19 de diciembre de 2012

Séptimo Arte en Navidad: SESIÓN DE CINEFÓRUM, 26 y 28 de diciembre 2012



¡ NOVEDAD !

La actividad se desarrolla en dos sesiones. El primer día se presenta y se proyecta la película seleccionada. En el siguiente día se procede a plantear una serie de cuestiones y a continuación se procede a un diálogo o intervención de los asistentes, dentro de la mecánica del cinefórum.


Día 26 de diciembre, miércoles
19 horas.
Salón de Actos del Centro Cívico Bailarín Vicente Escudero.
Proyección de "Babel", de Alejandro González Iñárritu, 2006.

Sinopsis:
     Un incidente trágico en el que se ve involucrada una pareja estadounidense en Marruecos desencadena una serie de acontecimientos que afectan a cuatro familias en diferentes países. Unidos por las circunstancias, separados por continentes, cultura e idioma, cada personaje descubre que la familia es lo único que ofrece consuelo.
     En las lejanas arenas del desierto de Marruecos suena un disparo que desencadena una serie de acontecimientos fortuitos que servirá para conectar a una pareja estadounidense en su desesperada lucha por sobrevivir, con los dos chicos marroquíes responsables involuntarios del accidente, una niñera que cruza la frontera de México ilegalmente con dos niños estadounidenses y una adolescente japonesa sorda y rebelde sobre cuyo padre pesa una orden de busca y captura. A pesar de las enormes distancias y de las culturas tan antagónicas que los separan, estos cuatro grupos de personas comparten un destino de aislamiento y dolor.
     Sólo bastarán unos pocos días para que se encuentren totalmente perdidos, perdidos en el desierto, perdidos para el mundo, perdidos para sí mismos, mientras avanzan hacia el borde del abismo de la confusión y el miedo al tiempo que se hunden en las profundidades de las relaciones y del amor.

Días 28 de diciembre, viernes
19 horas.
Salón de Actos del Centro Cívico Bailarín Vicente Escudero.
Cinefórum: coloquios y comentarios sobre "Babel".

Entrada gratuita.

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VIAJE: FIESTA DE LA MATANZA EN MIRANDA DEL CASTAÑAR, 23 y 24 de febrero 2013


PROGRAMA

23 de febrero, sábado
Salida a las  8 h. desde la Plaza de Colón con dirección a Miranda del Castañar, donde la expedición asistirá a la matanza del cerdo y a las actividades sobre el ritual gastronómico. Después de la comida, traslado a La Alberca, el típico pueblo de la serranía salmantina. Regreso a últimas horas de la tarde a Miranda del Castañar. Cena y alojamiento en el hotel Condado.

24 de febrero, domingo
Después del desayuno traslado a Ciudad Rodrigo para visitar la ciudad. Al finalizar, regreso a Miranda del Castañar . Comida. Por la tarde regreso a Valladolid, con parada en Salamanca para visitar la Casa Lis (Museo Art Nuveau). Llegada a Valladolid a primeras horas de la noche.

PRECIO SOCIO: 90 € (en habitación doble).
PRECIO NO SOCIO: 100 € (en habitación doble).
PRECIO SOCIO: 100 € (en habitacion individual).
PRECIO NO SOCIO: 110 € (en habitacion individual).

INCLUYE:
Viaje en Autobús.
Régimen de Pensión completa en Hotel 3* de Miranda del Castañar.
Dossier y seguro de viaje.

NO INCLUYE: Todo lo que no está especificado en este anuncio.
                       
REQUISITOS: Grupo mínimo 16 personas.         

INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 608 419228 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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VIAJE: FIESTA DE LAS CANDELAS EN MONROY Y TIERRAS CACEREÑAS, del 1 al 3 de febrero 2013


PROGRAMA

1 de febrero, viernes
Salida a las 16 horas  desde la Plaza de Colón con dirección a Garrovillas. Tras la llegada, cena y alojamiento.

2 de febrero, sábado
Salida hacia Monroy para asistir a la Fiesta de las Purificás. Al finalizar habrá un aperitivo y un recuerdo de la Fiesta para cada viajero. A las 13,30 salida hacia  Garrovillas, donde se realizará la comida. Por la tarde salida hacia Arroyo de la Luz  para visitar el retablo del Divino Morales en la iglesia de la Asunción y a continuación visita al Museo de Vostel.  Traslado al anochecer a Cáceres para hacer una visita nocturna a la parte monumental. Regreso a Garrovillas, cena y alojamiento.

3 de febrero, domingo
Salida hacia Valencia de Alcántara y traslado a la Aceña de la Borrega para visitar la Ruta de los Dólmenes (1,30 h. aprox.), finalizando la mañana en Alcántara. Comida en Garrovillas y salida hacia el Monasterio del Palancar. Regreso a Valladolid a últimas horas de la tarde, con llegada prevista alrededor de las 22 horas.

PRECIO SOCIO: 150 € (P.C. en habitación doble).
PRECIO NO SOCIO: 160 € (P.C. en habitación doble).
PRECIO SOCIO: 200 € (en habitación individual).
PRECIO NO SOCIO: 210 € (en habitación individual).

INCLUYE:
Regimen de Pensión Completa.
Traslado en autobús con guía Domus Pucelae
Dossier y seguro de viaje.
Alojamiento en Hospedería de Alconetar (4 *) en Garrovillas.

NO INCLUYE: Entradas a monumentos y museos y temas no especificados en este anuncio.
                       
REQUISITOS: Grupo máximo 35 personas.
             
INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 608 419228 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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VIAJE: ARRIBES DEL DUERO Y POZO DE LOS HUMOS, 19 de enero 2013


PROGRAMA

Salida a las  8 h. desde la Plaza de Colón con dirección a San Pedro de la Nave para visitar la iglesia visigótica. A continuación salida hacia los Arribes para realizar un crucero fluvial entre las presas de Aldeadávila y Bemposta en el río Duero. Comida. Por la tarde y con zapato cómodo, paseo de 2 kms. por el sendero que conduce hasta el mirador del Pozo de los Humos. Vuelta a pie hasta Masueco. Parada de regreso en Fermoselle y alrededor de las 18,30  h. regreso a Valladolid.

PRECIO SOCIO CON TOUR EN BARCO: 60 €
PRECIO NO SOCIO CON TOUR EN BARCO: 65 €
PRECIO SOCIO SIN TOUR: 45 €
PRECIO NO SOCIO SIN TOUR: 50 €
           
INCLUYE:
Viaje en autocar.
Dossier y seguro de viaje.
Guía Domus Pucelae.
Comida.
Tour en barco opcional (según precio).
     
INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 608 419228 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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Presentación de ARQUITECTURA PALACIEGA EN EL VALLADOLID DE LA CORTE, última publicación de Domvs Pvcelae


     El pasado 15 de diciembre, con gran asistencia de socios de Domvs Pvcelae y simpatizantes, fue presentado públicamente el libro "Arquitectura palaciega en el Valladolid de la Corte" en el Salón de Actos de la Biblioteca de Castilla y León de Valladolid.

     Esta obra recoge una experiencia única realizada hasta ahora en Valladolid, gracias a la colaboración de Domvs Pvcelae y el Departamento de Teoría de la Arquitectura y Proyectos Arquitectónicos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valladolid. Entre el 27 de enero y el 31 de marzo de 2012 se llevó a cabo, con gran asistencia de participantes, un ciclo de 11 conferencias sobre la arquitectura palaciega de Valladolid, con la peculiaridad de celebrarse cada una de ellas en el interior del palacio estudiado, muchos sede de instituciones que no están abiertas a la visita pública. Esta publicación recoge, de forma ilustrada, cada una de las ponencias presentadas en su día, reconvertidas en 14 capítulos, a cargo de prestigiosos historiadores y arquitectos.

     Presentó el acto Santiago García Vegas, Presidente de Domvs Pvcelae, que manifestó la posibilidad de continuar esta gratificante experiencia en otro ciclo, de las mismas características, dedicado a conventos e iglesias. Después tomó la palabra el arquitecto Daniel Villalobos Alonso, coordinador del proyecto, que explicó lo interesante que ha sido estudiar los palacios bajo distintos enfoques: unos por sus valores arquitectónicos, otros por la idiosincrasia de sus moradores y algunos ligados a su rehabilitación para albergar la sede de instituciones públicas.

     Para ilustrar esta revisión actualizada de la arquitectura palaciega, intervinieron algunos de los autores de los trabajos que presenta el libro, como Leopoldo Uría, autor de la intervención en el palacio de los Carrillo Bernalt, que comentó la tendencia actual al diálogo entre la arquitectura clásica y las soluciones contemporáneas. Por su parte Juan Carlos Arnuncio, arquitecto rehabilitador del Palacio del Licenciado Butrón, expresó su satisfacción por haber participado en el ciclo, lo mismo que los arquitectos Armando Aréizaga Esteban, restaurador de la Casa de los Galdo, Miguel Ángel Santibáñez, rehabilitador del Palacio de los Vitoria y la arquitecto Sara Pérez Barreiro, verdadero alma del ciclo y la publicación.

     Igualmente intervinieron los historiadores Luis José Cuadrado y José Miguel Travieso, miembros de Domvs Pvcelae que han aportado los trabajos referentes al Palacio de Pimentel y la Casa de Berruguete respectivamente.

     La cuidada edición, que no se pondrá a la venta, ya que Domvs Pvcelae no persigue fines lucrativos, a pesar de su restringida distribución pasará a las bibliotecas de todas las facultades de arquitectura y se convertirá en objeto de estudio y consulta por todos los interesados en las claves arquitectónicas del Valladolid antiguo. Una iniciativa digna de elogios y reconocida por algunos de sus colaboradores, como Jesús Urrea y Eloisa Wattenberg, con tanto prestigio en el campo de la investigación y divulgación del patrimonio vallisoletano.



ARQUITECTURA PALACIEGA EN EL VALLADOLID DE LA CORTE
Edición: Domvs Pvcelae y Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad de Valladolid

Autores:
Daniel Villalobos Alonso
Sara Pérez Barreiro
Jesús Urrea Fernández
Javier Pérez Gil
Luis José Cuadrado Gutiérrez
José Miguel Travieso Alonso
Iván I. Rincón Borrego
Eloisa Wattenberg García
Miguel Ángel Santibáñez Llinás
Armando Aréizaga Esteban
Juan Carlos Arnuncio Pastor
Leopoldo Uría Iglesias

Imprenta: Cargraf
Valladolid, diciembre 2012.



Enlace a la noticia publicada en El Norte de Castilla

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17 de diciembre de 2012

Bordado de musas con hilos de oro: SCHEREZADE, de María Sangüesa


SCHEREZADE

¡Oh noche silenciosa!
Scherezade enhebra historias en el viento...

Entre los dos sembrando va la noche
un sueño, estrellas llueven en cristales
donde refulge un vino misterioso
y dibujan los dedos cristalinos
corazones sobre el vaho del aliento
que los labios posan sobre el vidrio.

¡Oh noche silenciosa!
Scherezade sonríe desde el aire...

Y la magia se adueña de la sombra,
el viento trae fragancia de magnolias,
derrama el firmamento sus luceros
y entre los dos creciendo van los cuentos
como ofrenda de letras y de estrellas
sobre la noche abierta en hojas blancas.

¡Oh noche silenciosa!
Scherezade se apropia de nosotros...

En hilos de ensueños y de amores
va ensartando burbujas de cristales,
redondas cuentas que contienen dentro
los pasos que hemos dado y que daremos
en esta nueva historia de comienza...
Danza y ríe, hoy, la magia en nuestras plantas.

¡Oh noche silenciosa!
Scherezade anuda un collar al viento...

MARÍA SANGÜESA (Revista Atticus Dos, junio 2011)

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14 de diciembre de 2012

Visita virtual: CANTORÍA DEL DUOMO DE FLORENCIA, una partitura con afinada armonía clásica

CANTORIA DEL DUOMO DE FLORENCIA
Luca della Robbia (Florencia, 1400-1482)
1431-1437
Mármol
Museo de la Opera del Duomo, Florencia
Escultura del Renacimiento. Quattrocento italiano

     En los primeros años de la tercera década del Quattrocento italiano, eran encargadas en Florencia dos cantorías de idénticas dimensiones y estructura que habrían de colocarse una frente a la otra en el interior de la innovadora catedral florentina, un trabajo que formaba parte de la dotación litúrgica del recinto después de que Brunelleschi hubiera resuelto veinte años antes el modo de levantar sobre el crucero una espectacular cúpula que causó, y sigue causando, la admiración de todos cuantos la contemplan.

     A partir de entonces, los trabajos destinados al Duomo fueron encomendados a los artistas más prestigiosos entre aquellos que tenían taller activo en Florencia, siendo encargada una de las tribunas destinada a los cantores de la catedral al genial Donatello, que ya había demostrado su pericia escultórica en obras destinadas al campanile de Giotto, y la otra a un desconocido Luca della Robbia, para el que la cantoría sería un auténtico reto por ser el primer encargo de una obra importante en el efervescente panorama artístico de la ciudad. En ambas obras los respectivos escultores plasmarían su interpretación personal del arte clásico adaptado a las necesidades de su época, dos obras muy similares en cuanto a su capacidad creativa, verdaderas obras maestras de la escultura renacentista, y al mismo tiempo muy diferentes en cuanto a su desarrollo formal.

     Hoy día, pueden apreciarse sus similitudes y diferencias con gran exactitud por encontrarse los originales trabajos realizados en mármol, uno junto al otro en una de las salas del Museo dell'Opera del Duomo, a escasos metros de la catedral. Allí puede apreciarse tanto el aspecto general de la cantoría, con fieles copias de las partes figuradas, como las peculiaridades de cada uno de los relieves marmóreos originales por separado, todos ellos sacados de contexto y muy próximos al espectador.

     Luca della Robbia iniciaba su cantoría en 1431 y en ella estuvo ocupado hasta 1437, mientras que Donatello trabajaba en la suya entre 1433 y 1439, coincidiendo durante cinco años ambos escultores en la dedicación a este trabajo.

     Toda la iconografía de la cantoría concebida por Luca della Robbia gira en torno a la interpretación musical de un canto de alabanza a Dios llevado a cabo por niños y adolescentes, concretamente el Salmo 150 de David titulado Laudate Dominum, cuyo texto aparece expresado a lo largo de una inscripción con caracteres romanos que recorre los frisos colocados a tres alturas en los remates de la cantoría.

     A la vista del resultado, podría afirmarse que nunca se ha plasmado con tanta habilidad plástica una interpretación musical, pues la obra de Luca della Robbia se aleja del sentido de danza báquica de la obra de Donatello, para centrarse especialmente en la interpretación musical de instrumentos y voces, sin que falten pasos de danza al compás de los acordes, de modo que si Donatello recrea figuras de putti de la antigüedad clásica, desnudos y regordetes, Luca della Robbia se centra en presentar, a la manera clásica, niños reales de la Florencia renacentista, siempre en composiciones donde el equilibrio, la armonía y la moderación son las notas dominantes en un trabajo ajustado al nuevo lenguaje renacentista —ya no aparece el mínimo atisbo goticista— a través de un ejercicio académico basado en la reflexión sobre la realidad, en definitiva, arte clásico en su pura esencia.

     La cantoría adopta la forma de un balcón de 5,60 x 3,28 metros, en realidad una tribuna que sería colocada en alto sobre la puerta de la sacristía absidal. Está sustentada sobre cinco grandes ménsulas decoradas con hojas de acanto y motivos clásicos, en cuyo antepecho ofrece cuatro relieves cuadrados que están separados por parejas de pilastras corintias de fuste acanalado, complementándose en los laterales con otros dos relieves de menor anchura. Otros cuatro relieves del mismo formato se colocan entre las ménsulas de la parte inferior, cobijados bajo espacios rematados en el techo con casetones de inspiración romana, de modo que queda conformado un conjunto de ocho relieves cuadrangulares y dos rectangulares adaptados a la forma convencional de la tribuna, con la particularidad de ofrecer a simple vista ciertas reminiscencias de la división de espacios y figuras agitadas de ciertos sarcófagos romanos, aunque su ejecución desborda por completo los límites de aquellos.

     En cada uno de los relieves se presentan escenas relacionadas con los cuatro tipos de instrumentos: viento, cuerda, teclado y percusión. Para formar una capilla completa, los relieves laterales muestran grupos corales cantando a viva voz y uno inferior una escena exclusivamente de danza. En cada uno de los relieves Luca della Robbia utiliza unos ritmos lineales muy próximos a la obra de Ghiberti y unas formas clásicas en la línea de Donatello, escultores que dejan sentir su influencia por abanderar el rumbo de la nueva escultura de su tiempo.


LOS RELIEVES

     En conjunto presentan escenas idílicas con niños y adolescentes de ambos sexos, con figuras inspiradas en algunos modelos de musas, sarcófagos e incluso monedas griegas.

Relieves de cantores adolescentes (Ilustraciones 2 y 3)
     A pesar de estar concebidos para su colocación en los laterales de la tribuna, estos magistrales relieves, que muestran adolescentes de distintas edades cantando, constituyen uno de los mayores logros de la estatuaria del Renacimiento por fusionar, con increíble habilidad, la fuerza y la elegancia de la escultura clásica grecorromana con un trabajo delicado y realista fruto de la observación de la realidad, del estudio de la anatomía y de las reacciones humanas.

     Uno de ellos presenta un grupo coral, colocado en escorzo, que cantan los textos de un libro de cantos que sujetan los dos más pequeños. En él el escultor ha establecido con gran pericia una jerarquización de cabezas para que todos puedan leer las notas. En su indumentaria se fusionan rasgos inspirados en los relieves romanos con otros tomados de de la época en que se esculpe el relieve.

     El otro representa un grupo de cinco jóvenes interpretando una partitura escrita en un pergamino que sujetan dos de ellos entrelazados con su manos por los hombros mientras descansan en la posición clásica de contrapposto, es decir, con el peso del cuerpo reposando sobre una pierna, lo que permite flexionar la otra y que la cintura aparezca inclinada dando movilidad al cuerpo.

     A pesar de sus valores plásticos, estos dos relieves sorprenden por el estudio de comportamiento y la rigurosidad académica de sus anatomías, de modo que se ha llegado a afirmar que, por la forma de abrir la boca los cantores y la colocación de la glotis, se podría recomponer la polifonía sonora que producen sus cuerdas vocales, un ejercicio insuperable de representación verosímil.

Relieve con instrumentos de viento (Ilustración 4)
     Tres adolescentes que colocados de perfil tañen trompetas, están caracterizados con trajes contemporáneos, con túnicas cortas ajustadas a la cintura. A su lado otros tres tocan flautas, mientras en primer plano ejecuta una danza un grupo de cuatro niñas vestidas a la manera clásica, con "peplos" que recuerdan la técnica griega de los paños mojados para dejar adivinar las anatomías.

Relieves con instrumentos de cuerda (Ilustraciones 5 y 6)
     Cantando y tañendo instrumentos de cuerda aparecen grupos de niñas en los dos relieves centrales de la parte superior. En ellos se aprecia la fusión de la indumentaria clásica con la indumentaria del momento, pues mientras que en el de la izquierda las jóvenes que cantan y tocan el salterio visten túnicas de tejidos livianos inspirados en las musas clásicas, el de la derecha muestra jóvenes tañendo cítaras con una casta indumentaria del siglo XV, en las que se resalta el volumen a través del estudiado juego de drapeados, un recurso en el que Luca della Robbia fue un gran maestro. En ambos relieves se incluyen en la parte inferior figuras de niños desnudos inspirados en los amorcillos clásicos. De modo que, junto a figuras inspiradas en modelos antiguos, aparecen otras basadas en la observación de la realidad, combinación armoniosa que sigue la línea trazada por Alberti.

Relieve con instrumentos de percusión (Ilustración 7)
     Un grupo de cinco adolescentes tocan el tambor y una flauta mientras que dos niños ejecutan una frenética danza y otros dos tapan sus oídos ante el estruendo. El movimiento de las figuras se acentúa en función del tema, ofreciendo una agitación emparentada con los relieves de algunos relieves y sarcófagos romanos que muestran batallas históricas o mitológicas.

Relieve con niños danzantes (Ilustración 8)
     Con gran habilidad Luca della Robbia incluye en el relieve siete niños que ejecutan una danza en corro unidos por las manos. La profundidad de la escena, que recuerda un juego infantil, está conseguida a través del contraste volumétrico de las figuras del primer plano, muy próximas al bulto redondo, y el escaso grosor de las figuras del fondo, de modo que delimitan un espacio circular perfectamente perceptible. La danza es remarcada por la colocación de los pies y la alegría de los rostros, con las cabezas orientadas en todas las direcciones.

Relieve con instrumento de tecla (Ilustración 9)
     Aunque en este relieve aparecen niños tocando un laúd y un arpa, el protagonismo lo adquiere el niño que aparece sentado tocando las teclas de un órgano portátil al tiempo que activa el fuelle. La cadenciosa melodía, remarcada por la serenidad de las posturas, es escuchada por cinco niños cuyas cabezas están colocadas en todos los sentidos, de perfil, de frente y de tres cuartos. De forma magistral las figuras llenan el espacio permitiendo captar la actividad y las reacciones de cada uno de ellos.

Relieve con instrumentos de percusión (Ilustración 10)
     Los dos relieves inferiores situados a la derecha, en correspondencia al de la parte superior, están dedicados a la percusión, uno de ellos con niños tocando panderos con sonajas y el otro con seis niños que hacen sonar platillos con gran algarabía, al tiempo que sonríen convirtiendo su participación en un juego, llegando a conformar una intencionada escena que recuerda una fiesta dionisiaca de la antigüedad en la que prima lo lúdico y lo festivo.

     Tanto la cantoría de Luca della Robbia como la de Donatello fueron desmontadas en 1688 de su ubicación original en la puerta de la sacristía norte de la catedral florentina, llamada "Puerta Nueva", y sustituida por un púlpito, con motivo de la celebración de la boda de Fernando de Médicis con Violante Beatriz de Baviera. La cantoría de Luca fue de nuevo reconstruida con grandes problemas en 1883, aunque durante unas obras de restauración fue de nuevo desmontada y trasladada al Museo de la catedral, donde los relieves pueden apreciarse desmontados junto a una reconstrucción general de la tribuna de la cantoría.

Informe: J. M. Travieso.

























Vista general de la Cantoría




















Detalle del relieve con instrumentos de percusión.


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12 de diciembre de 2012

Obras comentadas del Prado: RETABLO DE LOS GOZOS DE SANTA MARÍA, Jorge Inglés, 1455




Pilar Silva, jefe de Departamento de pintura española (1100-1500) y pintura flamenca y escuelas del norte, comenta el Retablo de Los Gozos de Santa María, de Jorge Inglés (1455), depositado en el Museo del Prado por un periodo de diez años.

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11 de diciembre de 2012

Navidad en Valladolid: BELÉN BÍBLICO DE LA IGLESIA DE LAS ANGUSTIAS







     Durante estas fechas próximas a la Navidad son numerosos los belenes monumentales que se pueden visitar en Valladolid. El más atractivo es el Belén napolitano del Museo Nacional de Escultura, pero hay otros muchos, algunos ya tradicionales, montados en instituciones e iglesias, entre ellos el que la Asociación Belenista de Valladolid presenta en la Sala de las Francesas, obra de José María Villa, inspirado en los pueblos de Tierra de Campos, el del Colegio La Salle, este año ambientado en tierras del Quijote, y el de la cripta de los Padres Franciscanos, auspiciado por la Cofradía de la Orden de la Santa Cruz Desnuda, toda una exhibición de paciente elaboración artesana.

     A todos ellos se suma el que ya tradicionalmente ofrece la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias en la llamada Sala de Pasos, dependencia anexa a la iglesia penitencial, de nuevo obra de José María Villa, que este año se estructura en tres grandes dioramas con una ambientación impecable, como viene siendo habitual, donde se reconocen elementos de la arquitectura popular castellana y figuras poco numerosas, pero muy seleccionadas para recomponer el relato evangélico, como muestra la ilustración que presentamos con el tema de la búsqueda de posada.

     Aunque hace mucho frío, animamos a todos a disfrutar de estos alardes de creatividad, paciencia y vocación artística.

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10 de diciembre de 2012

Presentación de la nueva publicación de Domus Pucelae: ARQUITECTURA PALACIEGA EN EL VALLADOLID DE LA CORTE, 15 de diciembre 2012


     Continuando con la celebración del VI Aniversario, Domus Pucelae invita a todos sus socios y simpatizantes al siguiente acto:

PRESENTACIÓN DEL LIBRO 
"ARQUITECTURA PALACIEGA EN EL VALLADOLID DE LA CORTE"
Autor: Varios autores coordinados por Daniel Villalobos Alonso
Día: Sábado 15 de diciembre 2012
Hora: 12 h.
Lugar: Salón de Actos de la Biblioteca de Castilla y León, Plaza de la Trinidad 2, Valladolid

     La nueva publicación de Domus Pucelae recoge una recopilación ilustrada de las ponencias presentadas durante el ciclo "Arquitectura palaciega en la ciudad de la Corte", celebrado en Valladolid entre el 27 de enero y el 31 de marzo del presente año.

     La edición, que ha sido coordinada por Daniel Villalobos, reúne trabajos elaborados por prestigiosos especialistas de la arquitectura y del arte en torno a un buen número de construcciones palaciegas vallisoletanas, como el Palacio de los Vivero, el Palacio de Pimentel, la Casa de Berruguete, el Palacio de Villasante, el Palacio del Licenciado Butrón, el Palacio de Villena, el Palacio de los Condes de Benavente, el Palacio de Fabio Nelli, el Palacio de los Vitoria y el Palacio Real, junto a grandes casonas de diferentes linajes y estudios sobre arquitectura palaciega y el patrimonio perdido.

     Una importante y atractiva obra en la que Domvs Pvcelae suma nuevos esfuerzos en la tarea de estudio y divulgación del patrimonio de Valladolid.
     Los ejemplares se entregarán a los socios al finalizar la Comida de Hermandad del mismo día 15 de diciembre.

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Comunicado de Domus Pucelae sobre la publicación CARPETA DE VALLADOLID


COMUNICADO DE LA JUNTA DIRECTIVA DE DOMUS PUCELAE

     Como consecuencia del extenso reportaje aparecido el día 9 de diciembre en El Norte de Castilla, acerca de la publicación de la "Carpeta de Valladolid", con dibujos del profesor Carlos Velasco Plaza, esta asociación cultural, sin fines lucrativos, comunica al público en general que este libro no está en venta, pues todas las ediciones son financiadas por sus socios y a ellos exclusivamente van destinados los ejemplares disponibles.
     Domus Pucelae lamenta que, a la vista del citado reportaje, se haya podido producir algún malentendido, pidiendo disculpas por ello y aclarando que no se ofrece a la venta ningún ejemplar en librerías.

     La Junta Directiva de Domus Pucelae aprovecha para informar a sus socios que ya están cubiertas todas las actividades programadas para Navidad, incluyendo la Comida de Hermandad del día 15 de diciembre.

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7 de diciembre de 2012

Historias de Valladolid: DOLOROSA DE LA VERA CRUZ, una imagen con un triunfo en la manga


     La Dolorosa de la Vera Cruz comparte su devoción popular en la ciudad de Valladolid con la Virgen de las Angustias y Nuestra Señora de San Lorenzo, patrona de la ciudad. Esta trilogía mariana, a la podríamos sumar el fervor suscitado por Nuestra Señora de la Vulnerata, ha generado en torno a sus bondades y beneficios numerosas tradiciones y leyendas que son bien conocidas por los vallisoletanos. Pero no vamos a centrarnos en la repercusión religiosa de su presencia en la ciudad, sino en una serie de acontecimientos fortuitos relacionados con el hecho de tratarse de una pieza escultórica barroca de extraordinaria calidad, admirada desde el mismo momento de su presentación en público por las calles de Valladolid el 27 de marzo de 1625.

     La imagen que conocemos como Nuestra Señora de los Dolores de la Vera Cruz es obra de Gregorio Fernández, "la gubia del Barroco", que se entregó en cuerpo y alma durante varios meses de 1624, en su taller de la calle del Sacramento (actual Paulina Harriet), para convertir seleccionados tablones de madera en una teatral y monumental escena del Descendimiento, siguiendo el modelo que como boceto había anticipado en cera ante el Cabildo de la Cofradía de la Santa Vera Cruz. Sin pausas posibles, durante aquellos días, fue dando forma a cada una de las siete figuras a las que se había comprometido el 16 de junio de 1623 ante Juan Jimeno y Francisco Ruiz, alcaldes de la Cofradía.

     Como en tantas ocasiones durante su vida laboral, la creación de Gregorio Fernández superó todas las expectativas, consiguiendo arrinconar la vieja escena del Descendimiento elaborada en papelón y despertar la admiración popular entre la muchedumbre, que en aquellos tiempos vivía la religiosidad como un fenómeno de masas. Pronto los vallisoletanos se referirían al nuevo paso procesional como "el paso Grande de la Cruz", grande en su tamaño y composición, y grande en su ejecución técnica y artística, una escena dotada de una taumaturgia sin precedentes por las calles de Valladolid cuando era portada por más de 60 costaleros, un logro de la plástica barroca que constituyó un auténtico acontecimiento ciudadano.

     Sin embargo el escultor, a pesar del goce estético y religioso que producían aquellas tallas policromadas entre los fervorosos ciudadanos, no tuvo su compensación pecuniaria, pues, a pesar de consolidar su prestigio como gran maestro, la Cofradía de la Vera Cruz no cumplió los pagos comprometidos, de modo que el artista hubo de recurrir ante el teniente de corregidor de la ciudad, es decir, ante la justicia ordinaria, para que le fuera abonado el importe de la tasación acordada, a pesar de lo cual no llegó a cobrar la totalidad de aquel trabajo en vida.

     Una de las figuras que integraban la escena del Descendimiento, coprotagonista con el Cristo recién desclavado, era esta imagen de la Dolorosa, que aparece derrumbada a los pies de la cruz pero con fuerzas para levantar los brazos reclamando el cuerpo torturado de su joven Hijo. Si formalmente no puede concebirse una imagen más auténtica del dolor y el desamparo, técnicamente impresiona el grado de maestría con que el escultor no sólo ensambla las piezas para incorporar ojos de cristal y dientes de hueso, sino el ahuecamiento interior de los volúmenes para evitar la formación de grietas y reducir el peso de las figuras.

     A pesar de todo, el peso de la composición del Descendimiento ronda las tres toneladas y media, por lo que su manipulación a hombros de los cofrades no era tarea fácil, sumando, no obstante, los esfuerzos de los costaleros durante más de una centuria desde su aparición. Según narra Ventura Pérez en su Diario de Valladolid, al intentar introducir el paso del Descendimiento en su iglesia penitencial el Jueves Santo de 1741 uno de los costaleros quedó aprisionado y "casi reventado", teniendo que ser asistido en el Hospital General. Este incidente provocaría dos consecuencias: el que el paso recibiese el apodo popular de "El Reventón" y que en los años sucesivos no se presentase el suficiente número de costaleros para poder transportarlo, quedando sin desfilar, por este motivo, durante algunos años de mediados del siglo XVIII.

     A estos inconvenientes se vino a sumar el que por aquel tiempo se produjese una cierta decadencia de los desfiles procesionales al hilo de la expansión de las ideas de la Ilustración, motivando a que la Cofradía de la Vera Cruz decidiera separar la imagen de la Virgen del paso y comenzar su culto independiente como Nuestra Señora de los Dolores de la Vera Cruz, convirtiéndola en imagen titular de la Cofradía. De modo que desde 1757 tan preciada escultura comenzó a cerrar las procesiones organizadas por la penitencial, encontrando acomodo definitivo durante el resto del año en la hornacina central del monumental retablo barroco que preside la iglesia de la Vera Cruz, ocupada hasta entonces por el Cristo del Humilladero, talla del siglo XVI traída de la ermita del Campo Grande, desde el momento de la inauguración del nuevo templo penitencial en 1681. El vacío del paso del Descendimiento sería llenado por una copia del modelo de Fernández realizada ese mismo año de 1757 por el escultor Pedro Sedano.

     La talla, fuera de contexto y dada su fuerza dramática, comenzó a adquirir nuevos valores expresivos y un significado similar al de la titular de la Cofradía de las Angustias, obra cumbre de Juan de Juni. Por este motivo, comenzaron los agasajos piadosos con ánimo de realzar la imagen, a la que se incorporó una corona de tipo resplandor y una espada de plata atravesándole el pecho como rememoración de la fatídica profecía de Simeón. Años más tarde, en 1802, en el espacio que ocupaba a su espalda el Cristo del Humilladero, la imagen de la Virgen se acompañó en el camarín de una cruz de madera con el rótulo del Inri, cantoneras y ráfagas en plata, configurando la plástica tradicional de Stabat Mater. Allí, presidiendo el retablo mayor, a pocos metros de la reliquia del Lignum Crucis, la Dolorosa de la Vera Cruz viene siendo venerada por los vallisoletanos desde hace más de doscientos cincuenta años, convertida en un icono devocional de la ciudad.

    Su presencia ha despertado desde siempre fervorosos elogios, tanto de estudiosos e historiadores locales como foráneos y extranjeros, siempre movidos por el apasionamiento. Si Isidoro Bosarte declara en 1804 en su Viaje artístico a varios pueblos de España que "...por lo que hace a la hermosura de la cabeza, si los ángeles del cielo no bajan a hacerla más bella, de mano de hombres no hay más que esperar", Marcel-Auguste Dieulafoy en su obra La statuaire polychrome en Espagne equipara tanto a esta Dolorosa de Gregorio Fernández como a la Virgen de las Angustias de Juan de Juni con las obras de Antenor y Fidias, refiriendo a la Virgen de la Vera Cruz como "la obra maestra de la estatuaria policromada". En el siglo XX fue Esteban García Chico quien la consideraba como la mejor de cuantas imágenes de la Virgen hiciera Gregorio Fernández.

     Estos encendidos elogios no hacen sino mostrar la admiración que despierta la imagen, sean o no devotos quienes la contemplan. Por eso no es de extrañar que la Cofradía de la Vera Cruz, con el ánimo de preservar la obra maestra en las mejores condiciones posibles, acometiera en 1985 una restauración integral para eliminar todo tipo de riesgos y recuperar la policromía original. Los trabajos fueron realizados por el restaurador Mariano Nieto, cofrade de la Vera Cruz, que aprovechó la ocasión para realizar una copia fiel, por el sacado de puntos, para ser incorporada en el paso homólogo de Medina de Rioseco.

UNA SORPRESA DURANTE LA RESTAURACIÓN

     En esta intervención se repararon los desperfectos producidos por la vaina insertada en el pecho para sujetar el filo de la espada, consecuencia de las vibraciones, elemento eliminado desde entonces durante los desfiles y sólo visible cuando ocupa el camarín de forma estática. Pero la Dolorosa de la Vera Cruz tenía reservada una sorpresa que testimonia la devoción que ha despertado a través del tiempo: en el brazo derecho de la talla, en el interior de la manga ahuecada, apareció un fragmento de periódico enrollado sobre el que aparece manuscrita una petición fechada el 5 de marzo de 1896. Se trata de ruegos que, a modo de oración suplicante, fueron escritos por Antonio Álvarez Mateo y Juan Rodríguez Carretero, dos soldados que a su regreso de la Guerra de Cuba, en pleno apogeo en ese momento, solicitaban la protección de la Virgen para sus compañeros.

     El curioso documento, que se conserva enmarcado en la sede de la Cofradía de la Vera Cruz, presenta una gran ilustración con un episodio de la Guerra de Cuba bajo el epígrafe "La Campaña de Cuba y actualidades", donde aparecen las tropas españolas bajo el mando del coronel don Julián Suárez Inclán, cuyo retrato también se incluye. En la parte inferior figuran una serie de retratos de milicianos, una fotografía del puente de Bailén, en la ciudad cubana de Matanzas, y una escena "tomada del periódico El Pueblo de la Habana" que representa la celebración de una procesión en la que participan soldados españoles (ilustraciones 5 y 6).

     Con este inesperado episodio anecdótico, propio de las obras maestras del arte, la imagen de la Dolorosa de la Vera Cruz logró sorprender a todos no sólo por esconder un triunfo en la manga, sino por permitir apreciar tras la restauración la virtuosa morbidez lograda por Gregorio Fernández a partir de unas sencillas maderas, tanto en los elementos estructurales que permanecen ocultos, como en el exterior visible de la conmovedora imagen, aquella que como joya de la escultura barroca española sigue cautivando a todos quienes la contemplan.

Informe: J. M. Travieso.

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6 de diciembre de 2012

Conocer Valladolid: REAL CHANCILLERÍA, 3 de enero 2013


     Los orígenes del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid se remontan a las Ordenanzas de Medina del Campo de 1489, por las que los Reyes Católicos, además de reorganizar el Tribunal de la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid, crearon su archivo. Conserva fundamentalmente la documentación generada por la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid (1371-1834), máxima instancia judicial de la Corona de Castilla durante el Antiguo Régimen para los territorios situados al norte del río Tajo, sin perjuicio de las competencias de la Sala de Justicia del Consejo de Castilla. Asimismo, conserva los fondos producidos por la Audiencia Territorial de Valladolid (1834-1988), tribunal que sustituyó a la Chancillería.

Día 3 de enero, jueves
La Real Chancillería y su Archivo Histórico.
Cita: 12 h.
Lugar: Puerta de entrada en calle Chancillería 4.
Visita restringida para socios / Grupo máximo 20 personas.
Entrada gratuita.

INSCRIPCIÓN: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 639 816829 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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Conocer Valladolid: MONASTERIO DE SANTA ISABEL, 29 de diciembre 2012





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Día 29 de diciembre, sábado
Monasterio de Santa Isabel
Cita: 12 h.
Lugar: Puerta de entrada frente al Archivo Municipal (San Agustín).
Visita restringida para socios / Grupo máximo 25 personas.
Precio visita: 2 €.

INSCRIPCIÓN: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 639 816829 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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Conocer Valladolid: MUSEO REAL MONASTERIO DE SANTA ANA, 28 de diciembre 2012





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Día 28 de diciembre, viernes
Museo del Real Monasterio de Santa Ana y San Joaquín
Cita: 17 h.
Lugar: Puerta de entrada en la Plaza de Santa Ana.
Visita restringida para socios / Grupo máximo 20 personas.
Precio visita: 3 €.

INSCRIPCIÓN: Por correo en la dirección domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 639 816829 de 18 a 20,30 h. a partir de la publicación de este anuncio.

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