16 de diciembre de 2020

Tradiciones navideñas: LAS "NEULES" MALLORQUINAS









NEULES

Oblea / Papel

Belenes, conventos e iglesias mallorquinas










Belén de las Capuchinas, Palma de Mallorca
LAS "NEULES" MALLORQUINAS

En torno a la Navidad son innumerables las tradiciones que se pueden encontrar diseminadas por todo el territorio español. Una muy curiosa se localiza en Mallorca, con extensión en algunas poblaciones catalanas, consistente en un peculiar tipo de decoración colgante que tiene un carácter simbólico y que hunde sus raíces en la noche de los tiempos. Se trata de las "neules", presentes en los templos mallorquines y en la mayoría de los belenes como elemento navideño imprescindible, caracterizado por presentar todo un alarde de creatividad artesanal.

La celebración del Nacimiento de Jesús tuvo desde tiempos muy antiguos un carácter nocturno, equiparándose la vigilia de la Nochebuena —maitines y Misa del Gallo— a la de la Pascua o "madre de todas las vigilias", como la denominaba San Agustín. Respecto a la vigilia de Navidad, celebración nocturna entre el 24 y el 25 de diciembre, en Mallorca se han conservado tres elementos de celebración que la caracterizan y le confieren singularidad dentro de la tradición cultural cristiana: el Canto de la Sibila, el Sermón de la Calenda y la ornamentación de "neules".

Neules, Belén de las Capuchinas, Palma de Mallorca

El Canto de la Sibila

El Canto de la Sibila tiene su origen en el rezo litúrgico del "Matutinum" o maitines durante la celebración nocturna. Curiosamente, el texto del canto no desarrolla un tema propiamente navideño, sino una profecía sobre el fin del mundo y el juicio final que fue expresada por la Sibila de Eritrea, profecía que el obispo Quodvultdeus utilizó en el siglo V para confeccionar un sermón contra judíos, paganos y arrianos para demostrar que Jesús era el Mesías. El texto fue traducido del griego al latín y divulgado en Occidente, pasando en la Edad Media al oficio de maitines o la Misa del Gallo de Navidad y dando lugar a escenificaciones en catedrales e iglesias, donde se iba nombrando a los profetas, que comparecían en el presbiterio cantando sus textos. A la Sibila le correspondía el último canto en esta escenificación de la que sería una de las más populares piezas del teatro religioso en el interior de los templos, vigente en Mallorca desde el siglo XIV.

Neule, Belén de las Capuchinas, Palma de Mallorca

       En el siglo XV, el canto de la Sibila en la catedral de Palma de Mallorca, dentro de la procesión de profetas, comenzó a ser interpretado por un niño del coro, que lo cantaba en catalán y vestido de doncella, pues sólo los hombres podían representar el teatro religioso en el interior de las iglesias. El texto más antiguo y la notación musical del Canto de la Sibila, del siglo XV, que se conserva en el Archivo Capitular de Mallorca, fue suprimido en 1572 a consecuencia de haber sido proscrito diez años antes por el Concilio de Trento, aunque fue restablecido en 1574 por el obispo Joan Vich y Manrique, que propuso que se cantara en la catedral de Palma en la Nochebuena, junto al repertorio de villancicos. La tradición se ha mantenido a lo largo del tiempo, aunque tras la renovación del Concilio Vaticano II, a partir de 1965 fue permitida la interpretación de la Sibila por una niña o mujer. El Canto de la Sibila, interpretado cada año en la catedral de Palma de Mallorca y en las iglesias de la isla, fue declarado en 2004 como Bien de Interés Cultural (BIC) por el Consell de Mallorca (ver vídeo insertado al final del artículo).

Neules, Belén de las Capuchinas, Palma de Mallorca
 

El "Sermó de la Calenda"

Es otra manifestación típicamente mallorquina de la Navidad y consiste en el sermón que pronuncia un niño al principio de la celebración nocturna, en el que narra las circunstancias del Nacimiento del Niño Dios e invita a los fieles a compartir la alegría por ello. Su origen se encuentra en el siglo XVI, cuando en la mañana del 24 de diciembre un clérigo pronunciaba un sermón en latín después del canto solemne de la Navidad, de acuerdo al Martirologio o Calendario. Después se implantó la tradición de que un niño lo pronunciara en catalán, según consta en las memorias de Mn. Llorenç Riber, que de niño había sido cantor en el monasterio de Lluc. Actualmente el Sermón de la Calenda viene a ser un pregón infantil de la Navidad, con textos inspirados en Ramón Llull y en el folklorista Antoni María Alcover.

 

Neules, Belén de las Capuchinas, Palma de Mallorca

El adorno de las "neules"  

Las neules, cuyo término procede el latín nebula (niebla), son la decoración más tradicional de las iglesias mallorquinas durante la Navidad. De las lámparas, cornisas y retablos, a través de hilos casi invisibles, cuelgan ristras con innumerables círculos de papel blanco, a modo de hostias, que en distintos tamaños aparecen perforados con dibujos hábil y pacientemente realizados con cortes de tijeras, con un aspecto que recuerda a los rosetones góticos de los templos y que en su conjunto simulan copos de nieve. Estos elementos decorativos también se incorporaron a los belenes, donde en los ambientes conventuales las monjas realizaron interesantes trabajos en filigrana representando formas geométricas o escenas narrativas relacionadas con la Navidad.

En su origen las neules eran piezas comestibles, tratándose de obleas elaboradas con pasta blanca de harina tostada al fuego, equivalentes a lo que hoy se conocen como crujientes barquillos, aunque sin enrollar. La tradición de este pan dulce decorativo de remonta a la Edad Media, pues, según lo testimonian los Libros de Cuentas de la catedral mallorquina, ya se realizaban en el siglo XIV, siendo un dulce anterior al turrón. En siglos posteriores las neules se incorporaron a los belenes, posiblemente por su connotación eucarística, teniendo en cuenta que Belén en hebreo significa "casa de pan".

Neules en vitrina con belén
Convento de las Capuchinas, Palma de Mallorca
      Después se establecería la costumbre de que, en la Misa del Gallo, después del Canto de la Sibila, se utilizara la espada de esta para cortar los hilos y que los fieles disfrutaran del dulce, aunque al realizarse este rito antes de que acabara la misa, el tumulto que provocaba, especialmente por parte de los niños, llevó a la Iglesia a suprimirlo en el siglo XIX. A partir de entonces la tradición se mantuvo con piezas realizadas en papel, en las que se acentuó el carácter virtuoso de los diseños, conservándose todavía en algunas iglesias atractivas neules decimonónicas.

No obstante, en origen la funcionalidad de las neules no se limitaba a la Navidad, pues eran utilizadas como un tipo de calendario para contar los días relacionados con las festividades solemnes de Cristo, de la Virgen o de los santos, una costumbre constante hasta el siglo XVII. De modo que las neules se usaban para representar los días que faltaban desde la Nochebuena hasta la Cuaresma, las más grandes representando las semanas y las pequeñas los días, siendo eliminadas a medida que pasaba el tiempo. Otro tanto ocurría con las fiestas de la Ascensión, de la Asunción de la Virgen o de algún santo de arraigada devoción popular, para las que se realizaba el encargo de "enneular" el templo o las capillas de la advocación celebrada.

Neules, vitrina con belén conventual
Convento de Capuchinas, Palma de Mallorca

     Actualmente el adorno con neules se limita a las fiestas navideñas, colgándose días antes de la Navidad para permanecer hasta la fiesta del Bautismo de Cristo, que se celebra el domingo que sigue a la fiesta de la Epifanía o Reyes.        

Esta expresión popular mallorquina, tan genuina, se conserva viva en los templos de la isla, siendo reseñables los espectaculares adornos de neules que se colocan en algunas iglesias de Palma, como en el monasterio de Santa Magdalena o las iglesias de San Miguel y Santa Eulalia. Respecto a la ornamentación de los belenes, las neules adquieren un especial protagonismo en el belén monumental y en la serie de belenes de menor tamaño del convento de las Capuchinas, arquetipos de lo que en otro tiempo fueron los belenes conventuales dentro de las clausuras.

La tradición mallorquina de realizar neules con dedicación y paciencia se conserva vigente, siendo generalmente realizadas por artesanos especialistas que con gran pericia realizan trabajos calados en papel con un repertorio vinculado a la Navidad, como el Misterio, los Reyes Magos, pastores, ángeles, estrellas, campanas, motivos florales, elementos del medio rural mallorquín, etc. Incluso artesanas avezadas han extendido la confección de neules a trabajos realizados en hilo y bordados de punto mallorquín.      

Neules en la iglesia de San Miguel, Palma de Mallorca

 

Informe y fotografías: J. M. Travieso.








Neula mallorquina (Foto libelulasenmidesvan.blogspot.com)














Neula mallorquina














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