9 de octubre de 2015

Theatrum: LLANTO SOBRE CRISTO MUERTO, la pintura como recurso narrativo












LLANTO SOBRE CRISTO MUERTO
Atribuido a Juan de Borgoña, el Joven (Toledo, h. 1500 - Ciudad Rodrigo, 1565)
Entre 1535 y 1540
Óleo sobre lienzo
Museo Nacional de Escultura, Valladolid
Procedente del monasterio de San Benito el Real de Valladolid
Pintura renacentista española. Escuela toledana













Mientras que la personalidad artística de Juan de Borgoña el Viejo está más o menos delineada desde su aparición en Toledo a partir de 1495, donde ya plenamente formado abrió un prestigioso taller cuya magistral aportación, a principios del siglo XVI, resultó decisiva para la orientación de la nueva estética pictórica en Castilla en virtud de su condición de introductor de las formas del Quattrocento italiano, no puede decirse lo mismo de su hijo Juan de Borgoña el Joven, cuya identidad es todavía un misterio por resolver que ha dado lugar entre los estudiosos a las más variopintas y contrapuestas hipótesis en el momento de proponer atribuciones para algunas pinturas, en la mayoría de los casos convertidas en meras especulaciones estilísticas que no han hecho más que difuminar su ya complicada e indefinida personalidad en el panorama pictórico castellano del segundo cuarto del siglo XVI.

Aunque de Juan de Borgoña padre desconocemos los datos biográficos y formativos anteriores a su actividad en Castilla, se le presupone un posible viaje a Italia debido al conocimiento que demuestra del tipo de pintura realizada en Toscana y Umbría, predominando en toda su obra una clara influencia italiana, siendo también ilustrativo el que fuera uno de los pocos pintores que utilizara con soltura la técnica del fresco en algunas empresas castellanas. En líneas generales, su estilo acusa una influencia del florentino Domenico Ghirlandaio, en cuyo taller pudo culminar su formación, con efectos lumínicos relacionados con Piero della Francesca, paralelismos en la composición de fondos con la obra de Piero di Cosimo y Filippino Lippi, figuras severas que recuerdan a Andrea del Castagno y un tratamiento anatómico —especialmente en los desnudos— afín a los modelos de Luca Signorelli, siendo una constante el alto grado de idealización de las figuras, cuyo dramatismo atemperado en ocasiones se traduce en falta de expresividad, así como el enmarcar las escenas en amplios paisajes o entre arquitecturas clásicas, con profusión de adornos vegetales y figurativos.

En torno a estos presupuestos presentes en la obra paterna debió de realizar su formación artística Juan de Borgoña hijo, que comenzó a trabajar en el taller de su padre en fecha imprecisa y permaneció fiel al estilo paterno a lo largo de su vida activa en Toledo entre 1533 y 1565, hecho que le diferencia de Juan Correa de Vivar y Francisco Comontes, que a pesar de ser también discípulos de Juan de Borgoña padre, fueron mucho más permeables a los valores expresivos de los nuevos tiempos1. El hecho de que Juan de Borgoña el Joven continuara la obra de su padre al morir, terminando algunos trabajos que habían quedado inacabados, así como el mantenimiento de una estrecha proximidad con la obra paterna a lo largo de toda su carrera, ha originado en muchas ocasiones que la acusada dependencia de estilo cause problemas en la atribución de algunas pinturas por ser muy difícil establecer una diferenciación, a lo que se viene a sumar la obra de un nutrido grupo de fieles seguidores del gran maestro que aparecen englobados en la escuela toledana que estuvo activa hasta la segunda mitad del siglo XVI.

En este sentido, Diego Angulo planteó la posibilidad de que el Maestro de Pozuelo, el Maestro de Toro y Juan de Borgoña el Joven sean la misma persona, un pintor que realizaría una considerable producción que todavía no está lo suficientemente catalogada. En la misma línea, Antonio Casaseca publicaba la actividad del hijo de Juan de Borgoña, trabajando en colaboración con Lorenzo de Ávila (de estilo muy similar) en tierras de Zamora, atribuyéndole una serie de obras cuya autoría hasta entonces se habían adjudicado al Maestro de Pozuelo y al Maestro de Toro. En esta vía abierta de estudio, nuevas aportaciones han sido recientemente realizadas por Iruñe Fiz Fuertes2.

Un rasgo de Juan de Borgoña el Joven es el de no abordar la búsqueda de realismo que perseguían sus colegas castellanos, prefiriendo el ideal formal, la primacía del dibujo en las composiciones y la utilización de una paleta fría de colores muy limpios3. Todos estos elementos quedan patentes en la bella pintura del Llanto sobre Cristo muerto que se conserva en el Museo Nacional de Escultura, adonde llegó procedente del monasterio vallisoletano de San Benito el Real como consecuencia del proceso desamortizador del siglo XIX. Por su tamaño y características, pudo presidir el altar de una capilla, establecer una estación dentro del claustro e incluso ser la parte central de un tríptico al modo hispanoflamenco.

La pintura, cuya datación oscila entre 1535 y 1540, presenta una composición resuelta en torno a la figura de Cristo muerto y recién desclavado de la cruz, que, apoyado en una posición casi erguida, presenta una enjuta anatomía con un escorzo de tres cuartos, mientras es atendido y llorado por dos hombres y cuatro mujeres. A su lado la Virgen, sufriente y llorosa, apenas se atreve a acercar con delicadeza la mano a su rostro preludiando una caricia. Detrás de ella, compartiendo el drama, se colocan las figuras dolientes de María Salomé y María Cleofás, esta última con la cabeza cubierta por el preceptivo manto de las viudas.

San Juan, colocado detrás de Cristo, con gesto pesaroso le sujeta reverencialmente la cabeza con un paño, después de haber sido retirada la corona de espinas que reposa en primer plano, junto a los clavos, en el ángulo inferior izquierdo. A los pies María Magdalena, desconsolada y arrodillada, se dispone a aplicar el perfume que contiene un tarro que sujeta en su mano izquierda. En segundo plano, en la parte izquierda, aparece Nicodemo en posición de perfil portando el sudario y sujetando en su mano las tenazas utilizadas en el desenclavo.
Su presencia se complementa con la de José de Arimatea, situado en un plano más alejado del lado opuesto, que dentro de una estancia excavada en la roca aparece acondicionando el sepulcro que tenía reservado para sí mismo. Más al fondo se eleva la colina terrosa del Gólgota en la que permanecen erguidas tres cruces, dando paso a un paisaje abierto al fondo cuyo horizonte es delimitado por una cadena de montañas ante las cuales discurre un río y una vista parcial de la ciudad de Jerusalén.          

Para establecer la claridad narrativa, Juan de Borgoña el Joven recurre a la composición de un espacio artificioso que aparece condicionado por una diagonal que partiendo de la figura de la Magdalena se eleva hasta las cruces del Calvario. A un lado y a otro se colocan la escena principal y los elementos secundarios, todos tratados con la minuciosidad narrativa propia de la pintura flamenca y usando una paleta de colores fríos cuyas tonalidades se degradan para conseguir profundidad.

Con gran habilidad, el pintor recurre al contrastado uso del color para definir formas, actitudes y significados. Mientras la pálida anatomía de Cristo se recorta sobre los tonos oscuros de las mujeres enlutadas, ofreciendo pequeños regueros de sangre en las huellas de la corona de espinas y en la herida del costado, la alusión al sacrificio sanguinolento aparece en sentido críptico determinada por el rojo intenso de los mantos del Evangelista, en la cabeza, y el de María Magdalena, a los pies, cuyas curvaturas establecen un óvalo que rodea a Cristo. Otro tanto ocurre con las tocas blancas que realzan la gestualidad de las mujeres y acentúan su dolor con los ojos enrojecidos por el llanto.

Del mismo modo, en la articulación del fondo el pintor recurre a establecer a los lados dos formaciones geológicas muy elementales y de tonos neutros que permiten realzar el colorido crepuscular del paisaje en lontananza. Si a la izquierda se eleva la árida colina del Gólgota en tonos terrosos, cuya falta de vida no sólo es remarcada por las cruces del tormento vacías, sino también por un árbol seco, la grisácea formación rocosa que aparece a la derecha, compuesta por artificiosos bloques geométricos, confiere al espacio del sepulcro el carácter de un monumento funerario. Por un efecto de contraste, adquiere una gran vitalidad el paisaje del fondo, definido por los tonos del río, la bruma que envuelve las montañas y un celaje cuajado por un tipo de nubes muy horizontales, utilizadas habitualmente por el pintor.

Igualmente son característicos de Juan de Borgoña el Joven los tipos humanos incorporados a esta pintura, con anatomías muy estilizadas dotadas de un movimiento cadencioso —rasgo de afinidad con Alonso Berruguete—, con características flexiones en las extremidades, así como rostros ovalados muy alargados que se afilan en las barbillas, narices muy rectas y globos oculares resaltados. En líneas generales, la escena presenta rasgos comunes a los pintores toledanos de la segunda generación del siglo XVI, especialmente algunos heredados de Juan Correa de Vivar, incorporando al sustrato toledano el incipiente manierismo que caracterizó la época4, siempre manteniendo el ideal formal del colorido frío y la supremacía del dibujo detallado en toda la composición con la finalidad de establecer una narración diáfana y comprensible.        


Informe y fotografías: J. M. Travieso.




NOTAS

1 Estudios sobre estos pintores fueron realizados por Diego Angulo y Charles Post, a los que se suman los realizados recientemente por Isabel Mateo.

2 FIZ FUERTES, Iruñe. Lorenzo de Ávila, Juan de Borgoña II y su escuela. Centro de Estudios Benaventanos "Ledo del Pozo", Benavente (Zamora), 2003. Estudio sobre las personalidades de estos pintores en el entorno de las comarcas de León y Zamora y sus conexiones con Valladolid y Toledo.

3 DÍAZ PADRÓN, Matías. Una tabla restituida a Juan de Borgoña el Joven, en el Museo del Prado. Boletín del Museo del Prado Vol. 6, nº 16, 1985, pp. 14-21.

4 MATEO GÓMEZ, Isabel. El Entierro de Cristo / Pintura del Museo Nacional de Escultura. Siglos XV al XVIII. Edición dirigida por Jesús Urrea, Madrid, 2001, pp. 72-74.













Juan de Borgoña el Joven
Izda: San Sebastián con San Fabián y San Tirso. Museo del Prado
Dcha: Santiago en la batalla de Clavijo. Colección privada, USA











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7 de octubre de 2015

Cine Fórum: REMANDO AL VIENTO, 14 de octubre 2015



CICLO HACIA EL ROMANTICISMO
ARTE E HISTORIA A TRAVÉS DEL CINE
Organizado por Domus Pucelae, Universidad de Valladolid y Cine Club Casablanca

Miércoles 14 de octubre
19:00 h.
Aula Mergelina, Universidad de Valladolid, Plaza de la Universidad s/n.
REMANDO AL VIENTO
Gonzalo Suárez, 1987, 96 min.
Presentación: José Antonio Sigüenza Sarabia.

Entrada gratuita hasta completar aforo


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6 de octubre de 2015

VIAJE: CÁDIZ, PUEBLOS BLANCOS Y GIBRALTAR, del 4 al 9 de diciembre 2015


PROGRAMA

4 Diciembre   VALLADOLID - PUERTO DE SANTAMARIA
Salida desde la Plaza Colón a las 15 horas, breves paradas en ruta. Llegaremos al hotel Puertobahía & Spa, sobre las 0 horas, donde nos ofrecerán una cena caliente. Alojamiento.

5 Diciembre   PUERTO STA MARIA - JEREZ DE LA FRONTERA - MEDINA SIDONIA
Desayuno y salida hacia Jerez de la Frontera capital del vino y del caballo, y cuna del flamenco, ofrece al visitante puro arte y cultura. Empezamos la visita por una panorámica que hacemos desde el autobús, donde observaremos avenidas y edificios emblemáticos como la Plaza del Caballo, la Plaza de las Angustias y del Arenal, la Avenida Álvaro Domecq o la Alameda Cristina para conocer los lugares de mayor interés turístico. A continuación nos dirigiremos hacia la Plaza del Arenal, desde donde a pie, el guía local nos acompañará por el casco antiguo de la ciudad, donde podremos observar monumentos tan importantes como la Catedral, el Alcázar y la Cámara Oscura.
A Jerez llegaron  los fenicios hace 3.000 años para fundar la colonia llamada Xera, la ciudad que más tarde se llamó Ceret bajo el dominio romano, y Sheres o Xeres cuando fue fortaleza árabe. Nos acercaremos a la Plaza del Arenal, la más emblemática de Jerez, al Mamelón, a la Placita del Banco, que bullen de vida y actividad, a la Plaza Plateros o a la de Rafael Rivero.  Continuaremos la visita en las  Bodegas Real Tesoro donde  nos enseñarán:
• Patio Principal: se trata de un patio andaluz en el que los visitantes pueden observar una colección de antigüedades y pinturas de los siglos XVII y XVIII.
• Bodega de Lola: en honor de la inolvidable Lola Flores, nacida en Jerez de la Frontera. Aquí es donde el fino Tío Mateo –el único libre de histamina- es producido y envejece.
• Planta de embotellado: es una de las más modernas de Jerez. Aquí se explica el proceso de embotellado desde que el vino llega a la planta hasta que está listo para ser vendido. Vista desde arriba (balcones).
• Cuadras del Real Tesoro: dedicadas a la crianza de caballos de pura raza española. Se visitan los establos, la sala de sillas de montar y la colección de carruajes.
• La Gran Bodega: con 25.000 barricas de roble americano, es una de las mayores bodegas de la zona.
• Cata: la visita termina con una degustación de diferentes clases de vinos
Por último en  la Real Escuela ecuestre disfrutaremos de  un espectáculo puro, hermoso y único en el mundo llamado “Cómo bailan los caballos andaluces”. El espectáculo "Cómo bailan los caballos andaluces" es un ballet ecuestre con música netamente española y vestuario a la usanza del siglo XVIII, montado sobre coreografías extraídas de las reprises de la doma clásica y vaquera y de otros trabajos de la equitación tradicional.
Regresaremos al hotel para la comida. Por la tarde Visitaremos Medina Sidonia.  El pueblo de Medina tiene 3.000 años de antigüedad, fue Galardonada con el premio al Embellecimiento de los Pueblos Andaluces, y declarada Conjunto Histórico Artístico. Al visitar la ciudad de Medina Sidonia daremos un paseo por la zona alta desde la Plaza de España, pasando por la muralla árabe con sus diversas puertas y la iglesia  De Santa Maria la Mayor Coronada. Regreso al hotel cena y alojamiento. Animación en el hotel.

6 Diciembre  PUERTO DE SANTAMARIA - CADIZ - PUERTO DE SANTAMARIA
Desayuno y salida hacia Cádiz. Desde el Puerto de Santa María atravesaremos la Bahía de Cádiz  en Catamarán. El origen de Cádiz se remonta a la época fenicia, hace más de 3.000 años. Actualmente, recibe a millones de viajeros de cualquier parte del mundo. Conocida por su Carnaval, declarado fiesta de interés Turístico Nacional.
En el recorrido a pie, no sólo nos deleitaremos  con las edificaciones, también entraremos en el Museo de las Cortes y el Museo Arqueológico de Cádiz. También tendremos la posibilidad de visitar  el Oratorio de San Felipe Neri, lugar donde se firmó la Constitución de 1812. Regreso al hotel para almorzar.
Por la tarde realizaremos una visita teatralizada del Puerto de Santamaría, que se realizará por las calles y monumentos más importantes y emblemáticos de la ciudad como el Castillo de San Marcos y La Iglesia Prioral. Regreso al hotel cena y alojamiento. Animación en el hotel.

7 Diciembre   PUERTO SANTAMARIA - VEJER - BAELA CLAUDIA - GIBRALTAR
Desayuno y salida hacia Vejer  de la Frontera, enmarcado en la comarca de la Jaranda y declarado Conjunto Histórico Artístico por la belleza y singularidad de sus  rincones. Disfrutaremos de sus calles  empedradas, sus fachadas blancas, el adorno de sus balcones y respiraremos los aires de los moriscos que aún perviven en ésta localidad. A continuación visitaremos el Conjunto arqueológico de Baelo Claudia, declarado Monumento Histórico Nacional. La ciudad de Baelo Claudia nace en el s. II a.C. en una zona altamente  estratégica como lo es el Estrecho de Gibraltar. En ella se localizan todos los elementos representativos que constituyen la esencia de una ciudad romana, es decir: el foro, los templos, la basílica, los edificios de carácter administrativo como la curia o el archivo, el mercado, el teatro, las termas, el barrio industrial, acueductos, la muralla completa, etc. 
Almorzaremos y por la tarde realizaremos la visita de  Gibraltar, donde pasaremos la frontera a pie. Una vez pasada la frontera iremos en  minibús para comenzar la visita del peñón. Nos dirigiremos hacia el centro de la ciudad a través de la entrada de Waterport (entrada al centro comercial) para continuar hacia el sur, pasando el monumento erigido en conmemoración de los Estados Unidos por su labor durante la II Guerra Mundial. Seguiremos el recorrido hacia Punta de Europa (el punto más meridional del peñón) donde se encuentra el Trinity Lighthouse (único faro fuera del Reino Unido operado por personal de la empresa Trinity). A continuación haremos una parada en el parador como punto fotográfico y para poder observar Marruecos, el Estrecho de Gibraltar, la Costa del Sol y la Bahía de Gibraltar, y donde se une el Mar Mediterráneo con el Océano Atlántico.
Posteriormente continuaremos hacia la cima de la Roca, designada como Parque Natural y haremos otra parada en St. Michael’s Cave, donde podremos visitar una gran maravilla de la naturaleza, un conjunto de estalactitas y estalagmitas acompañado de sonidos de música clásica. Tras una parada de 20 minutos continuaremos hacia Apes Den (la guarida de los monos) donde también nos pararemos para hacer fotos de las travesuras de los monos. Después seguiremos camino por la roca para salir de la Reserva al pie del Moorish Castle. Salida hacia el Puerto de Santamaría. Regreso al hotel, cena y alojamiento. (* Si el tiempo lo permite de regreso pasaremos por las playa de Conil).

8 Diciembre VISITA DE LOS PUEBLOS BLANCOS (GRAZALEMA - UBRIQUE - EL BOSQUE - ARCOS DE LA FRONTERA).
Desayuno y salida para visitar los pueblos blancos. En cada uno de sus pueblos perviven historias de lo que fue la vida cotidiana del Al Ándalus. Ineludible, el paso por el parque Natural de Grazalema, que goza de haber sido declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco. A través de la Sierra de Cádiz pasaremos por pueblos como Bornos, Villamartín, Prado del Rey,... Nuestro primer punto de parada será Grazalema, ejemplo de arquitectura andaluza. Observaremos sus vistas desde su mirador y conoceremos el Pinsapo (árbol típico) Seguiremos por Villlaluenga del Rosario y Benaocaz hasta parar en Ubrique, donde pasearemos por su casco antiguo y aprovecharemos para almorzar y ver la artesanía del cuero. Por la tarde Visita de Arcos de la Frontera, uno de los pueblos más pintorescos, considerada la puerta de la ruta de los pueblos blancos y donde podremos admirar sus impresionantes vistas y recorrer su centro histórico  con dos magníficas iglesias, sus calles típicas, mirador, castillo ducal, etc. Visitaremos el interior de la Iglesia de la Asunción... De regreso al hotel haremos una parada en la población del Bosque. Llegada al hotel, cena y alojamiento.

9 Diciembre PUERTO SANTAMARIA - SANLUCAR DE BARRAMEDA - VALLADOLID.
Desayuno y salida hacia Sanlúcar de Barrameda. Tras el descubrimiento del Nuevo Mundo, Sanlúcar se convierte en un puerto de referencia, partiendo Cristóbal Colón en su tercer viaje y Magallanes y Juan Sebastián Elcano en el primer viaje de circunnavegación. Comenzamos el día disfrutando del ambiente mañanero en el Barrio Bajo, muy cerca del mercado de abastos, en su entorno puestos de verduras, dulces y otros productos, en su interior magníficos puestos de pescado y marisco y aceitunas. Por la cuesta de Belén se sube al Barrio Alto, lo primero que se ve son Las Covachas (s.) construidas por orden del II Duque de Medina Sidonia están realizadas en estilo gótico tardío y se compone de una galería porticada insertada en el muro. Más adelante se verá el Auditorio de la Merced, antiguo convento del s. XVII, y de allí se llega al Palacio de Orleáns Borbón (s. XIX) residencia de verano de los Duques de Montpensier y actual Ayuntamiento. La siguiente parada será para visitar el interior de la Iglesia de Nuestra Sra. de la O, de estilo gótico-mudéjar del s. XIV, y en la misma plaza está el Palacio de Medina Sidonia, residencia de los Duques de Medina Sidonia, declarado Monumento de Interés histórico-artístico. Contiene el archivo de la llamada "Duquesa roja", Isabel Álvarez de Toledo, considerado uno de los mejores archivos históricos del mundo. Alberga una hospedería y una cafetería, desde donde contemplar unas vistas maravillosas de la desembocadura del Guadalquivir y del Parque Natural de Doñana. En la visita pasaremos junto al castillo del s .XV, donde se alojaron los Reyes Católicos en su visita a la ciudad y desde donde la reina católica contempló el mar por primera vez. Bajando del Barrio Alto a pie, tranquilamente se llega a Bajo de Guía, junto al río, un agradable paseo frente al Parque Nacional de Doñana (Centro de visitantes "Fábrica de Hielo"- Bajo de Guía) (Entrada incluida). Comida y salida hacia Valladolid. Llegada aproximadamente sobre la 23.30 horas.

PRECIO SOCIO: 390 € (habitación doble).
PRECIO NO SOCIO: 415 € (habitación doble).
SUPLEMENTO HABITACIÓN INDIVIDUAL: 495 €.

REQUISITOS: Grupo mínimo 30 personas.

INCLUYE:
Autocar lujo última generación con WC y Mesa/As
Estancia 5 Noches  En El Hotel Puerto Bahía & Spa.
Animación en El Hotel días determinados.
Régimen Pensión Completa
Agua en las Comidas
Visita Guiada de Jerez de la Frontera
Visita Guiada de las Bodegas Real Tesoro de Jerez:
- Gran Bodega
- Planta Embotellado
- Cuadras Real Tesoro
- Bodega Lola
- Exposición Arte Patio Principal
- Degustación.
Espectáculo como bailan los Caballos Andaluces.
Visita Guiada de Medina Sidonia
Catamarán Puerto Santamaría - Cádiz
Visita Guiada de Cádiz
Entrada Museo Arqueología de Cádiz
Entrada Museo de las Cortes
Entrada Oratorio de San Felipe Neri
Visita Teatralizada del Puerto de Santa Maria
Visita Guiada de Vejer de la Frontera
Visita Guiada de Baelo Claudia
Visita Guiada de Gibraltar
Visita Pueblos Blancos
Visita Guiada de Grazalema
Visita Guiada de Ubrique
Visita Guiada de Arcos de la Frontera
Entrada Iglesia Santa María de a Asunción.
Visita Guiada de Sanlúcar de Barrameda
Visita Barrio Bajo y Barrio Alto
Visita Guiada Iglesia Nuestra Señora de la O
Visita "Fábrica De Hielo" Centro Interpretación Parque Nacional de Doñana
3 Comidas en restaurante.
Acompañante Domus Pucelae
Dossier informativo
Seguro de Viaje
IVA

NO INCLUYE:
Extras en los hoteles
Aquellos servicios no especificados en el apartado anterior.

NOTA: DEBIDO A POSIBLES CAMBIOS EN LOS HORARIOS Y DÍAS DE CIERRE  DE LOS MONUMENTOS, LAS VISITAS SE PUEDEN VER ALTERADAS  EN SU ORDEN, SIN PERDER LOS SERVICIOS CONTRATADOS.

INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 608 419228 a partir de las 0 horas del día 8 de octubre, debiendo hacer entrega del importe del viaje antes del 15 de noviembre de 2015 en Viajes Carrefour Valladolid 9 en C/. Santa Clara 1 (esquina con C/. Gondomar), Valladolid.

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5 de octubre de 2015

Cine Fórum: GOYA EN BURDEOS, 7 de octubre 2015



CICLO HACIA EL ROMANTICISMO
ARTE E HISTORIA A TRAVÉS DEL CINE
Organizado por Domus Pucelae, Universidad de Valladolid y Cine Club Casablanca

Miércoles 7 de octubre
19:00 h.
Aula Mergelina, Universidad de Valladolid, Plaza de la Universidad s/n.
GOYA EN BURDEOS
Carlos Saura, 1999, 106 min.
Presentación: María José Redondo Cantera.

Entrada gratuita hasta completar aforo


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2 de octubre de 2015

Conciertos: CICLO DE ÓRGANO "CORREA DE ARAUXO"/ 3, 10 y 17 de octubre 2015

CATEDRAL DE SEGOVIA
XIX Ciclo de Órgano "Correa de Arauxo"
Homenaje al patrón San Frutos

3 de octubre, 20,30 h.
CONCIERTO DE ÓRGANO, DULZAINAS, CHIRIMÍAS, PITO CASTELLANO, CORNO Y SOPRANO
Francisco Javier Santos
Pablo Zamarrón
Ricardo Ramos
Valentina Antón

10 de octubre, 20 h.
CONCIERTO A DOS ÓRGANOS
Ángel Montero
David Largo

17 de octubre, 20 h.
CONCIERTO DE ÓRGANO
Roberto Fresco

Entrada gratuita

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Fastiginia: Transformación de la Plaza Mayor desde los años 50

Plaza Mayor. Años 50 del siglo XX
Estampas y recuerdos de Valladolid

Desde que en el siglo XIII el emplazamiento de lo que fuera la Plaza del Mercado pasara a convertirse en el ágora de Valladolid, este espacio urbano pasó a ser el núcleo vertebrador del urbanismo de toda la ciudad, especialmente desde que en el siglo XV se creara en él, por mandato de los Reyes Católicos, la Casa del Municipio, que pasaría a determinar toda la actividad vital de la ciudad, marcando un contrapunto constructivo al convento de San Francisco, el mayor complejo edificado hasta entonces en este espacio urbano.

Cuando en el siglo XVI pasa a denominarse Plaza Mayor, en torno ella ya se habían instalado un buen número de gremios que marcaban el pulso vital de la actividad mercantil. Vecinos y artesanos fueron víctimas en septiembre de 1561 de un grave contratiempo: el incendio que asoló buena parte del centro urbano, incluyendo casi la mitad de las casas levantadas en la Plaza Mayor. 
Plaza Mayor. Años 50 del siglo XX
Apenas transcurridos dos días de la tragedia, el concejo, contando con el apoyo del rey Felipe II, determinaba encargar al arquitecto Francisco de Salamanca la reconstrucción de toda la parte dañada, incluyendo la remodelación de la Plaza Mayor, cuyo modelo, basado en ideas urbanísticas renacentistas, las más avanzadas de la época, pasaría a convertirse en un prototipo, basado en la uniformidad, que después sería imitado en Madrid (1617) y Salamanca (1729), así como en numerosas poblaciones españolas y americanas.

Desde entonces la Plaza Mayor acrecentó su condición de corazón de la ciudad, convirtiéndose en escenario de los principales actos públicos de una ciudad de carácter levítico, tales como los crueles Autos de Fe promovidos por la Inquisición y las multitudinarias celebraciones de Semana Santa, perviviendo en nuestros días, como un eco lejano de aquella sociedad sacralizada, el denominado Sermón de las Siete Palabras, un acto público convertido en verdadero elemento diferenciador respecto a las celebraciones religiosas semanasanteras del resto de España.
Vista parcial de la Plaza Mayor. Años 50 del siglo XX

Sería en los albores del siglo XVII, convertida Valladolid en capital de la Corte durante el reinado de Felipe III, cuando la actividad de tan emblemático espacio se vio incrementada con la celebración de justas, mascaradas, juegos de cañas y corridas de toros, convirtiéndose en el principal lugar para los actos lúdicos y festivos, una actividad alternada, en ocasiones puntuales, con actividades completamente opuestas, como el levantamiento de patíbulos para cumplir las ejecuciones sentenciadas por la justicia.

Celebraciones religiosas, ejecuciones públicas, desfiles, actividades comerciales y todo tipo de fiestas y celebraciones aglutinaron a los vallisoletanos en la Plaza Mayor durante siglos, siendo el lugar elegido por la ubicación del Consistorio, entre enero y mayo de 1808, para el patriótico y poco divulgado levantamiento popular contra los invasores franceses, incluyendo la quema pública por la muchedumbre, el 24 de marzo de 1808, de un retrato del cesado Manuel Godoy, primer ministro de Carlos IV.


Plaza Mayor. Años 60 del siglo XX
En 1879 Antonio Iturralde ganaba un concurso convocado para la construcción en la Plaza Mayor de un nuevo Ayuntamiento, aunque la muerte de este arquitecto en 1897 y las críticas en torno al proyecto derivaron en la elección del arquitecto madrileño Enrique Repullés y Vargas para acometer la obra, que fue culminada en 1908 siguiendo un estilo ecléctico muy en boga en la época.

El nuevo Ayuntamiento, junto a la erección en medio de la plaza de un monumento escultórico en honor del Conde Ansúrez, realizado por el riosecano Aurelio Carretero en 1903, y la construcción de viviendas burguesas aisladas en su perímetro, cambiaron la fisionomía de la Plaza Mayor, hecho compartido por muchas céntricas calles, algunas de nuevo trazado, como consecuencia del importante desarrollo industrial y mercantil decimonónico que llegó a transformar la ciudad hasta perder su carácter conventual. Con un afán de modernidad, se intentó convertir la Plaza Mayor en un boulevard de inspiración francesa, incluyendo arbolado, luminarias, vistosos kioskos y carriles para el tranvía, un medio de transporte que cayó en desuso cuando el desarrollo de la industria de la automoción se hizo imparable.
Tómbola en la Plaza Mayor. Años 60 del siglo XX
La Plaza Mayor sería de nuevo escenario multitudinario de algunos acontecimientos ocurridos durante la Guerra Civil Española, especialmente la celebración del fin de la contienda.

Es a partir de entonces cuando la Plaza Mayor adquiere el aspecto que aparece en las fotografías que acompañan a este artículo, pertenecientes a los años 50, en las que se aprecia el arbolado, el mobiliario urbano y las anchas vías destinadas al tráfico, con la isleta central presidida por el monumento al Conde Ansúrez, filas de bancos alrededor y urinarios subterráneos en uno de los lados, un lugar por excelencia para "ver y ser visto", principal destino de los incipientes autobuses urbanos y con una intensa actividad comercial bajo los soportales.

En los años 60 la Plaza Mayor pretendía ser aún más moderna con la colocación de anuncios luminosos sobre algunos tejados, algo que por la noche proporcionaba cierto aire cosmopolita. Por entonces era el lugar de exhibición y anuncio de los principales acontecimientos de la ciudad, como la Semana Internacional de Cine, los discursos de Franco durante sus visitas, etc., siendo habitual la colocación en el centro de la plaza de una tómbola de caridad que durante meses "alegraba" con su megafonía el deambular ciudadano. Muchos recordarán la gran concurrencia a la tómbola para ver en vivo a la pequeña y mítica cantante Marisol, todo un ídolo de masas en aquellos años.

Plaza Mayor. Obras de construcción del aparcamiento en 1971
El crecimiento experimentado por Valladolid durante el "desarrollismo" de los años 70 también tuvo su reflejo en la Plaza Mayor, por entonces convertida en pista de un tráfico endiablado por las numerosas líneas de autobuses que allí tenían su parada, por el tráfico de taxis y el incremento del parque automovilístico. Para solucionar en parte el problema, se construyó en 1971 un aparcamiento subterráneo que fue inaugurado el 24 de octubre de 1972, lo que obligó a perforar casi todo el centro de la plaza en aras de la funcionalidad del tráfico.

Poco después se demolían algunos edificios para suplantarlos por nuevas edificaciones con escaso respeto por la arquitectura tradicional, manteniéndose únicamente los tipos de balcones y los soportales, pero no el número de alturas. Incluso se llegaron a cegar algunos callejones seculares que aislaban las manzanas para amortiguar los incendios, según el trazado renacentista. Es el caso del conocido como Callejón de San Francisco, sobre el que se levantó una entidad bancaria, prototipo de la agresividad de algunos arquitectos, responsables municipales e instituciones estatales dedicadas a la defensa del patrimonio, todos jugando a la especulación despiadada.

Plaza Mayor. Derribo de casas en los años 70 del siglo XX
Habría que esperar veinte años para que surgiera un afortunado brote de sensibilidad que, en la medida de lo posible, intentaba recuperar la memoria urbana e histórica de un espacio tan singular como la Plaza Mayor. En 1996 se ponía en práctica el "Plan Renace", en el que se procedió a la rehabilitación de todos los soportales de la plaza y su entorno, así como todas las fachadas, que fueron unificadas en color almagre (siguiendo testimonios históricos), intentando recuperar el primitivo aspecto de la histórica plaza en la medida de lo posible. En este plan de rehabilitación urbanística, uno de los aspectos más importantes fue la pavimentación del espacio de toda la plaza y la supresión del tráfico rodado, dejando únicamente operativos los viales de entrada y salida al aparcamiento y una vía de conducción lenta para los autobuses por un lateral.

De este modo se intentaba evitar el flagrante retroceso urbano experimentado por tan emblemático lugar, procurando recuperar el hábito de vida en la calle y los espacios compartidos. Hoy día existe un proyecto para eliminar por completo el tráfico rodado y conseguir que la Plaza Mayor sea un lugar de reunión, de fiesta y de representación. 
Plaza Mayor. Años 70 del siglo XX

A la recuperación de la idiosincrasia de la ciudad histórica, en nuestro tiempo la Plaza Mayor permite importantes usos culturales, económicos y sociales. La Plaza Mayor de Valladolid adquiere un aspecto deslumbrante durante las procesiones de Semana Santa y las fiestas de Navidad, transformándose en un gigantesco auditorio durante las fiestas patronales, en intimista salón de teatro durante el Festival de Teatro de Calle, en calle literaria durante la Feria del Libro, en gigantesco pabellón para manifestaciones deportivas, etc., pero sobre todo como un concurrido lugar de encuentro y seña de identidad netamente castellana.













Vista parcial de la Plaza Mayor en 1983















Plaza Mayor. 2015















Plaza Mayor durante las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo 2015













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1 de octubre de 2015

Estudios de Arte: Plazas libres para el Curso de Arte 2015-2016


Una vez realizada la renovación de la inscripción por los participantes en el curso anterior, han quedado

DOS PLAZAS VACANTES

Los interesados en realizar su inscripción deben solicitarlo por correo en la dirección:

estudiosdearte.va@gmail.com

hasta el día 5 de octubre. Las solicitudes serán atendidas por riguroso orden de llegada hasta completar las plazas disponibles.

Recordamos que el curso comienza el día 6 de octubre 2015 y está dedicado a la Pintura Renacentista Española.


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