14 de marzo de 2022

Visita virtual: CERÁMICA DECORATIVA, una mirada al refinamiento modernista


 





CERÁMICA MURAL DECORATIVA

Fábrica La Roqueta (Palma de Mallorca, 1897-1918)

1902-1905

Paneles de cerámica decorativa esmaltada y recipientes decorativos

Museo de Mallorca, Palma de Mallorca

Modernismo. Artes aplicadas

 

 






2 Cerezos y almendros en flor con vencejos, 1902
Josep Hoyo

     A finales del siglo XIX y principios del XX se generalizó una corriente de renovación artística que, bajo la denominación de Art Nouveau en Bélgica y Francia, Jugendstil en Alemania, Sezession en Austria, Nieuwe Kunst en Países Bajos, Modern Style en los países anglosajones, Style Liberty en Italia o Modernismo en España e Hispanoamérica, intentaba crear un arte nuevo, libre y moderno, con una estética rupturista ajena al historicismo, eclecticismo, realismo o impresionismo extendidos en esa época, con la conciencia de futuro y de progreso. Esta corriente, que se convertiría en un estilo bien definido, tomaba como fuente de inspiración la naturaleza e incorporaba novedades en el uso del acero y cristal, derivadas de la revolución industrial. Este movimiento dio paso, en la década de 1920, a otro denominado Art decó, con características propias y diferentes. 

En el intento de socializar el arte, el Modernismo no solo afectó a las artes mayores —arquitectura, pintura y escultura—, sino también a las artes decorativas, al mobiliario, la rejería, joyería, cristalería, artes gráficas, lámparas, cerámica, azulejería y todo tipo de objetos utilitarios de la vida cotidiana, incluyendo todas las variantes del mobiliario urbano, siempre con la intención de conseguir unos valores estéticos accesibles a toda la población y fusionar las nuevas técnicas con una esmerada actividad artesanal. 

3 Josep Hoyo. Detalles del mural cerámico Cerezos y almendros en flor con vencejos, 1902

     Como características generalizadas, el Modernismo muestra su inspiración en la naturaleza y su preferencia por elementos de origen natural, especialmente por los vegetales y las formas redondeadas de tipo orgánico; presenta una tendencia a la estilización de los motivos, buscando sus valores estéticos por encima de la representación realista; busca la complacencia de los sentidos e incorpora notas de sensualidad, incluso de erotismo; utiliza con absoluta libertad los motivos exóticos, tanto en elementos productos de la fantasía como en otros inspirados en culturas clásicas, con una clara inspiración en la delicadeza de las estampas japonesas; predomina el uso de la línea curva y la asimetría, tanto en el diseño de construcciones como en la decoración, supeditando las creaciones artesanales recuperadas de tiempos pasados —rejería, vidrieras, azulejería, etc.— a la arquitectura. 

4 Pretil de un jardín con árbol y golondrinas, 1902
 Vicenç Llorens

     Los elementos más representativos de la cerámica modernista en el territorio español fueron los paneles que ornamentaban, con elementos estilizados, los interiores y las fachadas de muchos edificios, tanto públicos como privados. Estos representan un afán de transición estética en el que el eclecticismo y el glamour pasaron a formar parte del gusto cotidiano del buen burgués. 

El movimiento modernista tiene ejemplos destacados en buena parte de la geografía española, aunque en esta ocasión nos limitamos a referir la actividad de producción industrial-artesanal de una fábrica de cerámica decorativa aplicada a la arquitectura que tuvo una vital importancia para el desarrollo del modernismo en Mallorca, cuyos inicios se sitúan hacia el año 1900, después de que, en los años finales del siglo XIX, contribuyera a su difusión la estancia en la isla, entre otros, de los pintores Santiago Rusiñol y Joaquim Mir. 

LA FÁBRICA MALLORQUINA DE LA ROQUETA 

La fábrica de La Roqueta estuvo activa desde 1897 a 1918, llegando a gozar durante este periodo de un enorme prestigio por sus productos aplicados a la arquitectura siguiendo la pauta del Modernismo. Fue fundada en 1897 por Pere Joan Aguiló Forteza, apodado familiarmente Cetre, entre los barrios palmesanos de Son Espanyolet y Santa Catalina, con la pretensión de renovar la industria de la cerámica artística y reproducir modelos históricos, para lo que colaboró con diversos arquitectos activos en Palma que allí levantaron notables edificios para una burguesía elitista. Cetre mantenía contactos con otros centros cerámicos de Valencia, Alicante y Barcelona, trabajando bajo sus órdenes los pintores Vicenç Llorens y Josep Hoyo en la elaboración de azulejos pintados y esmaltados, cuya labor fue crucial para la introducción de modelos y patrones modernistas. 

5 Detalle del Pretil con jardín con árbol y golondrinas, 1902
Vicenç Llorens

     La Roqueta contaría entre sus productos abundantes muestras de diseño modernista que se alternaban con piezas de signo historicista o réplicas exactas de obras del pasado. Entre la amplia gama de sus productos se encontraban los atractivos paneles de azulejería, los mosaicos, algunos ejemplos de escultura decorativa y todo un repertorio de objetos de uso cotidiano. 

Los años más prolíficos de La Roqueta fueron los que siguieron a la inauguración de la fábrica, aportando azulejos pintados para la decoración exterior e interior de afamados edificios modernistas de Palma, como la Casa Barceló (Bartomeu Ferrà, 1901-1904), el Gran Hotel (Lluís Domènech i Montaner, 1901-1903) y Can Forteza Rey (Josep Forteza Rey, 1902, con baldosas fragmentadas —trencadís— en la fachada por influencia de Gaudí).  La Roqueta también colaboró con el arquitecto catalán Antoni Gaudí en la reforma que este hizo en la Catedral palmesana, encontrándose piezas de esta fábrica en el muro del ábside central y en la fachada en forma de botones cerámicos, así como en una torre de la Casa Batlló que Gaudí remodeló en Barcelona entre 1904 y 1906. 

6 Mural con paisaje de la ribera de un río, 1902
Vicenç Llorens y Josep Hoyo

     La Roqueta suministró numerosos paneles cerámicos para casas particulares, unos aplicados al revestimiento exterior de las construcciones, otros formando zócalos en portales, viviendas y residencias de verano, o bien como paneles decorativos en muros alicatados, incluyendo las fachadas de algunos locales comerciales. Asimismo, siguiendo una tendencia muy común en la época, allí se elaboraron piezas cerámicas que eran incorporadas al mobiliario de madera, tanto para viviendas particulares como para comercios. En el caso de los paneles para zócalos cerámicos, establecería un rico programa decorativo de gran elegancia y vistoso colorido a partir de motivos vegetales, tallos y flores esquemáticos, ajustados a un esquema geométrico completamente novedoso. Por su parte, los murales figurativos muestran depuradas composiciones inspiradas en el arte japonés, con delicados árboles en flor y pequeños pájaros, así como bucólicos paisajes, en ocasiones nórdicos. 

En La Roqueta también se fabricaron piezas de alfarería decorativa, como sofisticados recipientes torneados, a los que se incorporaban relieves modelados en forma de mascarones, figuras o animales, o composiciones florales pintadas, con un intenso e inconfundible colorido en el que también se aplican reflejos metálicos. 

La actividad de La Roqueta de producción cerámica finalizó en 1918, cuando el propietario cambió el negocio por la elaboración de vinos y jabones. 

7 Mural con paisaje de un lago y embarcaciones, 1902
Vicenç Llorens y Josep Hoyo


     De la actividad de la fábrica La Roqueta, en el Museo de Mallorca de Palma se conservan interesantes muestras de paneles cerámicos modernistas procedentes de casas y locales comerciales desaparecidos. A continuación se reseñan algunos de ellos. 

Cerezos y almendros en flor con vencejos, 1902 (Ilustraciones 1-2-3)

Este mural formaba parte del revestimiento cerámico de una de las estancias de Can Cetre, la casa de veraneo que Pere Joan Aguiló, fundador de La Roqueta, disponía en Portopí, donde los pintores Vicenç Llorens y Josep Hoyo realizaron temas historicistas y, sobre todo, composiciones florales, como este mural.

Con azulejos pintados por Josep Hoyo, representa un esquemático y diáfano jardín de cerezos y almendros en flor en cuyas ramas se posan pequeños vencejos. Inspirado en estampas japonesas, sigue un estilo y una iconografía típicamente modernista, preocupada por la elegancia y una sugestiva delicadeza. 

8 Mostrador del comercio La Gruta. 1902-1904

Pretil con un árbol y un grupo de golondrinas, 1902 (Ilustraciones 4 y 5)

Este mural, pintado por Vicenç Llorens, también formaba parte de la decoración de la casa de recreo —Can Cetre— de Portopí, donde todas las estancias comunes se decoraban con murales cerámicos que con jardines japoneses, paisajes nórdicos, series de elfos, etc., se combinaban con techos y pavimentos fabricados expresamente para cada una de ellas.

Este mural, que representa un jardín en el que se remansan bandadas de golondrinas, con libélulas y mariposas y un cielo al fondo azul grisáceo, arrancaba del alféizar de la chimenea de uno de los salones. De la casa, que fue derribada en 1975, se pudieron salvar algunos de los murales que fueron recogidos en el Museo de Mallorca.

Paisajes con ribera de un río y lago con embarcaciones, 1902 (Ilustraciones 6 y 7)

9 Detalles del mostrador de La Gruta, 1902-1904

     Esta pareja de murales, dispuestos simétricamente, decoraron la casa de verano de Pere Joan Aguiló en Portopí. En su elaboración colaboraron Vicenç Llorens y Josep Hoyo. Se componen de 106 azulejos pintados y esmaltados que representan idílicas vistas de la naturaleza en las que el agua adquiere un fuerte protagonismo. En uno se representa la ribera de un río en primavera, con un árbol en primer plano al que le brotan las hojas. En otro la vista de un lago junto al que se levanta una construcción con la cubierta de paja, a modo de barraca, y al fondo barcos de vela. Ambos comparten la presencia de pequeñas aves que sobrevuelan el paraje.

Con un colorido refinado en el que los azules quedan difuminados para sugerir profundidad, la síntesis de elementos evoca las estampas japonesas. 

10 Josep Hoyo, Fragmento de zócalo con motivos florales, h. 1905

Mostrador del comercio La Gruta, 1902-1904 (Ilustraciones 8 y9)

La Gruta fue un desaparecido comercio situado en el Carrer de Colom de Palma que, como figura en el frente del propio mostrador, se dedicaba a la venta de artículos de mercería, paquetería, géneros de punto, corsés, abanicos, cuellos, puños y corbatas.

Con unas dimensiones de 395 cm de largo, 90 cm de alto y 50 cm de fondo, está realizado en madera y estructurado en tres compartimentos, uno central, en el que se inserta un mural cerámico con una inscripción que anuncia los productos a la venta, y dos en los extremos, meramente decorativos, con grandes medallones circulares en el centro en los que se representan lirios sobre los que se posan aves con aspecto de un martín pescador, ocupando los ángulos pequeñas flores y tallos. Todas las piezas cerámicas están compuestas en color azul sobre un fondo marfileño y con un dibujo preciso, inspirándose las composiciones florales en las estampas japonesas.

Afortunadamente, esta pieza fue recogida en la Museo de Mallorca tras la desaparición de la tienda, pues por un lado ilustra sobre la novedosa aplicación en el Modernismo de piezas cerámicas al mobiliario, en este caso comercial, y por otro que las piezas cerámicas de La Roqueta también tuvieron una vertiente popular.


11 Josep Hoyo, Detalle de zócalo con motivos florales, h. 1905
Panel para zócalo con motivos florales, hacia 1905 (Ilustraciones 10 y 11)

Este fragmento de un zócalo compuesto por azulejos pintados y esmaltados por Josep Hoyo, con una altura de 85,50 cm, es una buena muestra de cómo La Roqueta contribuyó al asentamiento de los patrones modernistas. Los motivos ornamentales son sintéticos y arquetípicos, con flores rosáceas, tallos y hojas verdes y motivos en amarillo de inspiración vegetal, siguiendo una composición simétrica a lo largo de cuatro hiladas de azulejos. Se remata en la parte superior con piezas cerámicas en forma de cañas verdes y una cenefa recorrida por líneas en zigzag. Procede de una vivienda de Palma desaparecida. 

Panel para zócalo con motivos florales, hacia 1905 (Ilustraciones 12 y 13)

Se trata de otro fragmento de un zócalo, en este caso de 97,50 cm de altura, ornamentado con motivos florales, una orla inferior con una serie de rosetas y un remate superior con piezas en relieve que forman ondulaciones. Lo más interesante es el abigarrado diseño de la parte central, creado por el pintor Josep Hoyo, con un complicado entramado de tallos y hojas dispuestos en vertical, siguiendo el horror vacui, que alternan dos tonalidades de verde y se rematan con grupos de tres flores violáceas un tanto abstractas y brotes de hojas. Destaca la depuración y la estilización del dibujo que parece inspirarse en las lacerías sin fin de la azulejería mudéjar, aquí convertida en un canto a la naturaleza. 

12 Josep Hoyo, Fragmento de zócalo con motivos florales, h. 1905
Panel para zócalo con motivos florales, hacia 1905 (Ilustraciones 14 y 15)

El pintor Josep Hoyo también es el autor del diseño decorativo de este zócalo, de 91,20 cm de altura, que se divide en tres espacios, uno superior en forma de orla en la que se alternan ramilletes de violetas con formaciones onduladas que cobijan hojas, otro central despejado y decorado con una red de hojas palmatisectas sobre un fondo marfil-azulado, y en la parte inferior formaciones curvilíneas, típicamente modernistas, entre las que se colocan de forma alternativa grupos de tres y una hojas, igualmente con cinco foliolos, y ramilletes de violetas al fondo. Como es habitual, la gama de colores es selectiva y calculada, limitándose al amarillo, caso dorado, el verde con elaboradas tonalidades y el violeta con tonos de azul en las flores. El diseño alcanza altos valores estéticos basados en la aparente simplicidad. 

Panel para fachada comercial de La Capellería, hacia 1904 (Ilustraciones 18 y 19)

Para el céntrico local comercial de La Capellería, abierto en la calle del Sindicato y especializado en sombrillas y abanicos, hacia 1904 se fabricaron en La Roqueta una serie de tres paneles que decoraban su fachada. El desaparecer la tienda a finales de los años sesenta del siglo XX, estos fueron recogidos en el Museo de Mallorca.

13 Josep Hoyo, Detalle de zócalo con motivos florales, h. 1905

     El panel central, simétrico, polícromo y de 139 cm de altura, está formado por baldosas de 20 x 20 cm en la que se representa la figura de una niña sonriente, situada bajo dos estilizados tallos floridos de crisantemos y margaritas que se entrecruzan y se juntan en la parte superior dejando un espacio interior para la colocación de la leyenda “Sombrillas. Abanicos”. Los otros dos paneles, que estaban colocados en los laterales, presentan motivos de inspiración vegetal y rematados por las cabezas de un hombre y una mujer, motivos monocromos pintados en color azul. Se rematan en la parte superior con figuras fitomorfas en forma de mascarones de sátiros en relieve. Se atribuye a Josep Hoyo, activo en La Roqueta en aquellos momentos. 

Jarrón de las lagartijas, hacia 1900 (Ilustraciones 20 y 21) 

Como representación de la producción en La Roqueta de piezas cerámicas decorativas torneadas, independientes de la arquitectura, con aplicaciones en relieve y esmaltadas, en forma de centros de mesa, jarrones, botellas, cántaros, etc., producción que fue simultánea a la elaboración de paneles decorativos de azulejos, de las que el Museo de Mallorca conserva una buena muestra como ejemplo de cerámica modernista, seleccionamos el Jarrón de las Lagartijas, un recipiente de forma globular con ancho cuello y decoración zoomórfica, con dos asas en forma de lagartijas con las cabezas levantadas y las colas sinuosas. 

14 Josep Hoyo, Fragmento de zócalo con motivos florales, h. 1905

     Especial interés tiene el tipo de esmaltes, pues junto al fondo estannífero de tonalidad amarillenta y el verde de los reptiles, lleva aplicado un esmalte de reflejos metálicos con tonalidad de cobre, tanto sobre los cuerpos de los animales —sugiriendo rugosidades en la piel— como en la decoración del cuerpo a base de hojas de garballón y otros elementos fitomorfos, motivos decorativos que fueron muy corrientes en el repertorio modernista catalán.

La mallorquina fábrica de La Roqueta se inició con imitaciones de piezas cerámicas de varios centros productores europeos, aplicando a las piezas modernistas la técnica de los reflejos dorados que caracterizaron a la prestigiosa cerámica de Manises (Valencia), derivada de la tradición hispano-morisca. Entre sus recreaciones de la primera época se encuentran los célebres jarrones de la Alhambra de brillos dorados. 

 

Informe y fotografías: J. M. Travieso.

 




15 Josep Hoyo, Detalle de zócalo con motivos florales, h. 1905










16 Paneles cerámicos de La Roqueta, Museo de Mallorca










17 Detalle de panel cerámico con motivo floral










18 Paneles cerámicos de La Capellería, h. 1904














19 Detalle del panel cerámico de La Capellería, h. 1904










20 Jarrón de las lagartijas, h. 1900, Museo de Mallorca










21 Muestra de recipientes ornamentales elaborados en La Roqueta
Museo de Mallorca, Palma de Mallorca








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1 de marzo de 2022

Theatrum: VIRGEN CON EL NIÑO, melancólico cruce de miradas







VIRGEN CON EL NIÑO

Lucas Mitata (?, hacia 1525 – Vitigudino (Salamanca), 1598)

Segunda mitad del siglo XVI

Mármol

Museo Nacional de Escultura, Valladolid

Escultura renacentista española

 

 






LA VIRGEN CON EL NIÑO DEL MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA 

Esta escultura labrada en mármol, adquirida por el Estado en 2020 en el mercado del arte y entregada al Museo Nacional de Escultura de Valladolid, es atribuida a Lucas Mitata, que la habría elaborado en fecha desconocida durante la segunda mitad del siglo XVI.

Esculpida en un solo bloque, representa a la Virgen de pie, en posición de contraposto con la rodilla izquierda adelantada, sujetando en sus brazos al Niño Jesús, con el que establece un cruce de miradas que impregna la escena de ternura. La Virgen viste una túnica que le llega a los pies permitiendo que asome la punta de los zapatos, un amplio manto que se desliza desde los hombros y se cruza al frente formando ondulaciones que dotan de movimiento a la figura, a pesar de su estado de reposo, y una vaporosa toca que le cubre parte de la cabeza y que bajando hasta el pecho llega a envolver la desnudez del Niño formando múltiples pliegues paralelos, con un aspecto próximo al recurso clásico de los paños mojados. La parte de la toca que cubre la cabeza de la Virgen aparece ligeramente rebajada, seguramente modificada con posterioridad para insertar una corona metálica. 

     La figura descansa sobre una peana en la que aparece labrado en relieve un escudo partido con tres cuarteles, uno ocupando la mitad derecha, con el emblema de Castilla, y los otros superpuestos en la izquierda, abajo con el emblema de León y arriba un blasón con cinco flores de lis, del mismo tipo al que usaban los Maldonado en tierras cacereñas y, sobre todo, en la emblemática Casa de las Conchas de Salamanca (1493-1517), construida por Rodrigo Maldonado, donde este emblema campea por todo el edificio. Al desconocerse la procedencia de la escultura, este puede ser un factor revelador de la relación de la escultura con la familia Maldonado, linaje potente cuando en esa tierra estaba en activo Lucas Mitata. (Ver información adicional al final del artículo). 

Esta escultura inevitablemente remite a la Virgen con el Niño que realizara en alabastro Juan de Juni, actualmente conservada en la iglesia de San Agustín de Capillas (Palencia), lo que viene a abundar sobre la influencia ejercida sobre Lucas Mitata por aquel gran maestro que igualmente dominó todo tipo de materiales. 

Escudo de los Maldonado en la Casa de las Conchas de Salamanca

     Las similitudes entre ellas se encuentran en la forma de los pliegues del manto, con bordes suavizados que recuerdan el modelado en barro, en la forma de asomar los zapatos por debajo de la túnica y, sobre todo, en la articulación de la figura del Niño, con anatomía carnosa, el mismo perfil escorzado, las piernas remontadas, el brazo izquierdo extendido y flexionado de igual manera y la cabeza elevada para establecer el cruce de miradas entre la Virgen y el Divino Infante. 

No obstante, Lucas Mitata le impregna su sello personal en el gesto melancólico de la Virgen, en la apariencia serena de las figuras, en las vigorosas anatomías marmóreas y en los abundantes pliegues que originan un fuerte claroscuro, no faltando detalles muy creativos, como la delicada forma con que la Virgen sujeta el pie del Niño, el modo en que sus dedos se hunden entre la toca materna y la incorporación de un pajarito de reminiscencias rafaelescas. 

Izda: Lucas Mitata. Virgen con el Niño, mármol, Museo Nacional de Escultura, Valladolid
Dcha: Juan de Juni. Virgen con el Niño, alabastro, iglesia de San Agustín, Capillas (Palencia)
LUCAS MITATA, UN MAESTRO DESCONOCIDO 

La personalidad artística de Lucas Mitata todavía es susceptible de nuevas investigaciones y estudios, pues a pesar del trabajo publicado en 1977 por Emilio Píriz Pérez1, titulado “El escultor Lucas Mitata”, completado después con la monografía publicada en 2016 por Alba Rebollar Antúnez2 bajo el título de “Lucas Mitata. Un escultor singular, h. 1525-1598”, sigue siendo un artista bastante desconocido en el ámbito de la escultura renacentista hispana. La notable calidad que presentan sus obras documentadas y el hecho de que su catálogo se haya ido desvelando y aumentando paulatinamente en tiempos recientes, no ha sido suficiente para una historiografía más completa, pues existe el inconveniente de que muchas de sus obras han desaparecido o cambiado de ubicación. 

     Nacido hacia 1525 en un lugar ignorado, algunos autores han propuesto su origen italiano basándose en su apellido y en algunos rasgos de sus obras más destacadas. Se apunta la probabilidad de que fuera hijo del escultor Tomás Mitata, asentado en Benavente (Zamora) y perteneciente al círculo de escultores leoneses, activos durante la primera mitad del siglo XVI, que recogieron la influencia de la escuela borgoñona y la reinterpretaron en la zona leonesa con criterios del Renacimiento, como demostrara en la sillería del coro de la catedral de Astorga (1545-1550). Alba Rebollar considera a Lucas Mitata nacido en España, formado en el ámbito territorial leonés en la primera mitad de siglo y participante entre los años 1557 y 1598 de los cambios estilísticos producidos en el campo de la escultura, con una obra equidistante entre las aportaciones al panorama escultórico de Juan de Juni y Gaspar Becerra. 


     Dominando con habilidad el dibujo, proyectó y diseñó grandes conjuntos retablísticos, monumentos sepulcrales, pabellones de custodias, esculturas aisladas y montajes efímeros con temática mitológica, mostrando su capacidad para trabajar tanto la madera policromada como la piedra, el alabastro y el mármol en obras reclamadas, durante la segunda mitad del siglo XVI, por una clientela de modestas iglesias de las diócesis de Salamanca, Ciudad Rodrigo y Coria, así como en otras solicitadas desde el ámbito cortesano madrileño. 

Las primeras noticias de su actividad se refieren a la realización, en 1557, de varias esculturas destinadas a la catedral nueva de Salamanca, ciudad donde contrajo matrimonio con Juana Benavides, con quien tuvo dos hijos: Antonio Mitata y Juana de Benavides. En Salamanca, donde fue encarcelado por poco tiempo por una deuda contraída con Alonso de Carvajal, estuvo asentado hasta 1563, año en que desplaza su residencia a Ciudad Rodrigo, población donde permaneció hasta su muerte, aunque realizara desplazamientos temporales a otros lugares para realizar algunas obras. 

     Para la catedral de Ciudad Rodrigo le fue encargado el Sepulcro de don Chaves de Robles y su esposa doña Juana Pérez Piñero, que en forma de altar fue colocado en la nave del Evangelio y que constituye una de sus mejores obras realizadas en piedra. Con una obra arquitectónica de cantería realizada por el maestro Pedro de Ibarra, el sepulcro adopta la forma de un arcosolio formado por altas pilastras, decoradas con cabezas de querubines, rematadas por un arco de medio punto, con el interior dividido en dos zonas por un entablamento. En la parte superior dos ángeles tenantes sujetan el escudo de la familia Chaves Robles y Pérez Piñero, bajo el que se encuentra una larga inscripción del fundador. En la parte inferior, a un nivel más profundo, se coloca un pequeño retablo, igualmente enmarcado por pilastras y un arco de medio punto decorados con cabezas de querubines y pinturas de Juan de Borgoña el Joven en el intradós, mientras en las enjutas se colocan figuras en relieve que representan la Anunciación. 

     El fondo del retablo está ocupado por un altorrelieve con el tema del Llanto sobre Cristo muerto (1,70 x 1,52 m), que se apoya sobre un zócalo en cuyo centro está la Santa Faz sostenida por ángeles, todo ello esculpido en alabastro con una calidad técnica y una perfección que demuestra una clara formación italiana. El relieve, como apuntó Martín González, sigue el esquema del que con el tema de la Piedad realizara en piedra Juan de Juni para el enterramiento del arcediano Gutierre de Castro en el claustro de la catedral vieja de Salamanca, incluyendo la colocación central de la cruz, la disposición de las figuras y el zócalo con el relieve de la Santa Faz. Con un esquema triangular, presenta a Cristo muerto sobre el sudario, sujetado por las axilas por San Juan, la Virgen desmayada en el centro, sujetada por María Salomé, y la Magdalena en la derecha con los adornos de su indumentaria —fíbula, brazalete y cinturón— labrados con finura. En la parte superior una vista de Jerusalén y escenas campestres muy típicas de los fondos de Lucas Mitata. El relieve conserva restos de pintura y dorados aplicados en su acabado y una inscripción con la fecha de su realización: 1560. 

     En 1563 Lucas Mitata realizaba un Crucifijo para la iglesia del Hospital de la Pasión de Ciudad Rodrigo que hoy preside la capilla mayor formando un Calvario con las figuras de la Virgen y San Juan añadidas posteriormente. La figura de Cristo, con gran dramatismo, presenta similitudes con los modelos de Juan de Juni. En el cartel del Inri, escrito en hebreo, griego y latín, también aparece la fecha de elaboración. Ese mismo año realiza una serie de esculturas de las que se desconoce su paradero, como una Virgen para la Cofradía de Lerilla, un Calvario para la Cofradía de la Vera Cruz y un Crucifijo para el monasterio de la Caridad. 

Entre 1563 y 1572 estuvo ocupado en realizar imágenes para el retablo mayor de la iglesia de San Felices de los Gallegos (Salamanca), perdido en un incendio de 1887, y hacia 1567 en el Sepulcro de don Pedro Fernández de Gata, que aparece yacente, revestido de armadura y portando una espada. Realizado en piedra arenisca y situado en un arcosolio del brazo sur del crucero de la catedral de Ciudad Rodrigo, fue solicitado por su hijo Miguel Fernández de Caraveo, canónigo de dicha catedral.

Lucas Mitata. Sepulcro de Chaves de Robles y Juana Pérez Piñero, 1560
Catedral de Ciudad Rodrigo

     Asimismo, Juan López de Hoyos, cronista de la villa de Madrid, publicaba en 1572 el relato de los festejos que se celebraron en la corte dos años antes con motivo de la solemne entrada de la princesa doña Ana de Austria por su matrimonio con el monarca Felipe II, calificando al escultor como “español, raro hombre en su profesión y facultad”. Para esa ocasión hizo en Madrid las desaparecidas estatuas en estuco de Baco y Neptuno colocadas en el prado madrileño sobre pedestales, las estatuas de un arco levantado en la puerta del Sol y cuatro colosos sobre pedestales en la plazuela del Salvador, obras de temática mitológica que por su carácter efímero no se han conservado. 

Desde 1575 y hasta después de 1579, realizó una de sus mejores obras conservadas: el Retablo de la iglesia de San Juan Bautista de Fuenteguinaldo (Salamanca). De trazado caprichoso, este se compone de banco, cuatro cuerpos y ático, organizado en una amplia calle central y dos laterales, añadiéndose en el tercer cuerpo otra al colocar en los extremos dos grandes columnas de orden gigante que abarcan el primer y segundo cuerpo. Se completa con guardapolvos coronados por medallones y ornamentados con pequeñas esculturas. 

Lucas Mitata. Llanto sobre Cristo muerto, 1560
Sepulcro de Chaves de Robles y Juana Pérez Piñero
Catedral de Ciudad Rodrigo 

     El banco y el primer cuerpo están ocupados por relieves de la Vida de Cristo y San Juan Bautista, apóstoles, santos, obispos y Adán y Eva, destacando, a los lados del tabernáculo, las grandes figuras de San Pedro y San Pablo. En el segundo cuerpo, la escultura de San Juan Bautista se sitúa en la calle central y, a los lados, San Jerónimo y San Benito entre parejas de columnas. La calle central del tercer cuerpo está ocupada por la Asunción de la Virgen, y a los lados, separados por atlantes de aspecto morisco, San Bartolomé y San Marcos, a los que se suman dos apóstoles sobre las grandes columnas. El último cuerpo está ocupado por un Calvario y a los lados, separados por pilastras, San Francisco y San Agustín. Corona el retablo un relieve del Padre Eterno y figuras de putti sobre las pilastras.

En el conjunto son destacables las esculturas en bulto redondo de San Juan Bautista, la Asunción, el Calvario, San Jerónimo, San Pedro y San Pablo, que siguiendo el ímpetu juniano tienden a desbordar el marco arquitectónico con vigorosas anatomías y posturas manieristas, siendo característicos los rostros con nariz recta y grande, ojos resaltados y barbas y cabelleras abultadas, con ecos de la monumentalidad romanista implantada por Gaspar Becerra en Astorga. 

Similares características presenta el Retablo mayor de la iglesia de San Pedro de Bañobárez (Salamanca), con un banco compuesto por relieves, dos cuerpos distribuidos en tres calles que albergan santos de bulto, con San Pedro como titular en la hornacina central, un ático con un Calvario, santos a los lados y pequeñas esculturas de virtudes, y guardapolvos con ocho figuras de santas mártires. El dorado del conjunto fue contratado en 1583.

Lucas Mitata. Sepulcro de Pedro Fernández de Gata, h. 1567
Catedral de Ciudad Rodrigo

     En el Sacro Convento de la Orden de Alcántara (Cáceres) Lucas Mitata trabajó junto al pintor Luis de Morales. Para el mismo hizo, entre otras obras, el Sepulcro de Antonio Bravo de Jerez, comendador de Piedrabuena, obra en mármol que tras la Desamortización fue recolocado en la iglesia de Santa María de Almocóvar, en el término de Alcántara. 

En abril de 1585 concertaba la escultura del Retablo de la iglesia de Descargamaría (Cáceres), cuya estructura arquitectónica fue encomendada al ensamblador Juan de la Fuente. Consta de banco, dos cuerpos y ático, con tres calles delimitadas por columnas que soportan frontones triangulares y guardapolvos laterales, siguiendo un gusto romanista. Todos los espacios están cubiertos por relieves con escenas narrativas referidas a la vida de San Julián y a la Pasión de Cristo, junto a otros de menor tamaño en las entrecalles y los guardapolvos que representan santos. La única escultura en bulto redondo es la de San Julián el Hospitalario haciendo penitencia, que preside la hornacina central del retablo. 

Una obra muy singular, realizada por Lucas Mitata hacia 1592, es la escultura de San Cristóbal que recibe culto en la capilla mayor de la Ermita de San Cristóbal de Guadramiro (Salamanca). Con una altura próxima los 3 metros, presenta al santo con un dinámico Niño Jesús al hombro en actitud de bendecir, con una indumentaria recogida y unas musculosas piernas visibles, dispuesto a cruzar el río mientras se apoya en una rama de gran grosor. El tratamiento anatómico y los rasgos de la cabeza presentan las características de Mitata, aunque un repinte no muy afortunado desmerece la calidad de la talla.

Lucas Mitata. Retablo de la iglesia de San
Juan Bautista de Fuenteguinaldo (Salamanca)

     Hacia 1593 realizaba el Cristo de la Expiración de la ermita de El Bodón (Salamanca), un crucificado vivo y con la mirada levantada a lo alto, con una musculatura atlética y en tensión. En esos mismos años realiza otro Cristo de la Expiración para la capilla de Íñigo Argüello Carvajal en la iglesia de los Santos Mártires San Fabián y San Sebastián de Brozas (Cáceres), con una dramática cabeza y vigorosa anatomía, y un Crucificado para Monsagro (Salamanca), en este caso con Cristo muerto y la cabeza inclinada sobre el pecho. 

En 1594 contrataba la escultura del retablo de la iglesia de Santo Toribio de Vitigudino (Salamanca), entre las que se especificaba un Crucificado con las figuras de la Virgen y San Juan y los Cuatro Evangelistas, conjunto que se perdió en un incendio padecido por la iglesia. En el proceso de elaboración, Lucas Mitata abandonó temporalmente el retablo de Vitigudino por ser reclamado por la catedral de la Asunción de Coria (Cáceres), donde intervino en la desaparecida Capilla de las Reliquias y donde realizó el Sepulcro del obispo Pedro García de Galarza, consejero de Felipe II y promotor de aquella capilla, actualmente situado a la izquierda del retablo mayor. El sepulcro que el prelado se hizo labrar en vida (falleció en 1604), es de magnífica factura. Está labrado en mármol y adopta la forma de un arcosolio cuya arquitectura clasicista sigue la traza de un arco de triunfo, con un arco de medio punto en cuyas enjutas se insertan los medallones de San Pedro y San Pablo. Se remata con un frontón triangular partido entre el que se coloca el escudo de armas del obispo, motivo que se repite en la cama sepulcral junto a una larga inscripción. Ocupa el nicho la escultura del mitrado en actitud orante, arrodillado ante un lujoso reclinatorio sobre el que reposa un libro abierto y la mitra. Con el tratamiento de un retrato, aparece con tonsura y viste sus mejores galas eclesiásticas, descritas con minuciosidad. Tanto los cojines sobre los que se apoya, como el estrado que rellena el espacio están ornamentados con figuras infantiles en las que Lucas Mitata hace un alarde de gracilidad y del dominio del mármol. En esta obra, Emilio Píriz aprecia la posible influencia de los monumentos sepulcrales de Pompeo Leoni.

Lucas Mitata. San Pedro y San Pablo
Retablo de Fuenteguinaldo (Salamanca)

     En el Museo de la Catedral de Coria se conserva la denominada Virgen de los Ángeles, una Asunción de Lucas Mitata que presidía el antiguo retablo mayor, desmontado y renovado en el siglo XVIII. 

Cuando Lucas Mitata regresó a Vitigudino para concluir el retablo que había dejado incompleto por su marcha a Coria, le sorprendió la muerte el 17 de junio de 1598. Dejaba atrás una prolífica y polifacética obra, de temática preferentemente religiosa, en la que se aprecia la dualidad entre las realizadas en madera y en piedra. En las primeras prevalece el afán de movimiento, el dramatismo y las anatomías hercúleas, mientras que en las segundas el movimiento es atemperado, las anatomías menos vigorosas y con un tratamiento clasicista con influencias de Rafael y Miguel Ángel, en todos los casos con el influjo manierista de la obra de Juan de Juni y de la corriente romanista. Del mismo modo, en su actividad ornamental, de corte manierista, se decanta por los grutescos. Lucas Mitata trabajó en tierras salmantinas y extremañas con artistas sobresalientes del momento, como el arquitecto Pedro de Ibarra o los pintores Luis de Morales, Juan de Borgoña el Joven, Pedro de Solórzano, Floristán Pérez y Simón de Baena.

 

Lucas Mitata. San Jerónimo y San Bartolomé
Retablo de Fuenteguinaldo (Salamanca)

Informe y fotografías del MNE: J. M. Travieso.

 









Lucas Mitata. San Juan Bautista y San Francisco 
Retablo de Fuenteguinaldo (Salamanca)

NOTAS 

1 PÍRIZ PÉREZ, Emilio: "El escultor Lucas Mitata"; Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología (BSAA), Tomo 43, Universidad de Valladolid, 1977, pp. 237-252. 

2 REBOLLAR ANTÚNEZ, Alba: “Lucas Mitata. Un escultor singular, h. 1525-1598”; Ed. Universidad de Valladolid, 2016.

 

 





Lucas Mitata
Izda: Retablo de la iglesia de San Pedro, Bañobárez (Salamanca)
Dcha: Retablo de San Julián el Hospitalario, Descargamaría (Cáceres)









Lucas Mitata. San Cristóbal, h. 1592
Ermita de San Cristóbal, Guadramiro (Salamanca)















Lucas Mitata. Sepulcro del obispo Pedro García de Galarza, 1594
Catedral de Coria (Cáceres)










Lucas Mitata. Detalle del sepulcro de Pedro García de Galarza
Catedral de Coria (Cáceres)










Lucas Mitata. Virgen de los Ángeles, h. 1590
Museo de la Catedral de Coria (Cáceres)










Lucas Mitata. Traza del retablo de la
Resurrección para la catedral de Plasencia














Lucas Mitata. Cristo de la Expiración, h. 1584
Iglesia de los Mártires, Brozas (Cáceres)
Información adicional 


       En la publicación de este artículo, sugería la posible vinculación de esta imagen de la Virgen con el Niño con el linaje de los Maldonado basándome en los indicios que proporciona el escudo que aparece labrado en la base de la misma.
       Pues bien, tras esta publicación he recibido una interesante información del historiador Felicísimo García, cronista oficial de la villa de Brozas (Cáceres), en la que aporta datos incuestionables que demuestran que el escudo pertenece en realidad al linaje de los Gutiérrez Flores, familia de la nobleza de Brozas de la que algunos miembros ocuparon puestos destacados en la administración de la monarquía española.
       El escudo de la escultura presenta los mismos motivos heráldicos que figuran en algunos edificios de Brozas, con tres cuarteles, el derecho con una torre de la que penden cinco hojas de higuera, perteneciente al linaje de los Gutiérrez, y los dos izquierdos con las cinco flores de lis y el león propios de la familia Flores. Además, el escudo se encuentra enmarcado con la cruz flordelisada de la Orden de Alcántara, lo cual indica que su propietario era caballero de esta orden.
       Otro dato interesante es que en la iglesia de los Santos Mártires San Fabián y San Sebastián de Brozas se venera el Cristo de la Expiración, realizado por Lucas Mitata hacia 1584, lo que vincula al escultor con esta población cacereña, apuntando Felicísimo García como posibles comitentes de la escultura de Valladolid a fray Pedro Gutiérrez Flores, sacristán mayor de la Orden de Alcántara y fundador del convento de San Pedro de Brozas, o a su hermano del mismo nombre, inquisidor y presidente de la Casa de Contratación.
       En definitiva, ahora podemos afirmar que la escultura marmórea de la Virgen con el Niño del Museo Nacional de Escultura fue encargada por algún miembro de la familia Gutiérrez Flores de Brozas, posiblemente por alguno de los dos citados teniendo en cuenta la cronología del último tercio del siglo XVI.
       Muchas gracias a Felicísimo García Barriga por tan valiosa información.

* * * * * 

21 de febrero de 2022

VIAJE: ASTURIAS, GASTRONOMÍA Y CULTURA, 19 y 20 de marzo 2022

Puerto de Luarca

PROGRAMA 

Sábado 19 de marzo   VALLADOLID - LUARCA - OVIEDO

Salida de Valladolid a las 7 horas de Vallsur y a las 7:15 horas de Plaza Colón. Partiremos con dirección al Principado de Asturias, tras breves paradas llegaremos a Luarca: la villa blanca de la costa verde con el rio negro: descendemos en un cementerio con vistas, allí aludiremos a una de las grandes personalidades de la villa blanca: Severo Ochoa, Premio Nobel de Medicina por contribuir al descubrimiento de la secuencia del ARN en 1957. Al igual que otros asturianos sus ascendentes se enriquecieron en Cuba con la emigración y podremos contemplar la influencia de esta arquitectura “indiana” tanto en el cementerio como en nuestro paseo por la villa blanca. Paseo caminando desde el mirador hasta el puerto pesquero y el tránsito de los peregrinos en el Camino Norte. Tendremos nuestro Almuerzo típico costero en al estilo marinero en el Restaurante Sport de Luarca.

Posterior a la comida, continuaremos al Cabo Busto/ Cabo Vidio, Inmensidad, paz y tranquilidad son las sensaciones que uno tiene cuando se asoma a cualquiera de los siete miradores sobre el mar que hay en esta ruta. Acantilados imposibles que miran al Cantábrico, sobre playas de rocas, y horizonte al frente, a Oriente y a Poniente.

Llegada al hotel AC FORUM**** en Oviedo y realización del check-in. A continuación, efectuaremos un recorrido por la capital del Principado de Asturias, veremos plazas como la Escandalera, Fontán y Alfonso II, ya al anochecer podremos observar los edificios iluminados del centro de la ciudad. Destacamos la arquitectura modernista que caracterizó el ensanche de la ciudad a principios del siglo XX decorada durante los 90 con esculturas de bronce figurativas y con gran ambiente debido a la zona peatonal y comercial del centro, una vez terminada la visita disfrutaremos la cena en el hotel y alojamiento. 

Oviedo
Domingo 20 de marzo DOMINGO   OVIEDO - AVILES - OVIEDO - VALLADOLID

Después del desayuno, salida hacia Avilés, donde realizaremos la vista a la ciudad del Adelantado de la Florida: Pedro Menéndez de Avilés. Disfrutaremos de sus calles porticadas, la iglesia de Sabugo del antiguo barrio de pescadores, palacios barrocos como el de Camposagrado, hablaremos del pintor de cámara con Carlos II, Carreño de Miranda y continuaremos con la visita al Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer, posteriormente tomaremos el vermut – de sidra, ¿no? – en un local típico  de Avilés, acompañado de bollo preñao. A su finalización nos dirigiremos a Oviedo para conocer un proyecto gastronómico único: donde diferentes empresarios se aúnan para promocionarla SIDRA, lugar donde efectuaremos la comida típica “Espicha”.

Finalizaremos nuestro viaje con un recorrido por los lugares principales del casco histórico de Oviedo, y regresaremos a Valladolid donde tenemos prevista la llegada sobre las 23 horas. 


Oviedo
PRECIO SOCIO en habitación doble: 215 €
PRECIO NO SOCIO en habitación doble: 225 €
SUPLEMENTO HABITACIÓN INDIVIDUAL: 30 €
 

REQUISITOS: Grupo de 30 personas. 

INCLUYE:

Estancia de 1 noche en Hotel AC FORUM 4**** en OVIEDO
         Autocar de 59 plazas
         Distribución de Habitaciones individuales/dobles
         Régimen de Pensión Completa.
         Guía local acompañante.
         Almuerzo en restaurante Sport  de Luarca, con Menú de:
                Pastel de Cabracho
                Arroz con Bogavante
                Postre
Avilés, Centro Cultural Niemeyer
Vermut
       Bollo preñao
                Sidra
         Comida típica: Espicha en calle Gascona.
                Tabla de Quesos Asturianos
                Tortillas Españolas
                Chorizos a la Sidra
                Calamares a la Romana
                Croquetas de Jamón con Reducción de Pedro Ximénez
                Chipirones Pumarada
                Escalopines al Cabrales
                Frixuelos y arroces con leche caseros
                Pan, Sidra, Jarras de Cerveza, Vino y Agua
                Café y Licores de la Casa
        Cena en el Hotel AC FORUM
        LUARCA
Arroz con bogavante
Almuerzo típico marinero (ya detallado)
Visita de la localidad con guía local
        CABO DE BUSTO/CABO VIDIO
        Paradas para disfrute del paisaje (acantilados, rocas, playas, horizonte
al frente, oriente y poniente)
        AVILÉS
        Visita de la localidad con guía local
        Visita Al Centro Cultural Oscar Niemeyer (entrada incluida)
        Vermut (ya detallado)
        OVIEDO
        Visita de la ciudad iluminada
        Recorrido diurno por el casco histórico con guía local

        Seguro de viaje Coberturas COVID
        Dossier informativo del viaje
        Acompañante DOMUS PUCELAE
 
Sidra asturiana
NO INCLUYE
Extras en los hoteles (lavadora, minibar, teléfono, etc.).
Extras y todo lo que no esté especificado en el apartado anterior.
 

INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo en domuspucelae@gmail.com o llamando al tfno. 608 419 228. Inscripciones a partir de las 0 horas del 18 de febrero y fecha límite del pago total del viaje el 3 de marzo en Viajes Tempo Tours, c/ Miguel Iscar 16, junto a Banco de Sabadell, tfnos. 983 213630 y 983 666663. Persona de contacto: Pablo Parrilla. Horario: de lunes a viernes de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 19.00 horas. 

FORMAS DE PAGO: Efectivo, Tarjeta de Crédito, o mediante transferencia a la cuenta bancaria que proporcionará la agencia, indicando en el concepto Asturias gastronómica “Domus Pucelae” y el nombre de los viajeros.  Enviar copia de la transferencia por correo a: info@imaginaunviaje.com



IMPORTANTE:

        Es aconsejable que las personas inscritas estén vacunadas.
        Los asientos serán distribuidos en filas alternas.
        Uso obligatorio de mascarilla en el autocar. 

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15 de febrero de 2022

VIAJE: CUENCA Y SU ENTORNO, 12 y 13 de marzo 2022

Mosaico de la Villa Romana de Noheda
PROGRAMA 

Sábado, 12 de marzo: VALLADOLID – CUENCA

Salida de Valladolid a las 7,20 h. desde Vallsur y a las 7,30 h. desde la Plaza de Colón con dirección a Cuenca, realizando 2 paradas durante el viaje. Llegada estimada a las 13 h. Alojamiento y almuerzo. 

Salida a las 14 h. en autocar hacia la Villa Romana de Noheda para realizar una visita guiada:

Grupo 1, 15 personas: Entrada a las 14,30 h.

Grupo 2, 15 personas: Entrada a las 15,30 h.

Al finalizar, salida hacia las pintorescas Lagunas de Cañada del Hoyo.

Laguna rosa de Cañada del Hoyo
Regreso al hotel, cena y alojamiento.

  

Domingo, 13 de marzo: CUENCA – MONASTERIO DE UCLÉS

Tras el desayuno, paseo por el casco monumental de Cuenca visitando la Catedral y su Museo catedralicio y el Museo Arqueológico.

A las 14 h. comida en el hotel.

A las 16 h. salida hacia el Monasterio de Uclés.

A las 17,30 regreso a Valladolid, con llegada aproximada a las 22 h. 


PRECIO SOCIO: 175 €

PRECIO NO SOCIO: 185 € 

Monasterio de Uclés
REQUISITOS: Grupo de 20 personas. 

INCLUYE:

- Viaje de ida y vuelta en autocar. 

- Una mascarilla por viajero.

- Entrada y visita guiada a la Villa Romana de Noheda.

- Visitas a la Catedral de Cuenca, museos reseñados y Monasterio de Uclés.

- Comida y cena el día 12, desayuno y comida el día 13 en el hotel Alfonso VIII. 

NO INCLUYE

Extras y todo lo que no esté especificado en el apartado anterior. 

RESERVA DE PLAZAS: Por correo en domuspucelae@gmail.com o en el telf. 608419228 a partir de las 0 horas del día 13 de febrero de 2022. 

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VIAJE: TIERRA DE CAMPOS-LAGUNAS DE VILLAFÁFILA-TORO, 26 de febrero 2022

Ermita de Santa Ana, Pozuelo de la Orden

PROGRAMA 

Salida de Valladolid con dirección a Medina de Rioseco, con parada para un café en Cafetería Cubero.

Traslado a Pozuelo de la Orden para visitar la ermita mudéjar de Santa Ana.

Traslado a Villamayor de Campos para visitar la antigua iglesia de San Esteban, convertida en Centro de Interpretación de la Carpintería en Blanco.

Traslado hasta el paraje natural de las Lagunas de Villafáfila, enclave de aves acuáticas, esteparias y migratorias en Castilla y León.

Al finalizar la visita, traslado a Malva, donde se realizará la comida. 

Por la tarde traslado a Toro, donde a las 16,30 h. tendrá lugar una visita guiada por el Paseo del Espolón, Colegiata, Alcázar, Palacio de los Condes de Requena, Arco del Reloj y Plaza Mayor, con una duración de 2 horas.

Lagunas de Villafáfila, Zamora

A las 20 h. regreso a Valladolid.

 

PRECIO SOCIO: 55 €

PRECIO NO SOCIO: 60 €

 

REQUISITOS: Grupo mínimo de 18 y máximo de 30 personas.

 

INCLUYE:

- Viaje de ida y vuelta en autocar. 

Colegiata de Toro
- Una mascarilla por viajero.

- Entradas a los lugares reseñados.

- Comida en el restaurante La Pacheca de Malva.

 

NO INCLUYE

Extras y todo lo que no esté especificado en el apartado anterior.

 

RESERVA DE PLAZAS: Por correo en domuspucelae@gmail.com o en el telf. 608419228 a partir de las 0 horas del día 13 de febrero de 2022. 

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