinario en el que no sólo participaron las fuerzas vivas y lo más granado del sector literario, sino también miles de ciudadanos, muchos de los cuales ya por entonces recitaban de memoria algunos actos del Tenorio, de modo que no se recuerda en Valladolid otro acto fúnebre más concurrido.
     Después de ser exhumados los restos, que no se hallaban en muy buenas condiciones, fueron conducidos a la Estación del Norte de Madrid y colocados en una carroza que fue montada sobre un vagón rodeada de coronas de flores enviadas por particulares e instituciones de distintos lugares de España. Esta había sido realizada expresamente para glorificar al poeta ese día y estaba formada por un catafalco con cuatro velones en los ángulos con forma de pebeteros, una alegoría de España llorando a lomos de un león en la parte delantera y en la trasera un pedestal en forma de columna sobre la que descansaba un busto del poeta, al que un ángel con alas desplegadas coronaba con laurel.

     Tras varios problemas técnicos, el tren fúnebre llegó a la Estación Campo Grande de Valladolid, donde esperaba impaciente una multitud de curiosos y admiradores del escritor. A la carroza monumental se incorporaron ocho caballos negros ataviados de gala, al modo de la época, y tres carrozas detrás repletas de coronas de flores. El cortejo, precedido por el pendón de Castilla, llevado a caballo por un heraldo, y por una cruz alzada portada por los representantes eclesiásticos, discurrió desde el paseo central del Campo Grande, donde en el kiosko una banda interpretaba la marcha triunfal del maestro Llorente, hasta el Cementerio del Carmen, recibiendo honores durante el itinerario con las calles engalanadas con colgaduras, guirnaldas y flores, y con bandas de música amenizando el largo recorrido.

     En el solemne desfile estaban presentes los ministros de Marina, Guerra, Ultramar, Hacienda y Fomento, con el duque de Sotomayor en representación de la corona, acompañado del general Moltó y del cardenal Cascajares, así como Pedro Vaquero Concellón, Alcalde de Valladolid, y una comisión representativa de la ciudad integrada por los señores Álvarez Taladriz, Santarén, Zarandona, Cabas, Gamazo, Muro, Ferrari, Cano y Barreda, junto a los que se situaban miembros del ejército e instituciones políticas, literarias, científicas y universitarias de la ciudad, pero, sobre todo, miles de ciudadanos que de forma espontánea rindieron homenaje al poeta, según informaban periodistas madrileños y vallisoletanos presentes en el acto.

     Ya en el cementerio, fue Núñez de Arce quien leyó un panegírico muy sentido, seguido por las palabras del Sr. Tejada Valdosera, en representación del Gobierno, y del Alcalde de Valladolid en nombre del pueblo vallisoletano. El féretro fue colocado en una sepultura sencilla, al tiempo que se colocaba la primera piedra de lo que sería el Panteón de Vallisoletanos Ilustres.

     Dicho panteón, presidido por una alegoría broncínea de Castilla, fue elaborado entre 1898 y 1902 por el escultor riosecano Aurelio Carretero, ganador del concurso convocado al efecto, siendo José Zorrilla el primero que lo ocupó en lugar de honor. Este mismo escultor, que había realizado la mascarilla mortuoria del escritor en Madrid, igualmente sería el autor del monumento a Zorrilla, levantado en 1900 en una de las plazas más emblemáticas de la ciudad, que también tomó el nombre del afamado poeta, precisamente el lugar captado en la histórica fotografía.   

(Nuestro agradecimiento a la fuente de información: cajondesastrevalladolid.blogspot.com)

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