13 de abril de 2012

Historias de Valladolid: EVARISTO PÉREZ DE CASTRO, parlamentario y redactor de "La Pepa"



     En su etapa de madurez, el gran maestro Francisco de Goya inmortalizaba en un magnífico retrato a un joven político vallisoletano con el que mantenía una estrecha amistad. Nos referimos a Evaristo Pérez de Castro (Valladolid, 1771-Madrid, 1848), un apasionado patriota que desempeñó diversas funciones públicas durante los últimos años del siglo XVIII y las primeras décadas del XIX y que ejerció como protector del pintor aragonés. Según la leyenda, cuando Goya estaba realizando el retrato del prócer vallisoletano, entre 1804 y 1808, quedó prendado de la belleza de su joven sobrina María García Pérez de Castro, de 16 años y conocida familiarmente por el apelativo de Sabasa, por lo que pidió permiso al político para realizar el elegante retrato en que aparece la joven ataviada con una mantilla blanca en la cabeza y una pañoleta de tonos dorados cubriendo el pecho, con la figura recortada sobre un fondo negro. Hoy día, dichos retratos goyescos se encuentran fuera de España, el de Evaristo Pérez de Castro en el Museo del Louvre y el de su sobrina en la National Gallery of Arts de Washington.

     Estas imágenes pictóricas nos sirven de punto de partida para referirnos a la histórica labor de este ilustre vallisoletano, el cual, a pesar de sus trascendentes decisiones como Ministro de Estado, es ante todo recordado por su labor destacada como Secretario de las Cortes de Cádiz y su participación en la redacción de la primera Constitución Española, aquella que, promulgada en Cádiz el 19 de marzo de 1812, festividad de San José, fuera popularmente conocida como "La Pepa".

     En este año de 2012, en que se celebra el segundo Centenario  de la proclamación constitucional, la identidad de un político tan destacado aún es muy poco conocida en su propia tierra, a pesar de que su memoria fuera honrada por el Ayuntamiento de Valladolid en 1912, durante la celebración del primer Centenario, con la colocación en los muros del oratorio de San Felipe Neri de Cádiz, lugar donde tuvo lugar la proclamación de La Pepa, de una lápida marmórea con su nombre y el escudo de Valladolid fundidos en bronce.

EVARISTO PÉREZ DE CASTRO, POLÍTICO

     Evaristo Pérez de Castro y Colomera nació en Valladolid en 1771 y era hijo de Pedro Antonio Pérez de Castro y María Colomera. La familia gozaba de una buena posición social por los cargos desempeñados por su padre como secretario de la Suprema Junta de Caballería y del Consejo de Su Majestad, lo que le permitió realizar sus estudios universitarios en Alcalá de Henares. En 1796, contando 25 años, conseguía la titulación de "Joven de Lenguas" en la ciudad de Berlín, pasando a ejercer dos años después el cargo de Oficial en la embajada española en Viena y poco más tarde la oficialía mayor en la Secretaría de Estado.

     Se iniciaba así una fructífera carrera política en unos años convulsos para España, marcados por la invasión napoleónica de la península, la Guerra de la Independencia y los inciertos gobiernos que se sucedieron.

     Después de ocupar en 1800 el puesto de secretario en la Encargaduría de Negocios de Lisboa, durante la estancia de Napoleón en España fue enviado a Madrid por Fernando VII para llevar a cabo una misión secreta ante la Junta de Gobierno que por entonces presidía Murat. Allí permaneció hasta que el 17 de enero de 1809 marchó a Sevilla, donde la Junta Central le nombró Encargado de Negocios en Lisboa, cuyo cometido, como enviado extraordinario, fue el gestionar la predisposición de Portugal para luchar aliada con España contra las tropas napoleónicas, labor en la que estuvo ocupado durante algunos meses de 1809 y 1810, hasta que la junta de gobierno le comisionó para que se entrevistara en Bayona con el rey Fernando VII, cautivo de Napoleón en aquella ciudad.

     Evaristo Pérez de Castro fue elegido diputado suplente por la provincia de Valladolid el 21 de septiembre de 1810. Como secretario de las Cortes de Cádiz y de la Comisión Constitucional desempeñó un puesto destacado como redactor y firmante de la Constitución de 1812, la Pepa, que tras una serie de sesiones en el improvisado oratorio gaditano de San Felipe Neri fue proclamada públicamente el 19 de marzo de 1812 a las puertas de aquel lugar, como ilustra la monumental pintura sobre lienzo titulada "Promulgación de la Constitución de Cádiz", que fue realizada entre 1910 y 1912 por el pintor Salvador Viniegra y que actualmente ocupa una de las salas del Museo de las Cortes de Cádiz, inaugurado el 5 de octubre de 1912 con motivo del primer Centenario de las Cortes y de la Constitución de Cádiz.
     Igualmente conviene recordar su apoyo, como primer Secretario de las Cortes de Cádiz, al decreto de Argüelles sobre la libertad de imprenta en España.

     Evaristo Pérez de Castro también sería elegido diputado por León en 1813 y diputado a Cortes en 1814, ocupando entre 1817 y 1820 el cargo de ministro de España en las ciudades hanseáticas.
     Fue Ministro de Estado y de Gracia y Justicia durante el Trienio Liberal y consejero honorario de Estado entre 1822 y 1823, destacando su labor en el decreto de amnistía del 23 de abril de 1820, por el que se permitía el regreso a España de los afrancesados exiliados como consecuencia de la persecución y represión emprendida contra ellos por Fernando VII.

     Muerto el rey, tras la década ominosa, Evaristo Pérez de Castro retomó las funciones diplomáticas, siendo designado en 1834 como embajador en Lisboa, donde permaneció hasta que, después de la promulgación de la Constitución de 1837, fuera requerido por la regente María Cristina para ocupar el cargo de Presidente del Consejo de Ministros de España, en sustitución del duque de Frías, cargo que desempeñó entre 1838 y 1840 al frente de un gabinete compuesto por miembros moderados y progresistas. Bajo su mandato, en su nombre y en el de la reina regente, firmaba Baldomero Espartero el Convenio de Oñate, que ponía fin a la Primera Guerra Carlista.

     Evaristo Pérez de Castro, al que fue otorgada la Gran Cruz de la Orden de Carlos III, también se ocupó de la promulgación de una ley electoral, basada en la creación de pequeños distritos, así como de la polémica Ley de Ayuntamientos de 1840, que inspirada en el modelo centralista francés llegaría a dividir a la sociedad política y a provocar una verdadera revolución en julio de ese año, hechos que provocaron la renuncia de María Cristina por sancionar dicha ley y la ocupación de Espartero del cargo de regente, momento en que Pérez de Castro tuvo que huir a Francia, donde permaneció hasta la caída del general en 1843.

     Evaristo Pérez de Castro, que militó en el Partido Moderado y en 1814 editó en Madrid "Una correspondencia entre Godoy y la reina María Luisa", murió en la capital de España el 28 de noviembre de 1848.

TESTIMONIO EN CÁDIZ DE LA PRESENCIA DE EVARISTO PÉREZ DE CASTRO

     Entre la profusión de lápidas conmemorativas colocadas en la fachada del oratorio de San Felipe Neri de Cádiz, por iniciativa de distintas instituciones que rinden homenaje a lo que supuso el espíritu de la Constitución liberal española, a la izquierda de la puerta del templo y ocupando la tercera altura aparece el nombre de Valladolid vinculado a la proclamación de la primera Carta Magna. En una placa, ornamentada con elementos fundidos en bronce que representan coronas de laurel y el escudo de Valladolid, figura la leyenda: "A la memoria de Evaristo Pérez de Castro, Secretario de las Cortes de Cádiz y de la Comisión Constitucional de 1812. Homenage del Ayuntamiento de Valladolid, 1912".

     De esta manera queda constancia de la activa presencia en Cádiz de un senador vallisoletano en un lugar tan emblemático para la historia española contemporánea, en un momento histórico de crucial importancia que supuso el valeroso enfrentamiento al asedio napoleónico de la ciudad sureña. El templo gaditano fue elegido por los parlamentarios por su planta ovalada, lo que permitió organizar en su interior un improvisado hemiciclo en el que se llegaron a celebrar hasta 1.478 sesiones previas de las cortes liberales, casi todas abiertas al público, que catalizaron con la redacción y posterior promulgación y jura de la Constitución el 19 de marzo de 1812, hecho celebrado por los gaditanos con un desfile cívico por la ciudad y cuyo espíritu político tendría una enorme repercusión en Europa y América.

     La memoria de este importante acontecimiento está materializada en la plaza de España de Cádiz a través de un descomunal monumento alegórico que fue proyectado por el arquitecto Modesto López Otero y ornamentado con monumentales esculturas de Aniceto Marinas en 1912. Está presidido por la alegoría de la Patria, que porta la Constitución y una espada, y cuatro enormes pilastras jónicas sobre las que cuatro personajes sujetan en la cúspide el texto constitucional. En la parte inferior se completa con un trono vacío, dos grupos escultóricos que representan la Agricultura (tema debatido en las Cortes) como sinónimo de la Paz, y la Guerra, con el pueblo en actitud de batalla, así como dos altorrelieves de gran longitud que representan la Jura de la Constitución de 1812 por los diputados y la Junta de Defensa de Cádiz no accediendo a la rendición ante el rey José Bonaparte. En los extremos dos figuras ecuestres simbolizando la Paz y la Guerra.

     En este segundo Centenario de la Pepa de 2012, recuperamos la memoria de aquel senador electo por la provincia de Valladolid, senador vitalicio, redactor de la primera Constitución y protagonista tanto de aquellos sucesos trascendentales como del magnífico retrato debido al talento de Goya.

Informe: J. M. Travieso.
Registro Propiedad Intelectual - Código 1204111456643


Ilustraciones:
1 Retrato de Evaristo Pérez de Castro. Francisco de Goya, entre 1804 y 1808. Museo del Louvre, París.
2 Proclamación de la Constitución de Cádiz de 1812. Salvador Viniegra, 1910-1912. Museo de las Cortes de Cádiz, Cádiz.
3 Lápida del Ayuntamiento de Valladolid colocada en 1912 en la fachada del oratorio de San Felipe Neri de Cádiz.
4 Detalle de la fachada del oratorio de San Felipe Neri de Cádiz.
5 Ejemplar de la Constitución de 1812.
6 Monumento a la Constitución de 1812 y Cortes de Cádiz. Plaza de España, Cádiz.
7-8 Retrato de Evaristo Pérez de Castro. Vicente López Portaña, 1839. Colección particular / Retrato de Sabasa García. Francisco de Goya, entre 1804 y 1808. National Gallery of Art, Washington.

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4 comentarios:

  1. Hola:
    Me ha parecido un magnífico artículo, muy bien trabajado y bastante completo. Solo decirte que su fecha de fallecimiento es errónea. Evaristo, falleció en Madrid, el 28 de noviembre de 1848, según consta en su partida de defunción.

    Si te interesa este tema podría ampliarte algún dato más sobre mi antepasado.

    Un saludo. María Jesús Pérez de Castro

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    1. Estou levantando a ancestralidade genealógica desses Perez de Castro. Se puderes fazer a gentileza de enviar os dados que tens de seus antepassados, ficarei muitíssimo agradecido. Podendo enviar para castro.genealogia arroba bol.com.br . Muito obrigado. Atenciosamente.
      Samuel Cândido de Oliveira Castro - Olímpia - SP - Brasil

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    2. Muchas gracias por la matización, en realidad había sido un error en la incorporación de los datos a Blogger. La fecha de defunción queda corregida y ajustada a la realidad.

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  2. Su verdadera fecha de nacimiento es 26 de octubre de 1769, como indica su partida de bautismo. No pudo ser diputado por León en 1813 y 1814, dado que, según las leyes electorales para ser diputado era obligatorio ser natural o vecino de la provincia por la que se presentaba, por eso es elegido diputado suplente por Valladolid en 1810 a pesar de que,en ese momento llevaba varios años ausente de la provincia. Contrajo matrimonio con Francisca Brito, portuguesa de muy buena familia, como dato curioso indicar que, algunos biografos citan Brito como su segundo apellido debido a que su expediente personal en el AGMAE aparece unido al de su hijo, Evaristo Pérez de Castro Brito, también embajador

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